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Xi mueve ficha en Pakistán para consolidar la influencia de China

Pekín invertirá 45.000 millones de dólares en el corredor económico con Pakistán

El presidente chino, Xi Jinping, ha movido una nueva ficha para consolidar la presencia y la influencia de China en el sur de Asia. El escenario es Pakistán, el mejor socio y el mejor cliente de armamento de Pekín. Tras el éxito diplomático obtenido en la formación del nuevo Banco Asiático de Inversión en Infraestructuras (BAII), la segunda economía del mundo invertirá 46.000 millones de dólares (42.000 millones de euros) para crear el Corredor Económico China-Pakistán, una red de carreteras, ferrocarril y proyectos energéticos que comunicará la región occidental china de Xinjiang con el puerto paquistaní de Gwadar.

Xi mueve ficha en Pakistán para consolidar la influencia de China

Xi lanzó el anuncio formal de la iniciativa junto al primer ministro de Pakistán, Nauaz Sharif, durante una visita de dos días a ese país. Con este proyecto, Islamabad aspira a resolver sus problemas crónicos de energía y reactivar una economía permanentemente por debajo de su potencial. Para China, representa el paso más tangible hasta ahora para hacer realidad su gran ambición estratégico-comercial, una nueva Ruta de la Seda que la conecte mediante una red de transporte y comunicaciones marítimas y terrestres en dirección oeste hacia Europa y Oriente Medio. Y reafirma su presencia en la zona para contrarrestar la influencia de India, la otra gran potencia regional, y del otro gran aliado paquistaní, EE UU.

Filipinas y EE UU inician grandes maniobras conjuntas

REUTERS, Manila

Filipinas y Estados Unidos han iniciado este lunes sus maniobras anuales conjuntas con el mayor despliegue en 15 años. La movilización de 7.000 soldados norteamericanos y 5.000 filipinos durante 10 días —el doble que otros años— es una demostración del compromiso de Washington hacia su aliado histórico, de cara a la expansión de Pekín en el mar de China Meridional. Coincide también con las tensiones entre Manila y Pekín debido a la disputa por las islas Spratly.

EE UU aspira a repetir esas maniobras en otros 11 países de la región, en su iniciativa de establecer una base “semipermanente” en Asia. La región está cada vez más preocupada por la expansión china. Un alto militar indonesio ha declarado este lunes que Asia necesita un nuevo equilibrio militar y que el auge de Pekín supone “una amenaza”.

Según Andrew Small, autor del libro The China-Pakistan Axis: Asia´s New Geopolitics (El Eje China-Pakistán: La Nueva Geopolítica Asiática), China pretende “ayudar a estabilizar su socio más cercano, Pakistán, sobre el que Pekín ha estado cada vez más preocupado en los últimos años”. Asimismo, busca desarrollar conexiones fiables por tierra con el Índico; estimular el crecimiento económico en su interior, en momentos de ralentización, y enviar al extranjero su exceso de capacidad.

Pero hay más. El proyecto también tiene un componente de seguridad. “China también está preocupada por las ramificaciones de la retirada de EEUU de Afganistán y el aumento de la amenaza terrorista, y ve los medios económicos como la mejor manera para atajar la militancia en su vecindario a largo plazo”, sostiene Small vía correo electrónico.

Si China ve con preocupación una mayor actividad terrorista en Xinjiang, y teme la infiltración de militantes desde las zonas tribales paquistaníes, también tiene en mente una serie de incidentes que hicieron de la china la comunidad extranjera más amenazada en Pakistán. Islamabad también tendrá que hacer frente a la guerrilla activa desde hace años en Baluchistán. Es la provincia donde se encuentra Gwadar, el puerto de aguas profundas construido por empresas chinas y que vuelven a gestionar compañías de esta nacionalidad tras un paso por manos singapuresas en el que nunca terminó de arrancar.

"Nuestra cooperación en las áreas de seguridad y económica las reafirma mutuamente y ambas deben avanzar de modo simultáneo”, declaró Xi antes de salir hacia Pakistán. En la ceremonia de este lunes, Sharif lanzó un mensaje de tranquilidad. “He asegurado al presidente Xi que Pakistán considera la seguridad china tan importante como su propia seguridad”, prometió el primer ministro, citado por Reuters.

El proyecto, del que se hablaba desde hace años sin que nunca hubiera llegado a materializarse, abarcará una longitud de cerca de 3.000 kilómetros, desde la ciudad de Kashgar en Xinjiang -una de las etapas clásicas de la Ruta de la Seda original- hasta Gwadar. Parte de la idea es construir un gran parque industrial en torno a Gwadar. También se levantará un nuevo aeropuerto.

El corredor contará casi con tanta aportación china como capital inicial tendrá el BAII (50.000 millones de dólares), y más que los 40.000 millones de dólares que Pekín ha asignado al Fondo para la Ruta de la Seda. En una rueda de prensa el viernes, el viceministro Liu Jianchao precisó que la financiación para el corredor no procederá del banco ni del fondo.

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