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“Destruiremos los barcos de los contrabandistas de almas”

El comisario europeo promete lanzar "un plan de reubicación voluntaria de los refugiados"

Dimitris Avramópoulos, comisario de Interior e Inmigración, en Berlín el pasado diciembre.
Dimitris Avramópoulos, comisario de Interior e Inmigración, en Berlín el pasado diciembre. AFP

El tono se vuelve serio. “Hemos declarado la guerra a los traficantes de personas”, anuncia Dimitris Avramópoulos. El responsable europeo de Interior e Inmigración cree que no hay alternativa, ya que “es un sistema despiadado; gente que haría cualquier cosa por dinero, y en algunos casos mejor organizada que determinados países de la región”. La solución pasa por “inspirarse en experiencias como Atalanta”, la misión naval enviada al mar Rojo para expulsar a los piratas. Mandar buques para golpear al enemigo, una operación “civil-militar”, si es con el apoyo de Libia, mejor, y en cualquier caso con el respaldo de la ONU. “Será necesaria la colaboración de los países”, admite. Y promete: “Capturaremos y destruiremos todas las embarcaciones que los nuevos contrabandistas de almas usan para atravesar las fronteras exteriores de la UE”.

No es una receta sencilla, pero nadie dijo que el desafío que supone una inmigración alimentada por guerras y tensiones geopolíticas fuera fácil. Avramópoulos, griego (Nueva Democracia), 61 años, chaqueta de trabajador, presentará su agenda para la inmigración el 13 de mayo. El lunes, junto con la jefa de la diplomacia europea, Federica Mogherini, obtuvo el consenso de los ministros de Exteriores e Interior sobre un decálogo de puntos a implantar lo antes posible. Este viernes se celebra la cumbre europea que debe ponerle el sello político. Luego no habrá marcha atrás. Antes, al comisario le espera un viaje amargo: estará en Malta para los funerales de las víctimas del naufragio del domingo. Europa no quiere faltar.

Pregunta. Se habla de multiplicar por dos la dotación para Tritón, que pasaría de 2,9 a 5,9 millones. Italia, para la operación Mare Nostrum, gastaba nueve.

Respuesta. No me canso de repetir que Tritón es una misión europea de frontera, en el ámbito de Frontex, que no pretende reemplazar la de búsqueda y rescate de Mare Nostrum. Es la intervención más importante que hemos decidido nunca, pero sabemos que no es suficiente y la reforzaremos. Aún es pronto para decir con cuánto dinero. La propuesta de partida es duplicar el presupuesto, y sería un buen comienzo. Corresponde a los líderes de la UE ver si se puede avanzar más. Creo que lo harán.

P. Hacen falta más medios.

R. Con la decisión de reforzar Tritón y Poseidón [la versión griega], la UE demuestra que es solidaria. Este esfuerzo estará coordinado por Frontex, y he invitado a los países a que pongan a disposición más helicópteros, aviones y barcos; además de asistencia in situ, como médicos y personal que registre y reconozca a quienes llegan. La disponibilidad es amplia. Roma, Atenas y La Valeta tienen que decir lo que necesitan. Cuando tengamos su respuesta, actuaremos rápidamente.

P. ¿Qué le ofrecen a Italia?

R. Estoy trabajando para aportar la ayuda necesaria. Pero la Comisión no se basta, las otras capitales deben mostrar solidaridad, hacer frente a la oleada de inmigrantes debe ser una responsabilidad compartida. Nosotros estamos preparados para coordinar las intervenciones, potenciaremos y extenderemos Tritón.

P. ¿Cree que un Mare Nostrum europeo, como algunos piden, puede ser la clave?

Enfrentar la oleada de llegadas debe ser una responsabilidad compartida”

R. No creo en los milagros. Centrar todos los esfuerzos en una acción similar a la de Mare Nostrum no erradicaría el problema. Para impedir que los inmigrantes se embarquen hace falta un conjunto de acciones a corto y largo plazo. Nuestro decálogo está ahí para eso.

P. ¿Cómo planean detener los flujos en el punto de salida?

R. Se puede hacer trabajando estrechamente con los países de origen y de tránsito. El diálogo está abierto: la semana pasada estuve en Marruecos, y en los próximos días iré a Egipto y Túnez.

P. El Partido Popular Europeo invita a reflexionar sobre un sistema de cuotas para recolocar a los inmigrantes, quizá en función del PIB y la población. ¿Es viable?

R. La Comisión no puede imponer las cuotas. Lo que haremos será lanzar un proyecto piloto de reubicación voluntaria para los refugiados. Acogeremos a quienes lo necesiten y quieran aceptarlo.

P. Se oye hablar de 5.000 plazas. ¿Es cierto?

R. Se parte de ahí. Sirios, principalmente. Bélgica ha sugerido superar los 10.000, y se debatirá en la cumbre. Si los Estados quieren, se puede elevar el umbral.

P. ¿Qué espera de la cumbre?

R. Espero una solidaridad aún mayor de la que vimos en Luxemburgo. Ahora los países reconocen que la cuestión es paneuropea, global, compleja y multidimensional. El siguiente paso es dar instrucciones claras a sus ministros para llevar rápidamente a la práctica nuestro decálogo.

P. La gente de la calle quiere ver señales concretas, tangibles.

R. Ya las ha visto. Tenemos las propuestas, se ha convocado una cumbre que respaldará el decálogo. Con la agenda de mayo, Europa por fin tendrá una política sobre inmigración de gran envergadura con la que poner fin al drama que estamos presenciando.

© La Stampa

Traducción de News Clips.