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Sólo una mujer logra entrar en el Consejo Consultivo de Omán

El número de candidatas en las elecciones del domingo se ha reducido bruscamente desde 2011 y relanza el debate sobre la conveniencia de establecer cuotas femeninas

Nemah Jamil al Busaidi va a volver a ser la única mujer del Consejo Consultivo que Omán eligió el pasado domingo. Los resultados, anunciados este lunes por la Comisión Electoral, abren un interrogante sobre la efectividad de las medidas de empoderamiento político de las mujeres que promueve el Gobierno. Algunas activistas reclaman un sistema de cuotas para romper ese techo invisible, que las omaníes ya han logrado agujerear en la función pública y la empresa privada.

“El Gobierno promueve la participación de todos, pero no interfiere en si sale elegida una mujer o un hombre. Eso depende de los ciudadanos”, aseguraba al presentar los datos a la prensa un miembro de la Comisión Electoral.

Sin embargo, ya antes de los comicios, las activistas expresaron su preocupación por el hecho de que se hubiera reducido el número de candidatas. Apenas 20 entre los 590 aspirantes a uno de los 85 escaños del VIII Consejo Consultivo (Majles al Shura) eran mujeres, frente a las 77 (de 1.133) que se presentaron en la convocatoria de 2011. A pesar de ello, sólo Al Busaidi logró entrar en la Cámara cuando en la anterior había dos mujeres.

Los hombres tienden a hacer campaña como representantes de sus tribus y regiones, mientras que las mujeres ponen el énfasis en asuntos sociales que afectan al conjunto del país, defiende una activista. En su opinión, esos asuntos son importantes, pero no ganan votos, lo que desanima a las mujeres de presentarse.

“Uno de los problemas es que los empleados públicos pierden su trabajo cuando entran en el Consejo, así que muchas mujeres no se animan a participar”, explicaba a EL PAÍS el día de la votación Aisha Alawi, una de las dos candidatas por Sur. Aunque la falta de reserva del puesto no se limita a las mujeres, les afecta más. Por un lado, la mayoría de las candidatas son funcionarias y por otro, tienen más dificultades culturales para adaptarse a los horarios del sector privado.

Además, Alawi, que gestiona un proyecto de viviendas sociales, asegura que “el 70 % de las mujeres vota por hombres”. Dado el peso que aún tienen las tradiciones en la sociedad omaní, a menudo piensan que será más fácil para ellos arreglar los problemas. Incluso si las mujeres votaran por mujeres, el número de las que participan es aún inferior al de los hombres. En estos comicios supusieron un 42% de los votantes (124.950 mujeres frente a 172.955 hombres).

Aun así, esta enérgica madre de tres hijas y dos hijos opina que necesitan “estar en el Consejo para trasladar las peticiones de las mujeres al Gobierno”. Entre los asuntos que ella defendió durante su campaña, asegurar que las mujeres obtienen los derechos que les concede la ley y lograr la extensión del permiso de maternidad de los 45 días actuales hasta los tres meses.

“Si el Gobierno quiere de verdad que estemos presentes [en el Consejo Consultivo], tiene que establecer cuotas; sólo con las cuotas vamos a lograr una presencia significativa”, concluye Alawi. Pero no todo el mundo comparte esa idea.

“La única forma de superar las tradiciones y esa forma de pensar que nos reduce al hogar es dar un paso al frente y demostrar que podemos hacerlo; no porque seamos mujeres sino porque somos tan buenas como los hombres”, defiende sin embargo Nassra al Naamani, otra candidata que no logró el respaldo suficiente a pesar de su activismo en temas de mujeres y de juventud.

“La promoción de la participación política de las mujeres tiene más que ver con nuestra imagen internacional”, apunta por su parte el comentarista Khalid Alharibi. “En realidad, las omaníes están más empoderadas que sus vecinas saudíes y emiratíes, sobre todo en los ámbitos profesionales y económicos, donde dirigen importantes proyectos”. Desde la jefa de investigación económica de la empresa nacional de petróleo, Asilah Zaher al Harthy, hasta la presidenta del Banco Oman International, Reem Bint Omar al Zawawi, pasando por numerosas empresarias, médicos y profesoras universitarias.