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Texas permite las fotografías sin consentimiento en lugares públicos

Una Corte de Apelaciones asegura que prohibir la toma de imágenes equivale a una “regulación paternalista” que viola la Primera Enmienda

Manifestantes contra los abusos a mujeres en la vía pública
Manifestantes contra los abusos a mujeres en la vía pública

Si una persona decide tomar fotografías o vídeo de niños en traje de baño, disfrutando de una piscina pública o de una mujer que deja ver más allá de la imaginación con su minifalda, el estado de Texas lo dejará impune. Esa es la decisión que una corte local adoptó tras un largo debate sobre los derechos de libertad de expresión y de protección de la imagen.

Por ocho votos a favor y uno en contra, la Corte Criminal de Apelaciones de Texas determinó este mes que sacar fotos y vídeos en lugares públicos son una “expresión inherente” y, por lo tanto, están protegidos por la Primera Enmienda de la Constitución de Estados Unidos, que garantiza la libertad de expresión.

“La cámara es esencialmente el pincel y lápiz del fotógrafo” [...] “Una persona que crea fotografías y vídeos tiene derecho a las mismas protecciones de la Primera Enmienda, así como las fotografías y vídeos”, especificó en su opinión la juez Sharon Keller.

En el caso debatido en la corte estaba implicado a Ronald Thompson, un hombre de 50 años que fue arrestado en 2011 en Sea World Texas después de que varios padres se quejaran porque estaba nadando y tomando fotografías de niños entre 3 y 11 años. De acuerdo a una declaración de la fiscal de Distrito en el Condado de Bexar, Susan Reed, la cámara de Thompson “tenía 73 fotografías de niños en trajes de baño, la mayoría enfocadas en sus pechos y nalgas”.

Organizaciones de derechos civiles criticaron fuertemente la decisión

En ese momento Thompson fue imputado por violar un estatuto del Código penal de Texas, titulado “Fotografía y grabaciones visuales inapropiadas”, creado tras la aprobación de la ley HB 1804 en el Congreso estatal en 2007. Aquella sesión de la Asamblea estuvo marcada por el impacto nacional que tuvieron diversos casos de ofensas sexuales contra menores. En 2006 la aprobación de la ley Adam Walsh había dejado un gran impacto mediático al conocerse su historia. Había sido secuestrado en un centro comercial de Florida y asesinado con tan sólo seis años.

La ley que lleva su nombre dividió a los agresores sexuales en tres categorías y obligó a los más peligrosos a una vida de registros y actualización de datos personales. La legislación estableció entonces que no se podía “fotografiar, grabar con cámara o teléfono si no se tiene el consentimiento de la persona y si el propósito es invadir la privacidad de otro individuo o estimular un deseo sexual”.

Pero el fallo del tribunal refutó abiertamente este criterio. “Proteger a alguien que aparece en público de convertirse en el objeto sexual de otra persona parece una especie de interés paternalista de regular la mente del demandado y para eso fue diseñada la Primera Enmienda”, aseguró Keller, refiriéndose a la protección de los derechos individuales.

Diversas organizaciones de derechos civiles que luchan por eliminar el acoso en las calles criticaron fuertemente la decisión. “Es muy desafortunado porque incentiva que los cuerpos de las personas sean tratados como objetos y hace que invadir su privacidad sea aceptable”, explicó Holly Kearl, fundadora de Stop Street Harassment. “Dice que el derecho de una persona a que no se fotografíen sus partes íntimas sin consentimiento es menos importante que el derecho de quien saca la foto”.

En ausencia de una ley federal, estados como Illinois y Massachusetts han aprobado leyes en contra de este tipo de prácticas. Por el contrario, hora en Texas las consecuencias de la decisión de la Corte Criminal de Apelaciones incidirán en casos pendientes y futuros, de acuerdo a la primera asistente del fiscal de distrito en el Condado Smith, April Sikes. Pero abogados de firmas locales también han planteado la posibilidad de reabrir casos del pasado.

La única parte del estatuto que sobrevivió es la que prohíbe fotografiar a personas en lugares privados como baños y probadores. El Condado de Harris, ubicado en el corazón de Houston, cuenta con el menos 151 casos de fotografía inapropiada en los últimos 13 años.