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El exilio venezolano en Miami pide perdón a los colombianos deportados

La comunidad en Miami señala que el conflicto no es más que una cortina de humo de Maduro para tapar la crisis que sacude el país

Un grupo de colombianos cruza ela frontera con Venezuela.
Un grupo de colombianos cruza ela frontera con Venezuela. AP

La crisis diplomática entre Venezuela y Colombia tiene repercusiones más allá de la frontera entre los dos países. El exilio venezolano, muy crítico con el régimen de Nicolás Maduro, ha convocado hoy un acto en Miami en el que ha pedido perdón a los miles de ciudadanos colombianos expulsados de Venezuela en las últimas semanas. Ha sido un acto de desagravio en toda regla, en el que representantes de la comunidad venezolana y colombiana en Estados Unidos han querido situarse por encima de los dirigentes políticos de sus países y han destacado los lazos de amistad que han unido y unen a ambos pueblos.

La activa comunidad de venezolanos en Miami (más de 50.000 personas) entiende que la crisis fronteriza suscitada entre los dos países no es más que una cortina de humo de Maduro para tapar la crisis que sacude el país. Y que los chivos expiatorios han sido los ciudadanos colombianos que residen, en algunos casos desde hace años, en Venezuela. La estimación es que más de 10.000 colombianos han tenido que abandonar sus viviendas en Venezuela en los últimos días, lo que ha abierto una importante crisis diplomática entre los dos países que aún está pendiente de suturar.

La asociación de Venezolanos Perseguidos Políticos en el Exilio (Veppex), que es una de las que ejerce una crítica más contundente a Maduro, ha entregado una carta en los consulados de Colombia en Miami y Nueva York en la que muestra su solidaridad con los ciudadanos deportados. “Nosotros, venezolanos en el exilio y avergonzados por esta acción brutal e innecesaria, pedimos perdón y disculpas al pueblo colombiano”, reza la carta, que fue leída durante el acto de desagravio, en el que se exhibieron de forma conjunta banderas de Colombia y Venezuela.

El máximo responsable de Veppex, el exmilitar José Antonio Colina, al que el Gobierno de Venezuela acusa de haber participado en la colocación explosivos en la embajada de España en Caracas en 2002, cargó contra Maduro y su régimen “corrupto”, pero también contra la respuesta “tibia” que Colombia ha dado. En su opinión, el presidente colombiano, Juan Manuel Santos, ha sido demasiado contemporizador con Venezuela en la crisis entre los dos países. “Maduro se ha salvado porque la diplomacia de Colombia es muy avanzada, en caso contrario se podría haber llegado a un conflicto armado”, aseguró Colina, que censuró el “atropello y la humillación” a la que han sido sometidos los ciudadanos colombianos que han tenido que abandonar Venezuela.

Por parte de la comunidad colombiana intervino el activista político Alfred Santamaría, quien agradeció el gesto de los exiliados de Venezuela en Estados Unidos. “Aquí, en Miami, los latinoamericanos nos hemos unido. Los que han quebrado Venezuela nos han unido y vamos a seguir en la lucha por la democracia”, afirmó Santamaría.

El acto, al que acudieron algo más de medio centenar de personas, fue convocado en el restaurante El Arepazo, en la ciudad de Doral, situada al oeste de Miami, y que es una de las zonas que tiene una mayor concentración de ciudadanos venezolanos en Estados Unidos.