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Más de 30.000 sirios huyen a la frontera turca ante el empuje del ISIS

La organización HRW denuncia que los guardas turcos han abierto fuego para dispersarlos

Estado Islámico
Un hombre permanece sentado sobre los escombros dejados por un bombardeo en Alepo, el que murieron algunos familiares. REUTERS

Más de 30.000 sirios han huido en las últimas 48 horas ante el avance del Estado Islámico (ISIS por sus siglas en inglés) de la localidad siria de Azaz, al noreste de Alepo y a escasos kilómetros del sur de Turquía. Apilados ante una frontera cerrada por el paso de Bab el Salame, los guardas fronterizos turcos han abierto fuego para dispersar a miles de desplazados, según denuncia Human Rights Watch (HRW). “En el momento que el mundo entero habla de combatir a ISIS, ningún país está moviendo un dedo por asistir a aquellos que huyen de ellos”, dice en una conversación telefónica Nadim Houri, portavoz de HRW en Líbano. Repelidos por los policías turcos, parte de los desplazados sirios han regresado a la zona controlada por ISIS, según activistas locales.

Turquía, con quien el pasado mes de marzo la Unión Europea cerró un acuerdo por valor de 6.000 millones de euros en concepto de ayuda para los 2,6 millones de refugiados sirios que alberga el país, avanza en la construcción de muros que sellen sus fronteras. “Europa ha demostrado una gran hipocresía al recompensar a Turquía económicamente para que corte el flujo de refugiados, pero no le presiona para que acepte recibir a aquellos cuyas vidas están en peligro”, espeta Houri.

En plena tregua parcial sellada entre facciones opositoras y el Gobierno de Damasco, de la que han sido excluidas Al Qaeda e ISIS, la periferia de Alepo protagoniza intensos combates en las ultimas semanas. Los civiles huyen de diversos y cambiantes frentes en los que tropas leales, rebeldes, milicias kurdas y los grupos terroristas pujan por ampliar o defender su territorio. Más de 100.000 desplazados han quedado atrapados entre los diversos frentes. Organizaciones locales aseguraban que los 24.000 habitantes de tres campos de desplazados de Azaz -Ikdah, Harameen y al Sham-, han huido en masa hacia del norte del país ante el ataque del ISIS. A su vez, la coalición internacional prosigue los bombardeos sobre posiciones del ISIS al noreste sirio.

En la ofensiva lanzada estos días atrás por ISIS, los yihadistas han logrado recuperar varios territorios previamente conquistados por las Unidades de Protección del Pueblo kurdas (YPG por sus siglas en kurdo) así como de otras facciones rebeldes. El Observatorio Sirio para los Derechos Humanos, con una red de 200 informadores sobre el terreno, advertía esta semana del uso de armas químicas por parte del grupo rebelde islamista Jeish el Islam (Ejército del Islam) en el barrio Sheikh Maqsod, en Alepo y bajo control de unidades kurdas. Los enfrentamientos también prosiguen al sureste de Alepo, en la localidad de Khanaser entre ISIS y el Ejército sirio.

El enviado especial de la ONU para Siria, Steffan de Mistura, reunía de nuevo esta semana en Ginebra a oposición y régimen sirios. La negociaciones se hayan atoradas sobre la forma que ha de tomar la futura transición política en Siria. Una transición en la que el portavoz de la oposición siria, Salim al-Muslat, ha asegurado este jueves no hay cabida para Bachar el Asad. El estancamiento de las negociaciones corre el riesgo de poner fin al cese de hostilidades en vigor en varias regiones sirias desde el pasado 27 de febrero.