Tensiones raciales en EEUU

El ataque a policías en Baton Rouge fue una emboscada

El atacante, un joven exmarine negro, tenía intención de matar a policías

Oficiales de policía en el lugar del tiroteo en Baton Rouge, el 17 de julio.
Oficiales de policía en el lugar del tiroteo en Baton Rouge, el 17 de julio.Curtis Compton / AP

El ataque contra policías en Baton Rouge (Luisiana) que el domingo dejó tres uniformados muertos y otros tres heridos, fue una emboscada.

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“No cabe duda alguna de que fue un ataque contra la policía. Fue un acto calculado contra los que se dedican a proteger a la comunidad”, dijo en rueda de prensa este lunes el jefe de la Policía de Luisiana, Mike Edmonson. Fue un acto  “deliberado”, subrayó.

Las autoridades locales, acompañadas del gobernador de Luisiana, John Bel Edwards, presentaron este lunes los primeros resultados de las investigaciones en marcha desde el ataque registrado en la mañana del domingo y algunos vídeos e imágenes del agresor.

Vestido de negro y con un rifle semiautomático y otras dos armas, Long se parapetó se parapetó entre un comercio de venta de productos de belleza y una gasolinera, a poco más de un kilómetro de la comisaría central de la ciudad, y esperó a los policías que acudían, o eso creían, a una llamada de emergencia. En un vídeo se ve cómo el agresor “descartó por completo” a varios civiles que se cruzó en su camino. Su objetivo era, claramente, uno solo: policías. Aguardó hasta tenerlos en su mira y comenzó a disparar. Mató a tres agentes, dos blancos y uno negro. Pero fue “un crimen contra toda la comunidad”, sostuvo el jefe policial.

Tres agentes más resultaron heridos, dos de gravedad. Uno de ellos continuaba este lunes debatiéndose entre la vida y la muerte. Necesita respiración asistida y su situación es "muy crítica", según sus compañeros. Los médicos no temen por la vida del segundo, pero sus heridas también son graves y requerirán más cirugías. Numerosos residentes de Baton Rouge continuaban acudiendo este lunes a diversos puntos de la ciudad a donar sangre para los agentes heridos, según medios locales.

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Las primeras conclusiones de la policía cofirman los peores temores: que no fue un ataque casual, sino un acto premeditado y dirigido contra los agentes de la ley en el marco de una creciente tensión racial en el país que también dejó cinco policías muertos hace poco más de una semana en Dallas (Texas).

La policía confirmó oficialmente en la mañana del lunes la identidad de Long como autor del ataque que acabó con la vida de los tres agentes. La identificación positiva fue realizada durante la noche mediante la comprobación de las huellas de identidad del agresor abatido, explicó en un breve comunicado.

El propio Long fue abatido de un disparo efectuado por un policía de las fuerzas especiales SWAT. El jefe de policía de Baton Rouge, Carl Dabadie, defendió la decisión de usar una táctica militarizada para acabar con el agresor. Long "no se iba a detener. Después de acabar (en el lugar del tiroteo), no me cabe duda de que pretendía dirigirse a nuestra comisaría. Iba a acabar con más vidas. Teníamos que neutralizar esa amenaza", sostuvo.

Antes de a matar policías Long, que el domingo cumplió 29 años, dejó último un mensaje en las redes sociales. “Solo por levantarte cada mañana no quiere decir que estés vivo. Y que te hayas desprendido de tu cuerpo no significa que estés muerto”. No fue el único mensaje perturbador. En los últimos días había publicado varios vídeos en su canal de YouTube —usaba el sinónimo “Cosmo Setepenra”— en los que hacía constantes referencias a los abusos policiales contra los afroamericanos y les instaba a “luchar”.

No está claro aún cómo y cuándo llegó Long, que vivía en Kansas City, hasta Baton Rouge, aunque sí se sabe que estuvo varios días en la ciudad antes de decidirse a atacar. Aunque la policía no quiere establecer todavía un vínculo directo, se sospecha el motivo: en uno de los vídeos que colgó, Long menciona el caso de Alton Sterling, el negro desarmado que fue abatido por la policía el 5 de julio en Baton Rouge, lo que desató una nueva oleada de tensiones raciales y protestas que se redoblaron cuando, un día más tarde, otro agente mataba a otro afroamericano, Philando Castile, en Minesota, en un incidente retransmitido en directo por las redes sociales.

Unos días más tarde, Micah Johnson, otro veterano de guerra afroamericano, emprendía la matanza de policías que vigilaban una marcha en protesta por la violencia policial en Dallas. Mucho apunta a que Long pudo inspirarse en este hecho para emprender su propia “lucha” contra las fuerzas del orden. “Las revoluciones contra los opresores han tenido éxito cuando se combatía, cuando se derramaba sangre. Ninguna ha tenido éxito solo con protestas”, afirmaba en uno de sus vídeos. “Tienes que luchar. Es la única manera para lograr que un abusador se dé por vencido”.

La nueva matanza de policías ha convulsionado a la ciudad y a todo el país. En las últimas horas, se han redoblado los llamamientos a superar las tensiones y a respetar a las fuerzas del orden. “Los ataques contra los servidores públicos tienen que parar”, reclamó el domingo el presidente, Barack Obama. Su fiscal general, Loretta Lynch, reiteró este llamamiento el lunes. “No hay justificación alguna para la violencia contra los agentes de la ley”, sostuvo en la inauguración de un encuentro de Noble, una organización que agrupa a representantes afroamericanos de las fuerzas del orden.

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