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El presidente de Portugal veta la ley de ‘vientres de alquiler’

Rebelo de Sousa dice que el Parlamento olvida recomendaciones del Consejo Nacional de Ética para las Ciencias de la Vida

Rebelo de Sousa con Angela Merkel, el pasado 30 de mayo.
Rebelo de Sousa con Angela Merkel, el pasado 30 de mayo. AFP

El presidente de la República de Portugal, Marcelo Rebelo de Sousa, ha vetado este miércoles la ley que autorizaba la denominada gestación de sustitución, los conocidos como vientres de alquiler, por entender que no se respetan las recomendaciones del Consejo de Ética para las Ciencias de la Vida (CNECV). Es el primer veto presidencial desde que asumió el cargo hace tres meses. La ley volverá a la Asamblea para su revisión.

El pasado mes, el Parlamento portugués aprobó la ley de gestación subrogada en el caso de madres sin útero y con la condición de que la gestante no recibiera remuneración económica. La aprobación fue polémica porque los bloques progubernamental y antigubernamental se partieron. El Partido Comunista (PC) votó en contra de su socio en el Gobierno, lo que en principio tumbaba la ley, pero salieron a su rescate 24 diputados del centroderecha que, por una vez, votaron a favor de la propuesta de ley, una iniciativa del Bloco de Esquerda.

Entre otras razones, a ese argumento se agarra Marcelo Rebelo de Sousa para explicar su veto a esta ley, que deberá volver al Parlamento a ser votada, con o sin rectificaciones. En un extenso argumentario, Rebelo de Sousa señala que sus razones para devolver la ley no se basan en sus convicciones ni en el debate derechas o izquierdas, pues recuerda que el PC votó en contra y diputados de su partido, el PSD, a favor.

El principal motivo del veto del presidente de la República son las dudas legales y, en concreto, las que expuso el Consejo de Ética para las Ciencias de la Vida. Según este organismo, "no están salvaguardados los derechos del niño ni los de la mujer gestante, ni hay un cuadro legal del contrato de gestación".

La ley no garantiza, según la CNECV, los términos de revocación del consentimiento y sus consecuencias; las previsiones contractuales en el caso de malformaciones o de la eventual interrupción del embarazo; la no imposición de restricciones de comportamiento a la gestante de sustitución, o la decisión sobre cualquier incidencia en la gestación a nivel fetal o maternal.

Es decir, que hay lagunas legales que deberían ser revisadas. Ahora el Parlamento revisará la ley y, si se sigue el comportamiento con el anterior presidente, se aprobará otra vez sin más y entrará en vigor. Sin embargo, en esta ocasión, dados los fuertes argumentos a favor y en contra y la división parlamentaria, muy probablemente cambiará el voto del PSD si no se modifica el texto, lo que tumbaría la ley. El Bloco de Esquerda ha anunciado que está dispuesto a tener en consideración esos consejos, siempre que no se altere la sustancia de la ley: permitir que madres sin úetro puedan ser madres biológicas.

Rebelo de Sousa, por otra parte, sí aprobó la ley que oficializa las 35 horas laborales para la función pública, aunque advierte que si hay un aumento del gasto público la ley será inconstitucional.

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