Reino Unido reformula la pregunta del referéndum europeo

Los británicos deberán elegir entre la opción de "permanecer" o "abandonar" la UE

El primer ministro británico, David Cameron.
El primer ministro británico, David Cameron.Mindaugas Kulbis (AP)

El Gobierno británico propondrá cambiar la pregunta del referéndum sobre la permanencia o no del país en la Unión Europea, que se celebrará en algún momento aún no definido antes del final de 2017, después de que la Comisión Electoral recomendara reformularla. La pregunta inicialmente propuesta por el Gobierno era la siguiente: “¿Debe Reino Unido permanecer como miembro de la Unión Europea?”. Pero la Comisión Electoral, organismo independiente que supervisa los procesos electorales en el país, ha recomendado modificar la pregunta, al entender que tal como estaba formulada podía favorecer a los partidarios de permanecer en la UE.

Más información
La reina de Inglaterra oficializa el referéndum sobre Europa
Pregunta a los británicos: “¿Debería Reino Unido permanecer en la UE?”
Los británicos y la UE: un referéndum complicado

Poco después de que la Comisión Electoral presentara su dictamen, el primer ministro conservador David Cameron, a través de una portavoz, ha aceptado la recomendación. Introducirá una enmienda al proyecto de ley de la consulta, que deberá ser aprobada por el Parlamento, para que la pregunta que finalmente se formule a los británicos lea así: “¿Debe Reino Unido permanecer como miembro de la Unión Europea o debe abandonar la Unión Europea?”.

De esta forma, si la enmienda es aprobada finalmente por el Parlamento, los británicos no deberán responder con un sí o un no, como fue el caso en el referéndum sobre la independencia de Escocia celebrado hace ahora un año. Deberán responder marcando una de dos opciones: “Seguir siendo miembro en la UE” o “abandonar la UE”. No habrá, por tanto, una campaña por el sí o por el no, sino por permanecer en la UE o abandonarla.

La formulación inicial de la pregunta provocó protestas en algunos sectores partidarios de que el país abandone la UE, al considerar que favorecía a los defensores de mantener el estatu quo. La Comisión Electoral les da ahora la razón al entender que, aunque la formulación era fácil de entender, “animaba a los votantes a considerar una respuesta más favorablemente que la otra”, ya que el enunciado incluía solo la opción de seguir en la UE. Eso, según la Comisión, podría haber comprometido la legitimidad del resultado para los partidarios de abandonar el club.

La Comisión, según su presidenta, Jenny Watson, “testó la pregunta inicial con votantes, académicos y expertos en lenguaje” y “algunos consideraron que no era equilibrada”. “Había una percepción de sesgo”, concluye.

Únete ahora a EL PAÍS para seguir toda la actualidad y leer sin límites
Suscríbete aquí

El organismo ha enviado sus conclusiones al Gobierno y a todos los diputados, que son los que deberán decidir, en el debate legislativo que tendrá lugar el próximo 7 de septiembre, si aprobar o no la enmienda que introduzca el Gobierno. “La postura del Gobierno ha sido siempre la de seguir el consejo de la Comisión Electoral”, ha dicha la portavoz del primer ministro minutos después de hacerse público el dictamen.

La propuesta de reformulación de la pregunta se produce el mismo día en que el partido antieuropeo UKIP ha anunciado que lanzará su propia campaña por que el país abandone la Unión Europea. Se convierte así en el tercer grupo que hasta ahora ha anunciado que realizará una campaña por esa opción. Los otros dos colectivos que hasta la fecha han comunicado que harán campaña por abandonar la UE son uno apoyado por personas del mundo empresarial y otro respaldado por diputados antieuropeístas. Sobre alguno de los tres grupos recaerá el papel de portavoz oficial de la campaña por salir de la UE, que implica financiación oficial y espacios en televisión.

Nigel Farage, líder de UKIP sin escaño en el Parlamento, ha anunciado que su partido hará su propia campaña, sin unirse a los otros grupos. Diversos partidarios de abandonar la UE se mostraron contrarios a que Farage liderara la campaña por considerarlo una figura muy divisoria. El partido, castigado por el sistema electoral por la dispersión geográfica de su voto, obtuvo solo un escaño en las elecciones generales del pasado 7 de mayo. Pero cosechó casi cuatro millones de votos, un 12,7% del total.

“Tenemos 50.000 afiliados y cientos de ramas por todo el país”, ha declarado Farage en la BBC. “Nuestros miembros están deseando salir y quieren empezar a repartir papeletas en las puertas de las casas. Quieren que la campaña por el no [pronunció sus palabras antes de que se propusiera la reformulación de la pregunta] no sea algo gestionado desde Westminster sino una verdadera campaña a pie de calle”.

Sobre la firma

Pablo Guimón

Es el redactor jefe de la sección de Sociedad. Ha sido corresponsal en Washington y en Londres, plazas en las que cubrió los últimos años de la presidencia de Trump, así como el referéndum y la sacudida del Brexit. Antes estuvo al frente de la sección de Madrid, de El País Semanal, y fue jefe de sección de Cultura y del suplemento Tentaciones.

Normas

Archivado En

Recomendaciones EL PAÍS
Recomendaciones EL PAÍS
Recomendaciones EL PAÍS