El nuevo Gobierno de Netanyahu ignora la solución de los dos Estados

El primer ministro israelí sortea el último escollo para el reparto de poder en la coalición

Benjamín Netanyahu, el miércoles en el Parlamento israelí.
Benjamín Netanyahu, el miércoles en el Parlamento israelí. GALI TIBBON (AFP)

Casi tres meses después de su victoria en las urnas, Benjamín Netanyahu superó este miércoles el último escollo en el Parlamento para dar a luz un nuevo Gobierno de coalición ultraconservador y religioso. En el programa presentado por el primer ministro en su cuarto mandato en Israel no se hace mención a la solución de los dos Estados para el conflicto palestino, en contra de los principios defendidos por Estados Unidos y la Unión Europea.

El nuevo Ejecutivo, que tiene previsto tomar posesión mañana jueves, se limitará a “avanzar en el proceso diplomático y en la búsqueda de un acuerdo de paz con los palestinos y con todos los [países] vecinos”. El Gabinete se compromete también a someter cualquier pacto al voto de los diputados de la Knesset y, “si es preciso, también a un referéndum”.

En sus dos anteriores mandatos (2009-2013 y 2013-2015), Netanyahu tampoco incorporó a los programas de Gobierno propuestas explícitas sobre la fórmula “Dos Estados, dos pueblos”. Pero abrió la vía al reconocimiento de una nación palestina desmilitarizada en una conferencia pronunciada hace seis años en la Universidad de Bar-Ilan.

Las alarmas saltaron sin embargo en Washington y en las capitales europeas cuando el líder del Likud se comprometió, en vísperas de la votación del pasado 17 de marzo, a impedir la creación de un Estado palestino si era reelegido. En declaraciones posteriores a su victoria electoral matizó sus palabras y renovó su fe en el llamado discurso de Bar-Ilan. “No quiero una solución de un solo Estado”, aseguró, “pero las circunstancias aún tienen que cambiar”.

La Administración norteamericana le advirtió entonces de que si faltaba a su compromiso con el principio de los dos Estados, podría dejar de ejercer su tradicional veto en el Consejo de Seguridad de Naciones Unidas ante una eventual propuesta de resolución de condena a Israel.

Para “no perder la esperanza” y poder atravesar este “complicado camino”, el presidente Barack Obama, ha llamado a israelíes y palestinos a “demostrar con hechos y pasos políticos el compromiso con la solución de los dos Estados”, según el diario árabe editado en Londres Asharq al Awsat.

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También este miércoles se hizo pública una carta dirigida por antiguos dirigentes europeos a la jefa de la diplomacia de la UE, Federica Mogherini, para pedir un cambio en la política de la Unión hacia Israel tras la reelección de Netanyahu, quien, según dicen, “tiene escasas intenciones de negociar seriamente” con los palestinos. Entre los firmantes del texto, difundido por The Guardian, figuran el ex secretario general de la OTAN Javier Solana y los exministros de Exteriores Miguel Ángel Moratinos (español) y Hubert Védrine (francés), o la expresidenta de Irlanda Mary Robinson. “Europa tiene que encontrar una forma efectiva de que Israel asuma su responsabilidad por el mantenimiento de la ocupación [de territorio palestino]”, preconizan, ya que la ayuda financiera europea “solo ha servido para preservar la ocupación de Cisjordania y el aislamiento de Gaza”.

Netanyahu, mientras tanto, logró este miércoles que la Knesset le autorizara a aumentar el número de ministros de su nuevo Gobierno para poder satisfacer las peticiones de carteras que le plantean los responsables de su propio partido. Para poder fraguar una coalición que le garantiza la mayoría, aunque con un solo voto, el primer ministro tuvo repartir casi todos los ministerios entre sus cuatro socios de Gabinete: dos grupos ultraortodoxos judíos, el movimiento nacionalista religioso de los colonos y una formación reformista escindida del propio Likud.

Sobre la firma

Juan Carlos Sanz

Es el corresponsal para el Magreb. Antes lo fue en Jerusalén durante siete años y, previamente, ejerció como jefe de Internacional. En 20 años como enviado de EL PAÍS ha cubierto conflictos en los Balcanes, Irak y Turquía, entre otros destinos. Es licenciado en Derecho por la Universidad de Zaragoza y máster en Periodismo por la Autónoma de Madrid.

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