Mueren seis agentes jordanos en un ataque yihadista en la frontera con Siria

La explosión de un coche bomba en un puesto de control militar causa también 14 heridos

Refugiados sirios en vehículos del Ejército jordano, este martes en el campo de refugiados de Rukban.
Refugiados sirios en vehículos del Ejército jordano, este martes en el campo de refugiados de Rukban.MUHAMMAD HAMED (REUTERS)
Más información
Jordania desarticula un grupo del ISIS cerca de la frontera de Siria
Un policía mata a dos instructores de EE UU en un cuartel jordano
Los países vecinos cierran el paso al éxodo de los refugiados sirios

La relativa calma que experimenta Jordania a pesar de los conflictos en los vecinos Irak y Siria se ha roto por segunda vez en apenas dos semanas. Al menos seis miembros de las fuerzas de seguridad, entre policías de fronteras y agentes de inteligencia, han muerto este martes y otros 14 han resultado heridos en un ataque lanzado desde territorio sirio contra una posición jordana cercana a frontera y al campo de refugiados de Rukban, en el noreste del país. La explosión de un coche cargado con explosivos contra un puesto de control precedió a un enfrentamiento armado en el que fueron destruidos varios vehículos del convoy atacante, según informaron responsables de los servicios de seguridad en Amán.

El ataque en el vértice donde confluyen las fronteras de Irak y Siria con Jordania se produce tras el atentado del pasado día 6, en el que murieron tres agentes de los servicios de inteligencia de Jordania y dos de sus colaboradores en el campo de refugiados palestino de Al Baqaa, en la periferia de la capital jordana. En la zona fronteriza de Rukban, convertida desde hace un año en tierra de nadie, se encuentran bloqueados unos 50.000 refugiados sirios. Las autoridades jordanas los retienen en esa zona desértica para identificar a posibles miembros del Estado Islámico (ISIS, en sus siglas en inglés), que intenten infiltrarse en el país mezclados entre quienes huyen de la guerra.

Ningún grupo armado ha asumido por ahora la autoría del ataque. Jordania forma parte de la coalición internacional encabezada por Estados Unidos que bombardea desde el aire al ISIS en Siria e Irak, y ha cedido el uso de una de sus bases áreas para las operaciones contra el Estado Islámico. En diciembre de 2014 un piloto jordano fue derribado y capturado por el ISIS, que difundió un vídeo dos meses más tarde en el que se mostraba cómo fue quemado vivo. Unos 4.000 jordanos se han alistado en milicias islamistas y yihadistas presentes en Irak y Siria

Las fuerzas de seguridad jordanas aseguraron haber desarticulado el pasado marzo un grupo armado en la ciudad de Irbid, 80 kilómetros al norte Amán, en una operación en la que murieron siete yihadistas y un policía. Cuatro meses antes, un agente de seguridad mató a dos instructores policiales estadounidenses y a otras tres personas cerca de Amán. En 2005, varios atentados suicidas encadenados contra hoteles de Amán se saldaron con 60 muertos y 115 heridos. El ministro de Exteriores jordano, Nasser Judeh, ha condenado este martes el "cobarde ataque". "Los terroristas han atacado de nuevo a nuestra guardia fronteriza", ha tuiteado en su cuenta oficial. “Acabaremos con este mal”, proclamó.

El Observatorio Sirio para los Derechos Humanos también informó de la explosión del coche bomba en el campo de refugiados de Rukban. La ONG ha recordado que hace un mes hubo enfrentamientos entre clanes por disputas sobre el reparto de alimentos. Una nueva oleada de 5.500 desplazados por la guerra llegó el mes pasado a Rukban, donde el Alto Comisionado de Naciones Unidas para los Refugiados (ACNUR) ha alertado de la gravedad de la situación humanitaria. La ONU tiene registrados unos 600.000 refugiados en Jordania, lo que equivale a una décima parte de la población del país, aunque las autoridades locales aseguran que hay más de un millón de sirios exiliados en su territorio desde el inicio de la guerra en 2011.

Únete ahora a EL PAÍS para seguir toda la actualidad y leer sin límites
Suscríbete aquí

Sobre la firma

Juan Carlos Sanz

Es el corresponsal para Oriente Próximo en Jerusalén desde 2015. Antes fue jefe de Internacional. En 20 años como enviado de EL PAÍS ha cubierto conflictos en los Balcanes, el Magreb, Irak y Turquía, entre otros destinos. Es licenciado en Derecho por la Universidad de Zaragoza y máster en Periodismo por la Universidad Autónoma de Madrid.

Normas

Archivado En

Recomendaciones EL PAÍS
Recomendaciones EL PAÍS
Recomendaciones EL PAÍS