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Berlín arranca a Kiev y Moscú un nuevo pacto para el alto el fuego

Rusos, ucranios y separatistas se reunirán no más tarde del próximo sábado

Los ministros de Asuntos Exteriores ucranio, Pavlo Klimkin (al teléfono), ruso, Serguéi Lavrov, francés, Laurent Fabius, y alemán, Frank-Walter Steinmeier, el miércoles en Berlín.
Los ministros de Asuntos Exteriores ucranio, Pavlo Klimkin (al teléfono), ruso, Serguéi Lavrov, francés, Laurent Fabius, y alemán, Frank-Walter Steinmeier, el miércoles en Berlín.

El fin del alto el fuego decretado por el presidente de Ucrania, Petro Poroshenko, llevó al ministro de Exteriores alemán, Frank-Walter Steinmeier, a tomar una iniciativa que parecía a la desesperada: convocar en la tarde del miércoles a sus colegas ruso, ucranio y francés a una reunión urgente e imprevista en Berlín. Del encuentro no salió ningún acuerdo en firme, pero al menos sí un compromiso para negociar en los próximos días un alto el fuego que deberá verificar la OSCE. Los ministros acordaron que el grupo que representa a Moscú, Kiev y los rebeldes prorrusos, y que cuenta con la mediación de la OSCE, reanudará los contactos no más tarde del próximo sábado para alcanzar “un alto el fuego sostenible, incondicional y acordado por ambas partes”, según señala el comunicado de los cuatro titulares de Exteriores.

¿Por qué el ministro ucranio Pavlo Klimkin acepta ahora sentarse a negociar un alto el fuego que su presidente declaró roto 48 horas antes? “No ha habido ningún cambio por nuestra parte. Lo que hubo antes fue una declaración unilateral de cese de la violencia que nos costó 30 vidas humanas y un centenar de heridos. Ahora buscamos un alto el fuego de las dos partes”, respondió Klimkin en un salón atiborrado de periodistas del Ministerio alemán de Exteriores.

Pese a la satisfacción mostrada por Steinmeier ante un acuerdo auspiciado por él mismo, nada garantiza que este vaya a llegar a buen puerto. El ministro ucranio puso como requisito la liberación de todos los prisioneros. El documento conjunto recoge el compromiso de Moscú de permitir a las autoridades de Kiev hacerse con el control de los pasos fronterizos de Gukovo y Donetsk mientras el alto el fuego esté en vigor. El ministro ruso, Serguéi Lavrov, responsabilizó al líder ucranio de las muertes y destrucción de infraestructuras acontecidas tras la declaración del fin del alto el fuego. “Pero mejor tarde que nunca”, añadió.

Tanto el ministro ruso como el ucranio se han visto forzados a aceptar el acuerdo con presiones de distinto tipo. Ayer mismo la canciller alemana, Angela Merkel, reiteró que no podía descartar la aprobación de una tercera ronda de sanciones económicas al Kremlin.