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Kiev y Moscú acuerdan en Alemania desbloquear el convoy humanitario ruso

Ucrania asegura que una columna de refugiados de Lugansk ha sido atacada con morteros

Kiev y Moscú acuerdan en Alemania desbloquear el convoy humanitario ruso Reuters Live!

El jefe de la diplomacia rusa, Serguéi Lavrov, ha declarado este lunes que se ha registrado “cierto progreso” en las conversaciones que los ministros de Exteriores de Alemania, Francia, Rusia y Ucrania mantuvieron la noche del domingo en Berlín. Aunque no hubo avances significativos en el objetivo de conseguir un alto el fuego ni de asegurar la impermeabilidad de las fronteras, sí se acordó aparentemente desbloquear la situación del convoy de ayuda humanitaria enviado por Moscú a las regiones del este de Ucrania. Se espera que en el curso del día el primer grupo de camiones que se encuentra en la frontera sea revisado y pueda transferir la carga y su supervisión a la Cruz Roja Internacional.

En las provincias rebeldes, los enfrentamientos han continuado sin que el encuentro de Berlín haya tenido el más mínimo efecto apaciguador. En la zona de Lugansk, una columna de refugiados que trataban de huir de la zona de combates se vio el lunes bajo el fuego de morteros. Según los militares ucranios, hay numerosas víctimas, entre ellas mujeres y niños. Ambas partes –separatistas y fuerzas gubernamentales- se acusan de haber disparado los proyectiles que cayeron en medio de la caravana de desplazados. Lugansk, controlada por los prorrusos, continúa sin luz eléctrica, agua ni telefonía móvil, mientras Kiev asegura que sus soldados han bloqueado la ciudad e incluso controlan ya algunos barrios. La pérdida de Lugansk significaría una gran derrota para los rebeldes, que en esa provincia controlan todavía ciertos sectores de la frontera con Rusia, a través de la cual pueden recibir hombres y armamento.

Unos 750.000 habitantes de Donetsk, el principal bastión rebelde, amanecieron el lunes sin agua después de que la destrucción de las líneas de electricidad paralizara la principal estación de distribución de la ciudad, la de Verjekamusskaya. Los rebeldes acusan a Kiev de disparar premeditadamente contra los servicios comunales para dejar sin abastecimiento a la población y despertar el descontento contra las autoridades rebeldes.

Las conversaciones en Berlín no han llegado a un acuerdo de alto el fuego

En la frontera rusa con Ucrania, un primer grupo de 16 camiones con ayuda humanitaria espera ser revisado por aduaneros rusos y ucranios, después de lo cual serán sellados y entregados a la Cruz Roja Internacional, que se encargará de transportar la carga a las localidades más necesitadas. El organismo exige primero que las partes en conflicto le garanticen la seguridad de sus trabajadores, que no irán acompañados de ninguna escolta.

Mientras tanto, sigue sin dar señales de vida Andréi Stenin, el reportero gráfico de Rossiya Segondya, desaparecido desde el 5 de agosto. Se sospecha que Stenin ha sido arrestado por las fuerzas de seguridad de Ucrania, sobre todo después de que Antón Guersáshchenko, asesor del Ministerio del Interior de ese país, declarara la semana pasada en una entrevista a la radio letona Baltkom que el fotógrafo había sido detenido por los servicios secretos acusado de «complicidad con los terroristas». Gueráshchenko aseguró posteriormente que había sido mal interpretado y que él solo había supuesto que Stenin había sido arrestado, pero que no tenía información exacta al respecto.

A principios de mes, Yelena Bloja, directora del periódico Munisipálnaya Gazeta de Donetsk, ya fue detenida por los servicios de seguridad ucranios, sacada del tren en el que viajaba y llevada Kiev, donde se la ha acusado de colaborar con los dirigentes de la autoproclamada República Popular de Donetsk, delito que Kiev califica de “terrorismo”. Un juez ha decretado para ella prisión preventiva hasta fines de septiembre.