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El ISIS se atribuye el atentado que ha matado al gobernador de Adén

Los yihadistas se benefician de la guerra civil que enfrenta en Yemen a los partidarios del presidente y a los rebeldes Huthi

El autodenominado Estado Islámico (ISIS) se ha responsabilizado este domingo del asesinato del gobernador de Adén, el general Jaafar Saad, a primera hora de la mañana cuando se dirigía al trabajo. El atentado, que ha matado también a seis de sus guardaespaldas, pone de relieve el avance yihadista y la frágil seguridad de la segunda ciudad de Yemen, donde el presidente Abdrabbo Mansur Hadi se ha instalado mientras continúa la guerra para liberar la capital, Saná, del control de los rebeldes Huthi y sus aliados en el Ejército.

La muerte de Saad es también un golpe a los planes de Hadi. El general, que había sido nombrado gobernador el pasado octubre, era un hombre con arraigo local ya que alcanzó su rango en el Ejército en la República Democrática de Yemen del Sur que en 1990 se unió a Yemen del Norte. Tras luchar con los separatistas del sur en la guerra civil de 1994, se exilió en Egipto y Reino Unido, hasta que este año el presidente le pidió que regresara. Su papel fue destacado en la expulsión de los Huthi de Adén.

Pocas horas después del atentado contra Saad, hombres armados han matado a un oficial de policía, el coronel Antar al Bajchi, en otro barrio, sin que esté claro si fue también obra de los yihadistas o fruto del caos generalizado que sufre la gran ciudad portuaria yemení. La víspera, varios desconocidos mataron en dos acciones separadas a un oficial el Ejército y a un juez que presidió el juicio contra los sospechosos del ataque al buque de guerra estadounidense USS Cole en el año 2000. Nadie se ha responsabilizado hasta ahora de estos ataques.

En un comunicado difundido a través de Internet, el ISIS ha asegurado que había detonado un vehículo cargado de explosivos al paso del convoy de Saad. Con anterioridad, varios testigos habían hablado de un conductor suicida. El grupo, que ha ganado terreno desde la intervención saudí en favor del Gobierno de Hadi el pasado marzo, ha anunciado también más operaciones contra “los jefes de la apostasía en Yemen”.

El pasado octubre, antes de que Hadi se instalara en Adén, su primer ministro, Jaled Bahah, y varios miembros del Gabinete tuvieron que regresar a Arabia Saudí después de que cuatro suicidas pertenecientes al ISIS atacaran el hotel donde se habían establecido y mataran a 15 personas, incluidos 4 soldados de Emiratos Árabes Unidos. El Ejército de este país ha liderado las operaciones de tierra de la coalición árabe ensamblada por Riad para devolver el poder a Hadi y desalojar a los rebeldes Huthi, a los que los saudíes y sus aliados perciben como peones de Irán.

Pero esa injerencia no solo ha agudizado la guerra civil, sino que ha dado pie a ampliar su terreno de operaciones a los yihadistas. Hasta ahora, el principal grupo era Al Qaeda en la Península Arábiga (AQAP), pero el ISIS se ha apuntado varias acciones espectaculares como el ataque contra una base militar en el Hadramut en el que dijo haber matado a medio centenar de soldados, así como varios atentados contra mezquitas chiíes en Saná que han causado 238 muertos, según el recuento de la agencia France Presse.