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Marruecos expulsa a dos miembros de Amnistía Internacional

Los trabajadores de la ONG investigaban sobre inmigración y demandantes de asilo

Inmigrantes subsaharianos, a las afueras de Tánger.
Inmigrantes subsaharianos, a las afueras de Tánger.

Marruecos expulsó el jueves a dos miembros de Amnistía Internacional (AI), un holandés y una turca, que realizaban una investigación sobre inmigración y demandantes de asilo. Las autoridades del país aseguran que los expertos de la ONG "no tenían la autorización de las autoridades competentes".

En un comunicado, el Ministerio de Interior explica que las autoridades marroquíes, a través de la delegación interministerial de derechos humanos, pidieron a AI que no llevase a cabo la visita hasta que se alcanzase un acuerdo entre las dos partes. Amnistía indica, sin embargo, que había recibido garantías escritas y verbales de que su equipo podía visitar el país sin necesidad de obtener una autorización previa.

Los expulsados son John Dalhuisen, director de AI en Europa y Asia Central, e Irem Arf, investigadora sobre los derechos de inmigrantes y refugiados. Los dos llegaron el lunes a Marruecos. A Dalhuisen y Arf se les detuvo en ciudades diferentes: a ella en Uxda, en el norte de Marruecos, y a él en Rabat. A ambos se les confiscaron los pasaportes y, tras ser interrogados por la policía, fueron expulsados a Londres y a París.

AI califica la expulsión de los dos miembros de la organización como un "flagrante intento de evitar una investigación legítima sobre los derechos humanos", y asegura que la manera de actuar de las autoridades "plantea serias sospechas de que ocultan algo".

La organización recuerda en su comunicado que durante 1990 y 1993 se le denegó la entrada al país, y desde esa última fecha hasta octubre del año pasado no habían experimentado ninguna restricción.

Desde el año pasado, Marruecos ha manifestado en varias ocasiones su enfado con AI por su informe sobre la tortura en este país, donde, según la organización, se sigue practicando de manera habitual en las comisarías y los centros de detención.

El pasado mes de septiembre, las autoridades marroquíes prohibieron una actividad organizada cada año por AI para formar a jóvenes activistas marroquíes y extranjeros en materia de derechos humanos.

AI subraya que los intentos de las autoridades marroquíes para impedir su trabajo y sus investigaciones sobre presuntas violaciones de los derechos humanos se produce en un contexto de "crecientes restricciones" a los grupos locales de derechos humanos.

Otras organizaciones como Human Rights Watch (HRW) han pedido también expresamente a Marruecos que deje de obstaculizar de forma "arbitraria" las actividades de las organizaciones de derechos humanos y se les permita actuar con libertad.