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Orbán y el líder de Baviera se alían contra la política de asilo de Merkel

El líder húngaro acusa a la canciller de “imperialismo moral” en la crisis de los refugiados

Viktor Orbán, en primer plano, y el jefe del Gobierno de Bavaria, hoy
Viktor Orbán, en primer plano, y el jefe del Gobierno de Bavaria, hoy Getty Images

El centenario monasterio benedictino Banz en Baviera, convertido hace más de treinta años en un exclusivo centro de conferencias, fue escenario este miércoles de una alianza política entre el primer ministro de Hungría, Viktor Orbán, y el jefe del Gobierno regional de Baviera, Horst Seehofer. Los dos líderes conservadores prometieron, en el marco de una reunión que acogió al grupo parlamentario de la Unión Social Cristiana de Baviera (CSU) -socia de coalición con Merkel- en la cámara regional, luchar contra la política de asilo que ha impulsado Angela Merkel y buscar un camino conjunto para impedir la llegada masiva de refugiados a Europa.

Orbán recibió una ovación cuando acusó a la canciller de “imperialismo moral” en la crisis de los refugiados. "No importa las decisiones que apruebe Alemania, pero debe quedar claro que solo serán válidas para Alemania. MI país no las aceptará”, añadió el líder húngaro.

El primer ministro arrancó aplausos de los diputados regionales de la CSU cuando se presentó ante los invitados como el “capitán que defiende la frontera de Baviera” y admitió que su misión era proteger las fronteras del espacio Schengen. “La situación de los refugiados tiene una dimensión histórica. Debe ser posible frenar la llegada masiva de gente y si no existe un una ley europea, estamos confrontados al caos”, dijo.

Orbán pidió además a Bruselas un control fronterizo en Grecia y una ayuda extraordinaria de 3.000 millones de euros para financiar centros de acogida en Turquia, Libia y Jordania. “Rechazamos con determinación una cuota obligatoria para acoger a los refugiados”, insistió.

Seehofer, inmune a las críticas que recibió por haber cursado la invitación al primer ministro húngaro e interesado en doblarle la mano a Merkel en el conflictivo tema de los refugiados, recibió a Orbán casi como a un héroe y aprovecho el encuentro para volver a criticar la decisión de abrir las fronteras del país a los refugiados.

“A causa de una decisión alemana han quedado sin efecto las normativas europeas”, dijo Seehofer. “La decisión de la canciller de abrir las fronteras de Alemania ha provocado una caótica reacción en Europa. No hay que criticar a Orbán, sino respaldarlo”, insistió.

El encuentro, que fue tildado de “traición” a Merkel por la secretaria general del partido socialdemócrata alemán (SPD), Yasmin Fahimi, había sido anunciado por Seehofer hace dos semanas. En su momento, la invitación formulada por el líder bávaro y jefe de la CSU, el tercer partido que integra el gobierno de gran coalición, había sido calificada por el semanario Der Spiegel como una “verdadera afrenta” a la canciller, a causa de la posición que ha defendido el líder húngaro en la crisis de los refugiados.

Orbán se ha convertido en un personaje polémico por su decisión de construir una valla a lo largo de su frontera con Serbia. En las últimas semanas había cargado contra la decisión de Merkel de abrir las fronteras de Alemania a los refugiados que estaban atrapados en Budapest, que también criticó Seehofer.

En el encuentro realizado en el exmonasterio benedictino también participó Manfred Weber, jefe del grupo parlamentario europeo del Partido Popular Europeo y un destacado militante de la CSU. En vísperas de la reunión, Weber se mostró a favor de seguir construyendo vallas en las fronteras europeas para impedir la llegada de refugiados. “Muchos critican a Hungría, pero nadie es capaz de ofrecer soluciones”, dijo el diputado europeo.