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La UE prorroga la misión naval frente a Libia pero no logra dañar a los traficantes

La operación Sofía, que formará guardacostas libios, ha destruido unos 80 barcos

Migrantes rescatados en el Mediterráneo llegan a Sicilia el pasado viernes.
Migrantes rescatados en el Mediterráneo llegan a Sicilia el pasado viernes. REUTERS

La Unión Europea prorroga un año más la operación naval frente a las costas de Libia que creó hace un año para desarticular las redes de tráfico de personas, según ha informado la jefa de la diplomacia europea, Federica Mogherini, en una nota. La misión, que patrulla un área casi cuatro veces España, también se amplía e incluirá la formación de guardacostas libios y el intercambio de información con la Marina del país árabe que hasta el derrocamiento y muerte del coronel Muamar el Gadafi ejerció de gendarme de la costa sur de la Unión. Mogherini discutirá este lunes estas nuevas tareas de la operación militar con el primer ministro libio, Fayez Serraj, en Viena.

La ampliación de la operación Sofía –bautizada por una niña que nació a bordo de uno de los barcos tras el rescate de su madre-- fue anunciada inmediatamente después de la difusión de un duro informe de la Cámara de los Lores británica que sostiene que la misión no está logrando perjudicar “de ninguna manera significativa” al tráfico de migrantes en la zona. Detalla el análisis que el despliegue de la UE ha logrado arrestar a unos 50 traficantes de personas, pero “la mayoría (eran) objetivos de bajo nivel, no las figuras clave de las redes”, y ha destruido unas 80 embarcaciones, pero esto ha derivado “simplemente en un cambio de táctica de los traficantes, que han cambiado de embarcaciones de madera a botes de goma, que son mucho más inseguros”.

Los lores británicos, que han elaborado su informe tras escuchar a expertos diversos incluidos militares, académicos expertos en migración y ONG, sí destacan no obstante los logros de Sofía en el ámbito humanitario, pues ha conseguido rescatar a unos 9.000 migrantes en aguas de Mediterráneo central hasta marzo. Pero subraya el informe parlamentario que desde alta mar –opera en aguas internacionales—difícilmente podrá desbaratar el modelo de negocio de los traficantes de personas que operan en Libia y en países tierra adentro en África, que es la misión fundamental con la que se creó.

En lo que va de año han llegado por el Mediterráneo más de 187.000 personas y otras 1.361 han muerto ahogadas en el intento, según el recuento de Acnur (la Agencia de la ONU para los Refugiados). El flujo ha ido cayendo mes a mes respecto a las cifras récord de finales del año pasado pero persiste. Este viernes la Marina italiana rescató a 800 personas, incluidas familias con niños, en dos grandes barcos arribados no por la ruta habitual que zarpa de Libia sino desde Egipto, lo que supone un viaje mucho más largo y peligroso.

Para que a operación Sofía pueda centrarse en el objetivo de desarticular el tráfico de migrantes, recalcan los parlamentarios británicos, es indispensable que exista un Gobierno legítimo y reconocido que ponga fin a las lucha por el poder entre milicias libias y colabore con la UE. El Gabinete libio, creado en diciembre tras intensas negociaciones de la ONU, aún no tiene el respaldo parlamentario que precisa. La urgencia es tal que EEUU acaba de incluir en una lista de sancionados al presidente de la Cámara, Aguila Saleh, tras acusarle de entorpecer los esfuerzos para consolidar el poder del Gobierno. A UE ya sancionó a Saleh el mes pasado. Que Libia tenga un Gobierno estable y reconocido es imprescindible para los esfuerzos de la UE y EEUU para gestionar la crisis migratoria y para la lucha contra el Estado Islámico (ISIS).