Argentina se acerca a los BRICS ante la amenaza de los fondos buitre

Cristina Fernández asegura que los países del bloque apoyan al país frente a sus acreedores. Los presidentes de Unasur se reúnen en Brasil con los líderes de los países emergentes

Cristina Fernández y Dilma Rousseff en la cumbre de los BRICS
Cristina Fernández y Dilma Rousseff en la cumbre de los BRICSU. Marcelino (Reuters )

La presidenta de Argentina, ,Cristina Fernández, ha encontrado en Brasil el apoyo de los BRICS que buscaba frente a los los fondos buitres —acreedores que rechazaron la reestructuración de deuda en 2005 y 2010 y que pelean en tribunales de Estados Unidos y que han colocado a Argentina al borde del embargo—.

“Argentina se vio muy gratificada por el amplio apoyo de todos los países respecto de la situación de los fondos buitres y su intento de tirar abajo la reestructuración de deuda” ha asegurado la mandataria en un comunicado este miércoles. Fernández se encontraba en Brasilia después de la reunión conjunta de los presidentes de Unasur y los líderes de Brasil, Rusia, India, China y Sudáfrica. El presidente de Colombia, Juan Manuel Santos, fue quien habló más claro: calificó el caso de Argentina de “irracional e insólito” y subrayó que “todos los países manifestaron su apoyo y la necesidad de una solución práctica", según recoge el diario argentino La Nación. Fernández, por su parte, agradeció a “todos los presidentes y jefes de estado del BRICS y de Unasur” por su ayuda. Los BRICS no dieron detalles sobre su apoyo a Buenos Aires.

El viaje de Fernández a Brasil coincidió con las especulaciones, frecuentes los últimos días, sobre una eventual inclusión de Argentina en el bloque de emergentes. Se ha hablado incluso de la posibilidad de que los BRICS se ofrezcan a prestar dinero al país para hacer frente a los acreedores.

La presidenta de Brasil, Dilma Rousseff se había mostrado cautelosa la semana pasada, cuando dijo que la integración de Argentina podía suceder “un día”, pero que sería “fruto del consenso y exigiría preparación”. El martes, preguntada al respecto de nuevo, dijo que podría evaluarse un hipotético auxilio financiero, pero que para ello el Gobierno argentino debía pedirlo. Y agregó que las instituciones que están creando los BRICS —el banco y el fondo de reserva anunciados el martes— obedecerán reglas de sostenibilidad financiera, unas condiciones que pueden suponer un obstáculo para Fernández. “Nosotros siempre veremos con generosidad los préstamos. Eso sí, serán hechos con criterios de buena gestión. Nadie va a hacer cualquier acción financiera sin fundamento técnico, sin base, sin evaluación”, añadió ayer la presidenta brasileña en Brasilia.

Rousseff ha querido promocionar la visita de los jefes de Estado sudamericanos a la cumbre de Brasil como un gesto diplomático, similar al que tuvo el anfitrión del año pasado, Sudáfrica, con otros políticos del continente.

Cristina Fernández, por su parte, apeló al llegar a Brasilia a la solidaridad y también al temor de que sus problemas financieros se extiendan hacia el norte. “Creemos que se debe terminar con esta suerte de pillaje internacional en materia financiera, que hoy pretenden dirigir contra Argentina y que van a querer hacer contra otros países”, dijo a un grupo de jóvenes socialistas que acudieron a felicitarla a su hotel, según Efe. “Estamos deseosos de pagar al 100% de los acreedores, con justicia, igualdad y equidad, los fondos buitres pueden ingresar al canje con una ganancia de 300% en dólares”, comentó después de la cumbre Fernández, que culpó a los fondos buitres de ir “por las riquezas del país”.

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La argentina aprovechó para felicitar a los BRICS por la creación de un banco propio como alternativa “otras instituciones que cuestionan el funcionamiento de organismos multilaterales, en lugar de dar soluciones” . El New Development Bank (NDB) —que tendrá presidente indio, director general brasileño y gobernador ruso— tiene una gran carga de simbolismo: una nueva institución financiera de potencias en desarrollo frente a un Fondo Monetario Internacional (FMI) de países atascados en una crisis que no acaba. “La distribución de cuotas del FMI no refleja la correlación de fuerzas económicas” del mundo, ha dicho Rousseff.

Al nuevo banco, que tendrá sede en Shanghái (China), se destinarán 100.000 millones de dólares (73.000 millones de euros) para financiar proyectos. El resto del capital (otros 100.000 millones) será un fondo de reserva para posibles problemas financieros de los miembros.

En la reunión participaron los líderes de Argentina, Bolivia, Brasil, Colombia, Chile, Ecuador, Guyana, Paraguay, Perú, Surinam, Uruguay y Venezuela, los miembros de Unasur, más los cinco BRICS. El presidente venezolano, Nicolás Maduro, calificó la cita de “cumbre histórica” que “marca el nuevo tiempo del siglo XXI”. Hoy Rousseff mantendrá una reunión bilateral con Xi Jinping, presidente de China, el principal socio comercial de Brasil.

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