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Estados Unidos duplicará su despliegue militar en Irak

Obama autoriza el envío de hasta 1.500 efectivos que no tendrán función de combate

Milicias tribales locales luchan contra el EI en Anbar.
Milicias tribales locales luchan contra el EI en Anbar. REUTERS

Estados Unidos duplica su presencia militar en Irak. El presidente Barack Obama autorizó este viernes el envío a ese país de hasta 1.500 militares adicionales que no tendrán función de combate. Igual que el contingente actual, los nuevos efectivos entrenarán y asistirán a las fuerzas de seguridad iraquíes y kurdas en su lucha contra el grupo yihadista Estado Islámico (EI), que controla partes de Irak y Siria, según informó el Pentágono.

La decisión se adoptó tras recomendarla el Departamento de Defensa a partir de las solicitudes del Gobierno de Irak y del Comando Central del Ejército de EE UU, encargado de supervisar la ofensiva contra el EI. El Pentágono justifica la ampliación del número de soldados en la necesidad de “defender” territorios clave e “iniciar la ofensiva” contra posiciones de los extremistas. "Se tomó tras constatar la voluntad y la habilidad de Irak de ir contra el EI, y de que necesitan más ayuda", explicó el portavoz del Pentágono, el almirante John Kirby, en una rueda de prensa.

EE UU cuenta actualmente con cerca de 1.400 militares en Irak repartidos entre personal que protege las instalaciones diplomáticas estadounidenses y asesores que colaboran con las fuerzas locales. El anuncio se conoció en el transcurso de la reunión en la Casa Blanca entre Obama y los líderes del Congreso, en la que participó el jefe del Comando Central. Kirby consideró casual que el anuncio se haga tres días después de las elecciones legislativas.

El presidente avanzó el miércoles que pedirá a las cámaras una autorización concreta para la ofensiva militar contra el EI, algo que en septiembre no consideraba necesario. La solicitud será de un plan de 5.600 millones de dólares para operaciones en Irak y Siria, de los cuales 1.600 serán de entrenamiento en Irak. El portavoz del Pentágono explicó, sin entrar en detalles, que los gobiernos de Irak y de socios extranjeros que participan en la coalición harán contribuciones económicas al plan de entrenamiento.

EE UU dispone de dos centros de operaciones en Bagdad y Erbil. Los 1.500 militares adicionales se instalarán en otros nuevos centros, cuya ubicación no reveló el Pentágono. Y en cuatro bases de entrenamiento en el norte, oeste y sur de Irak. En estas bases, según Washington, también habrá personal de los países occidentales que participan en los bombardeos contra el EI en Irak.

Se tomó tras constatar la voluntad y la habilidad de Irak de ir contra el EI, y de que necesitan más ayuda"

John Kirby, portavoz del Pentágono

El portavoz del Pentágono explicó que los primeros militares adicionales viajarán este mes a Irak siempre que el Congreso apruebe los nuevos fondos. Y que todo el despliegue culminará en dos o tres meses. El plan de entrenamiento durará entre seis y siete meses. De los 1.500 militares, unos 630 tendrán un papel de asesoramiento o de apoyo logístico a los asesores. Mientras, los 870 restantes se dedicarán a entrenar a las fuerzas locales. Además, EE UU prevé que cerca de 700 militares extranjeros participen en esas labores de entrenamiento.

Ante el rápido avance del EI en el norte de Irak, EE UU empezó en junio a enviar a militares a ese país. Dos meses después, ante la amenaza de que los yihadistas perpetraran una masacre de civiles y amenazaran al personal estadounidense en Erbil -capital del Kurdistán iraquí-, Obama ordenó el inicio de ataques aéreos contra posiciones de los yihadistas en el norte de Irak. En septiembre, amplió esos bombardeos al conjunto del país.

Los ataques han frenado el avance del EI, pero no han mermado del todo su capacidad ni lo ha hecho retroceder en los territorios que ya controla, como la provincia de Anbar, al oeste de Bagdad. Obama -que se opuso a la guerra de Irak y en 2011 sacó a todas las tropas estadounidenses del país- ha insistido en que, a diferencia de la intervención de 2003, los militares no tendrán función de combate. Sin embargo, el Pentágono dijo en septiembre que, si las circunstancias lo requieren, solicitará al presidente que los militares puedan acompañar a soldados iraquíes en “ataques concretos”.