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El Gobierno de Colombia lanza una ofensiva contra Uber

La expansión de la aplicación de transporte en Latinoamérica tropieza en Bogotá por las protestas de los taxistas

La aplicación de taxi Uber.
La aplicación de taxi Uber.

La polémica por el uso de Uber, la aplicación de transporte a través del teléfono móvil, en Colombia se desató este miércoles. En un vídeo difundido se ve a la ministra de Transportes, Natalia Abello, junto al ministro de Trabajo, Luis Eduardo Garzón, hablando con un vocero de los taxistas tradicionales (los llamados amarillos). En la grabación la ministra se compromete con los taxistas a que la plataforma, que entró al mercado colombiano a finales de 2013, no será legalizada. “No permitiremos que haya ilegalidad e informalidad en el servicio”, dijo. De inmediato se intensificaron los operativos de la Policía para inmovilizar a los vehículos de servicio especial (blancos), que son los que utiliza Uber.

Los amarillos critican que los vehículos que prestan el servicio utilizando aplicaciones como Uber —en Colombia hay otras como Tappsi o Easy Taxi— sin estar vinculados a empresas de transporte o matriculados para ese fin son ilegales. Por eso buscan que se expida una ley que bloquee ese tipo de aplicaciones. “En realidad nosotros no tenemos problemas con los carros, porque eso puede legalizarse, sino con las plataformas, porque ellas no están reglamentadas y funcionan como si fueran compañías de taxis”, dijo Hugo Ospina, líder de los taxistas al diario El Espectador.

El gigante Uber, que ya opera en América Latina en ciudades de México, Brasil, Chile, Perú y Panamá, respondió rápidamente al anuncio de la ministra y en su blog corporativo aseguró que cerca de 100.000 colombianos han elegido libremente utilizar la aplicación y que no pueden defraudarlos. “Serían privados de la alternativa que han elegido para moverse de forma segura y confiable por sus ciudades”, dice la nota. En otras palabras, Uber seguirá funcionando. Así lo confirmó Adriana Garzón, vocera de esa plataforma para Colombia, Perú y Chile, en una entrevista en radio, en la que le pide al Gobierno que escuche a sus usuarios para poder regular el funcionamiento.

El gremio de taxistas anunció que podría entrar a paro nacional desde el lunes para protestar contra los taxis de servicio especial

La ministra Abello ha explicado en otro vídeo (este sí institucional) que el servicio que presta Uber es “irregular” y que hay en curso 23 investigaciones a este tipo de plataformas que unen a conductores con pasajeros. Sin embargo, más tarde aclaró que el Gobierno “no prohíbe plataformas tecnológicas, ya que en el caso del Ministerio de Transporte lo que debe habilitar son empresas prestadoras del servicio de transporte”. El ministerio de las TIC, que sería en ese caso el encargado del tema, no se ha pronunciado.

Las reacciones de los pasajeros tras el vídeo han sido encontradas. Los que usan Uber han salido a defender la calidad del servicio, otros a criticar o a defender a los amarillos. El gremio de taxistas anunció que podría entrar a paro nacional desde el lunes para protestar contra los taxis de servicio especial usados a través de la plataforma, sin embargo no está confirmado. A la polémica se suma que en la madrugada del viernes, varios taxis bajo la consigna de hacer controles al “servicio de la ilegalidad”, bloquearon un sector de la autopista norte de Bogotá donde se realizaba un festival de música, para impedir que los vehículos blancos pudieran trabajar.

Algunos usuarios están convocando por redes sociales a no usar los vehículos amarillos, con la etiqueta #DíaSinTaxi, que se realizaría el próximo martes. “La ciudadanía no quiere bloqueos, pide cobros justos, quiere dejar de escuchar: allá no voy”, dice uno de los carteles que circulan, en referencia a las quejas que normalmente tienen los usuarios de los taxis tradicionales.

Los medios de comunicación se sumaron a la polémica. Los dos diarios más importantes del país en sus editoriales de este sábado coinciden en que el trasfondo es la calidad del servicio. El Espectador pide una pronta regulación. “La gracia no es prohibir lo poco que funciona bien: ese no es el camino. Menos cuando llevamos casi un año a la espera de la nueva regulación prometida”. El Tiempo, por su parte, dice que las explicaciones del Gobierno no convencen, “pues no consultan a la ciudadanía ni se le ofrecen alternativas”.

No es la primera vez que el gigante tecnológico Uber tiene problemas. En más de una docena de países las autoridades han prohibido su uso, desde varios países europeos (como España o Francia) a Corea del Sur o algunos estados de Estados Unidos.