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Protestas en Chile contra un obispo acusado de encubrir abuso sexual

Barros, nombrado por el Papa, señalado por supuesta complicidad en el caso de Karadima

Juan Barros, increpado el pasado sábado en la iglesia.
Juan Barros, increpado el pasado sábado en la iglesia. REUTERS

Vestidos de negro y con banderas del mismo color, unas 200 personas entraron este sábado en la catedral de Osorno, a 950 kilómetros al sur de Santiago de Chile, para protestar en la ceremonia en que el monseñor Juan Barros Madrid asumía el cargo como obispo de la ciudad. Mientras en el interior de la iglesia los manifestantes gritaban en su contra con carteles en las manos, fuera otras 650 protestaban contra el nombramiento de este sacerdote que ha sido acusado de encubrir la trama de abuso sexual de mayor impacto público en la Iglesia chilena en los últimos años, el caso del sacerdote Fernando Karadima, condenado por la justicia canónica en 2011.

“Me da pena que en la santa misa hayan ocurrido estas manifestaciones (…) Yo no soy amigo de Karadima, siempre adherí a su condena (…) Me duele el dolor de las víctimas, rezo por ellas, que llevan ese dolor hasta hoy”, señaló Barros después de la ceremonia. El cardenal Ricardo Ezzatti, presidente de la Conferencia Episcopal, repudió las protestas en la catedral de Osorno, y señaló que “todo intento de agresión es repudiable”. “Somos personas civilizadas, podemos dialogar”, indicó la máxima autoridad de la Iglesia católica local.

Barros asumía el cargo como obispo de la ciudad mientras en la iglesia los manifestantes gritaban 

Desde que se conoció en enero la decisión del papa Francisco de nombrar a Barros obispo en Osorno, diferentes dirigentes ligados a la Iglesia, entre ellos el expresidente democristiano Eduardo Frei, señalaron que era conveniente que no asumiera el cargo. Las víctimas de Karadima habían alertado sobre los vínculos de Barros con el expárroco de El Bosque, de 84 años, y su presunto papel de encubridor de los abusos sexuales que cometió contra algunos de sus jóvenes feligreses. El obispo de Osorno fue formado por Karadima y en el marco de la investigación judicial en su contra incluso tuvo que declarar ante la ministra en junio de 2011.

“Con dolor tenemos que resignarnos ante esta decisión del Papa Francisco. Un dolor y un temor que conocemos bien”, señalaron tres víctimas de Karadima, a través de un comunicado en el que indican que hace unas semanas el obispo Fernando Chomalí se reunió con el Papa y le advirtió de la consternación que causaba en Chile el nombramiento de Barros. “Como sobrevivientes del abuso de Karadima, y la complicidad del obispo Barros, estamos acostumbrados a las bofetadas que hemos recibido de la jerarquía chilena, pero nunca directamente del Santo Padre”, expresaron James Hamilton, Juan Carlos Cruz y José Andrés Murillo.