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Arabia Saudí reúne a la oposición siria que considera “moderada”

Irán advierte de que la cita en Riad va a descarrilar las conversaciones internacionales para poner fin a la guerra civil

Un francotirador del ISIS.
Un francotirador del ISIS. AP

Un centenar de representantes de la miríada de grupos opositores sirios se reúnen desde este martes en Arabia Saudí. Los anfitriones intentan que consensúen un proyecto común y nombren un comité ante las conversaciones internacionales con las que se intenta poner fin a la guerra civil en su país. Es la primera vez que la oposición política y las facciones armadas que se oponen al régimen de Bachar el Asad se juntan desde que estalló el conflicto en marzo de 2011.

“Arabia Saudí quiere ayudar a la oposición siria a llegar a una visión sobre Siria”, ha declarado el enviado saudí ante la ONU, Abdullah al Moallami.

El ambicioso objetivo, que cuenta con el respaldo de EE UU, choca con el difícil obstáculo del destino de El Asad. Más allá de las diferencias que enfrentan a los distintos grupos sirios, el objetivo común ha sido el relevo de El Asad. Sin embargo, tras los atentados de París del pasado noviembre y la oleada de refugiados que ha llegado a Europa, los países occidentales han redoblado sus esfuerzos diplomáticos para encontrar una solución a la guerra siria que ya ha causado 250.000 muertos.

También ha sido clave la inclusión de Irán en las conversaciones de Viena sobre Siria. Teherán, que es junto a Moscú el principal apoyo internacional de El Asad, participó por primera vez a finales de octubre y volvió a asistir a la cita a mediados de noviembre. En ese foro se acordó promover un diálogo intersirio, entre el Gobierno y la oposición, antes del 1 de enero, con el objetivo de lograr un alto el fuego para mayo y organizar elecciones supervisadas por la ONU en el plazo de un año.

El plan supone que EE UU y los países europeos han renunciado a su precondición de la salida inmediata de El Asad, mientras que los aliados de este dejan la puerta abierta a su posible relevo dentro de un proceso sirio. Sin embargo, no resuelve el rechazo a su permanencia de los opositores, ni las divisiones entre estos.

“La oposición aún pide la salida de El Asad al inicio del período de transición”, ha asegurado Ahmed Ramadan del Consejo Nacional Sirio (CNS). “No podemos negociar antes de acordar la salida de El Asad y fijar una fecha para su partida”. Esa postura es la que ha llevado a Irán a considerar que la cita saudí va a provocar el fracaso de las conversaciones internacionales, cuya reanudación está prevista en Nueva York la próxima semana.

Arabia Saudí, cuyo deseo de derribar a El Asad es conocido, ha invitado a Riad a quienes considera grupos de oposición “moderados”. Esa etiqueta excluye al ominoso Estado Islámico (ISIS en sus siglas en inglés) y a Jabhat al Nusra, considerado la rama siria de Al Qaeda. La BBC informa de que Jaish al Islam y Ahrar al Sham —que cuentan con el respaldo de Riad y Ankara, pero que ideológicamente se encuentran muy próximas de los anteriores— han sido invitadas y de que Jaish al Islam enviará a un representante. Ahrar al Sham aún no se ha pronunciado.

La prensa saudí sólo se hace eco de la llegada ayer de los menos controvertidos. Entre ellos George Sabra, presidente del CNS; Samir al Nashshar, de la Alianza Nacional Siria, o Luay Husein, cofundador y presidente de Construir el Estado Sirio, un movimiento que agrupa a activistas de distintos perfiles ideológicos. También están invitados el Ejército Libre de Siria, que los países occidentales desean alistar para combatir al ISIS sobre el terreno, y el Comité de Coordinación Nacional, con sede en Damasco y tolerado por El Asad.

Tampoco han sido invitados los grupos kurdos como el PYD que han sido claves en el combate contra el ISIS en el noreste de Siria. Al parecer, Turquía se ha opuesto a su presencia en Riad. Esos grupos han decidido convocar una conferencia paralela en la localidad siria de Hasakeh, bajo su control.