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Cerca de 300 muertos frente a las costas libias en la última semana

El naufragio de otro bote este domingo causó la muerte de al menos 37 personas

Inmigración
Un trabajador de la Media Luna Roja, junto a los cadáveres del naufragio que tuvo lugar en Zuwara. AP

El Mediterráneo sigue siendo una de las vías de tránsito fundamentales para los inmigrantes y refugiados de guerra que quieren alcanzar suelo europeo. Pero es sin duda también una de las más letales. Alrededor de 300 personas han muerto en la última semana a pocos kilómetros de la costa libia en su intento por viajar hacia las costas italianas. Él último naufragio tuvo lugar el domingo, frente a la localidad de Joms, a unos 120 kilómetros al este de Trípoli, la capital de país norteafricano.

Según informó la Media Luna Roja Libia, el naufragio de un bote frente a Joms había dejado el domingo siete cadáveres en la orilla de la playa. “No sabemos cuántos iban a bordo de la embarcación”, manifestó Mohamad al Misrati, portavoz de la organización. Las barcazas de inmigrantes, por pequeñas que sean, suelen llevar decenas si no cientos de ocupantes. Al Misrati informó además de que pescadores de esa localidad de la franja occidental libia habían hallado otros 30 cuerpos sin vida.

A estos 37 muertos se le suman el medio centenar de personas sin vida encontradas el miércoles en la bodega de una embarcación rescatada frente a la costa libia por el barco sueco Poseidón. Según la información reunida posteriormente por el Alto Comisionado de Naciones Unidas para los Refugiados (ACNUR), la tripulación de la embarcación impidió que los ocupantes de la bodega, ante la falta de oxígeno, pudieran acceder a la parte de arriba, para la que se exige pagar un pasaje más caro. Según el testimonio de Mahdi, un cirujano ortopédico iraquí, el precio para que él, su mujer y su hijo de dos años viajaran en la cubierta fue de 3.000 euros.

Una maniobra errónea

Un día después, dos embarcaciones naufragaron a una decena de kilómetros del puerto de Zuara, a 100 kilómetros al oeste de la capital, en dirección a la frontera tunecina. Los dos botes sumaban alrededor de medio millar de personas a bordo. Sólo 200 fueron rescatadas. Ese mismo día, una maniobra errónea de un bote neumático con 145 personas llevó a una avalancha en su interior que causó la muerte a dos mujeres. Otros 18 ocupantes cayeron al agua y permanecen desparecidos.

La ONU cifra en 300.000 los migrantes que han cruzado el Mediterráneo en 2015, frente a los 219.000 del pasado año. Los muertos ascienden ya a más de 2.500. La inestabilidad libia, dividida en dos Gobiernos que se disputan el poder, ha disparado el número de viajes de aquellos que quieren dejar el país.