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Un destacado defensor de los derechos humanos en China evita la cárcel

La Justicia china condena al abogado Pu Zhiqiang a tres años de prisión por sus comentarios contra el régimen en Internet, pero suspende la ejecución de la pena

Pu Zhiqiang
Pu Zhiqiang, en 2010. AP

La Justicia china declaró al abogado Pu Zhiqiang, uno de los mayores símbolos de la libertad de expresión y la defensa de los derechos humanos en China, culpable de "incitar el odio étnico" y "provocar disturbios" por siete comentarios irónicos publicados en las redes sociales. El tribunal dictó una pena de tres años de cárcel, pero decidió suspender su ejecución de forma condicional. Pu fue arrestado junto a otros activistas en mayo de 2014 tras participar en un encuentro coincidiendo con el 25 aniversario de la matanza de Tiananmen y ha permanecido bajo custodia policial durante los últimos 19 meses.

El abogado se enfrentaba a una pena máxima de ocho años de cárcel por ambos delitos. Durante el juicio, celebrado la semana pasada, Pu admitió haber escrito los mensajes en cuestión y pidió perdón por si sus comentarios habían herido a alguien. En ellos, el abogado cuestionaba la efectividad de las políticas "excesivamente violentas" de Pekín en la región autónoma de Xinjiang (fuente de conflictos y episodios violentos entre los han y la minoría étnica uigur, de religión musulmana) y se burlaba del Partido Comunista por la retórica utilizada durante el conflicto de soberanía de las islas Diaoyu/Senkaku entre China y Japón.

Según Xinhua, el tribunal dictó "una sentencia leve después de que Pu confesara su crimen con honestidad, se declarara culpable y mostrara su remordimiento". "Pu publicó desde 2011 contenidos despectivos hacia varias personas en su cuenta de microblog en cuatro ocasiones. Esto no solamente creó angustia psicológica a las víctimas, sino que también perturbó el orden del ciberespacio y tuvo un impacto social negativo", dice la agencia oficial.

Aunque aún no se conocen las condiciones de la suspensión, es probable que Pu salga pronto de prisión y cumpla su condena desde casa, siempre bajo una estrecha vigilancia. "Durante estos tres años, si no cumple con las normas (de las autoridades) puede volver a la cárcel en cualquier momento", aseguró a Efe su abogado, Mo Shaoping. A pesar de que se trata de una pena menor, sus defensores insisten en lo "injusto" de su enjuiciamiento, dudan de que durante este periodo pueda volver a ejercer e insisten en la posibilidad de que su liberación suponga en la práctica el arresto domiciliario. "Pu Zhiqiang ha sido declarado culpable por un tribunal chino por ejercer su libertad de expresión. A pesar de que quizás vuelva a casa, no es libre. Ha sido condenado y tachado de criminal por criticar la represión del Gobierno contra la minoría uigur y por recordar a las víctimas de Tiananmen", aseguró la asociación Chinese Human Rights Defenders (CHRD) desde Hong Kong.

Las organizaciones pro derechos humanos han calificado su caso de paradigmático en medio de una campaña de las autoridades contra varios grupos de la sociedad civil china que ha afectado a abogados, periodistas, sindicalistas, disidentes políticos o artistas. Pu fue, mientras ejerció activamente como abogado, uno de los abanderados de las causas injustas en China.

Defendió el caso de Tang Hui, una madre que había sido enviada a un campo de reeducación durante 18 meses por "provocar disturbios" cuando protestaba porque su hija menor de edad había sido violada y forzada a prostituirse. También se encargó de la defensa de otros casos de alto perfil, como el del conocido artista Ai Weiwei por delitos fiscales, el de periodistas locales por cuestiones de libertad de expresión o hasta cargos del Partido Comunista que pedían compensaciones por torturas sufridas durante las investigaciones por corrupción. Conocido por su planta, inteligencia y su buena oratoria, llegó a salir en la portada del Southern People's Weekly, un periódico con sede en Cantón. Su popularidad -su cuenta de Weibo, el Twitter chino, llegó a acumular decenas de miles de seguidores que compartían sus mensajes- hace pensar a sus defensores que Pu ha sido objeto de una "persecución política".

Interrogado en numerosas ocasiones, el prominente abogado cruzó la línea roja de las autoridades al participar en un encuentro en Pekín que conmemoraba el 25 aniversario de las protestas prodemocráticas en la plaza de Tiananmen. Él fue, de hecho, uno de los estudiantes que se instalaron en esa plaza en 1989, un suceso que, según él mismo afirmó en varias entrevistas posteriores, "le marcó e influenció" en su carrera como abogado.

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