Selecciona Edición
Conéctate
Selecciona Edición
Tamaño letra

El ‘número dos’ de Leopoldo López pide a la OEA que se implique

Vecchio reclama en Washington respaldo internacional

El dirigente opositor venezolano Carlos Vecchio en imagen de archivo
El dirigente opositor venezolano Carlos Vecchio en imagen de archivo AP

No hace ni un mes de la última visita a Washington de Carlos Vecchio, el número dos del partido opositor venezolano Voluntad Popular, cuyo líder, Leopoldo López, lleva un año encarcelado. En esa ocasión, le advirtió al secretario general de la Organización de Estados Americanos (OEA), José Miguel Insulza, de que se avecinaba una “nueva oleada de represión” en Venezuela si la comunidad internacional no frenaba a Nicolás Maduro. Tres semanas más tarde y varias detenciones de opositores después —entre ellos el alcalde de Caracas, Antonio Ledezma— Vecchio volvió este lunes a la OEA a reclamar un respaldo de la comunidad internacional que hasta ahora ha sido demasiado tímido. “Y el silencio en este momento se traduce en complicidad”, aseguró en una entrevista con este diario.

“Este problema lo vamos a resolver los venezolanos”, sostuvo el dirigente, sobre quien también pesa una orden de detención y que huyó hace ocho meses a Estados Unidos. “Ahora, esta lucha requiere un acompañamiento internacional, porque de lo que estamos hablando, en el fondo, es de valores democráticos y de respeto a los derechos humanos. Y eso no tiene frontera, no tiene nacionalidad y requiere el concurso de todas las organizaciones”, subrayó.

Vecchio agradeció el respaldo que ha recibido la oposición venezolana de organizaciones como Amnistía Internacional y Human Rights Watch (HRW). También celebra el apoyo de Naciones Unidas, que ha reclamado la liberación de López. Pero como latinoamericano, se dice dolido por la ausencia de los países de la región en estos reclamos: “No he visto la solidaridad de los Gobiernos frente al drama que estamos viviendo”, lamentó.

Con todo, señaló que en los últimos días parece haberse dado un cambio tímido, después de que algunos Gobiernos latinoamericanos hayan expresado su “preocupación” tras la detención de Ledezma. “Ha habido ausencia de Latinoamérica en el acompañamiento de sus Gobiernos, pero esta semana hemos visto unas luces que muestran ya la inconformidad con lo que está pasando en Venezuela, de manera muy diplomática, pero se levantan voces de preocupación”, señaló.

Vecchio dijo albergar muy pocas esperanzas ante el anuncio del secretario general de Unasur, Ernesto Samper, de que va a viajar a Caracas una nueva misión de cancilleres para revisar la situación. “Ya fueron el año pasado y fueron burlados”, recordó el opositor venezolano, para quien el único que se benefició de las gestiones del organismo regional fue el Gobierno de Maduro, que “lo usó como una manera de oxigenarse y frenar la conflictividad”. Para Vecchio, si no hay gestos claros de compromiso —y el primer “paso esencial” es la liberación de los presos políticos, subrayó— este nuevo esfuerzo está prácticamente condenado al fracaso. “Repetir la misma fórmula va a llevar al mismo resultado”, alertó.

De ahí su nuevo intento de que sea la OEA la que tome, de una vez, las riendas de la reacción regional. Por muy “diplomáticos” que hayan sido los pronunciamientos de los gobiernos latinoamericanos hasta la fecha, esto constituye “la gran oportunidad para que podamos debatir en la OEA abiertamente el tema de Venezuela y alertar de lo que está pasando, que sirva de acompañamiento para restaurar la convivencia democrática, que se ha roto”, señaló.

Este lunes, acompañado de medio centenar de venezolanos ante la sede de la OEA, Vecchio entregó en el despacho de Insulza una petición “urgente” para que el organismo hemisférico “voltee la mirada a lo que está ocurriendo en Venezuela”. Su objetivo es que se convoque una “reunión extraordinaria” de la OEA para “discutir la situación de Venezuela a la luz de la Carta Democrática Interamericana”.

“Sería irresponsable”, incidió, “esperar a que ocurran eventos que vamos a lamentar. No entiendo la lógica de esperar a que se rompa la vajilla para después actuar, es el momento de actuar preventivamente” en Venezuela.

Más información