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Las víctimas de París eclipsan a las de Oriente Próximo

El mundo árabe lamenta que los muertos de Beirut y Bagdad queden sin atención

La policía libanesa vigilaba esta semana una protesta por las víctimas del ataque con bombas el 12 de noviembre en Beirut.
La policía libanesa vigilaba esta semana una protesta por las víctimas del ataque con bombas el 12 de noviembre en Beirut. EFE

Al duelo que vive Beirut, sacudida por el atentado terrorista más mortífero de los últimos 25 años, se suma una amarga sensación de olvido. Sus ciudadanos denuncian en las redes sociales el doble rasero ante los ataques terroristas sufridos en París y en Beirut en la misma semana. Menor cobertura en los media, ignorados en los discursos de líderes mundiales, o hasta por las propias redes sociales, son algunos de los argumentos que alimentan la ola de indignación.

Un día antes del ataque a París, el ISIS dejaba en Beirut 43 víctimas mortales y 237 heridos. Al tiempo que enterraban sus muertos, los libaneses se pensaban más cerca que nunca de la que fuera su antigua metrópoli en tiempos del mandato francés. “#Beirut es el #Paris de #OrienteMedio y ahora París es el Beirut de #Europa”, decía en su cuenta de Twitter @GhassanAR. Pero la solidaridad tornó en amargura al percibir que los muertos árabes pesan menos que los europeos. Tras los atentados de París, de inmediato Facebook ofrecía una aplicación para que sus usuarios marcaran la casilla de “estoy bien”. Los libaneses tan solo podían recurrir a la tradicional llamada telefónica para localizar a sus seres queridos. Los perfiles en Facebook se teñían masivamente con el filtro de la bandera francesa en señal de solidaridad. Otra opción inexistente para los libaneses, que se esmeraban en componer sus propios filtros combinando el cedro libanés con los colores galos, en seña del doble duelo. “No puedo evitar sentir que la muerte de mi gente en #Beirut significa menos para el mundo que la muerte de mi otra gente en #Paris”, rezaba un tuit del libanés Joey Ayoub, afectado por ambos atentados.

Un caso similar se ha dado en Irak. En las 24 horas que precedieron al ataque de París, el ISIS asesinó a 19 personas (más 40 heridas) que asistían a un funeral en Bagdad. La capital de Irak, lleva 12 años sufriendo ataques, a veces incluso varias veces en un mismo día. En el mes de octubre, el último del que hay cifras, la ONU contó 298 civiles muertos y 852 heridos en el gran Bagdad (la cifra se duplica para todo Irak).

“¿Por qué los atentados de Bagdad y Beirut no fueron un ataque a la humanidad?”, preguntaban algunos tuiteros a @POTUS, el identificativo del presidente de EE UU. Barack Obama había empleado esa expresión al reaccionar a los ataques franceses.

Son numerosos quienes sienten que, como declaraba la periodista angloindia Sarakhshi Rai a la BBC, “Occidente se indigna de forma selectiva”. Los datos respaldan esa percepción. Según el Índice de Terrorismo Global de 2014, el 78% de las muertes y el 57% de los atentados ocurrieron en cinco países: Afganistán, Irak, Nigeria, Pakistán y Siria. Irak continúa siendo el más afectado, con 9.929 muertes por terrorismo, el nivel más alto jamás alcanzado en un país.