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Merkel presiona para liberar a los siete inspectores retenidos

Una delegación de la OSCE negocia en Ucrania con los rebeldes prorrusos

Un activista prorruso arría una bandera ucrania en un edificio oficial en Donetsk. Ampliar foto
Un activista prorruso arría una bandera ucrania en un edificio oficial en Donetsk. REUTERS

Tres días después de la retención de sus siete inspectores militares, una delegación de la OSCE (Organización para la Seguridad y la Cooperación en Europa) negocia en Ucrania con los separatistas para lograr su liberación. Mientras, la situación se complica por el atentado contra el alcalde de la principal ciudad del este del país, Járkov. La diplomacia europea se mueve a marchas forzadas. Alemania, país del que proceden cuatro de los siete retenidos, encabeza la ofensiva para lograr su liberación inmediata.

Hace días que los países occidentales apuntan al presidente ruso, Vladímir Putin, como el principal responsable del agravamiento de la crisis ucrania. Ahora recurren a las autoridades rusas para que logren la liberación de los inspectores militares —cuatro alemanes, un checo, un danés y un polaco— de la OSCE. De fondo, late la idea de que si Putin quisiera, los retenidos podrían obtener la libertad inmediatamente. Alemania pidió este lunes a Moscú que use su influencia con los separatistas prorrusos en la ciudad de Slaviansk.

El portavoz de la canciller Angela Merkel aseguró que la liberación el pasado domingo por motivos humanitarios de un inspector sueco que padece diabetes es un paso en la dirección adecuada, pero exigió la puesta en libertad de los otros siete “inmediatamente y sin condiciones”. El presidente de turno de la OSCE, el ministro suizo de Exteriores, Didier Burkhalter, también reclamó la liberación de los inspectores.

Los siete retenidos no son observadores internos de la OSCE, sino que forman parte de una misión militar. Esta organización desarrolla en suelo ucranio distintas actividades, como el envío de observadores civiles —ahora mismo hay un centenar, que, según los portavoces de la OSCE, trabajan sin problemas para su seguridad— o los inspectores militares, que se desplazaron a petición de las autoridades ucranias. Estos ocho inspectores (los siete retenidos y el sueco liberado), que están en Ucrania desde el pasado 5 de marzo, no informan directamente a la OSCE, sino a sus respectivos ministros de Defensa, que fueron los responsables de elegirles para la misión. Los cuatro alemanes, entre los que había un traductor, proceden de una unidad del Ejército alemán responsable de velar por la seguridad del armamento.

El objetivo del equipo retenido, con mando alemán, era informar sobre la situación en Ucrania. “Pueden observar cualquier tipo de actividad militar que se desarrolle en suelo ucranio, no solo las que desarrolle el Ejército del país”, según señaló un portavoz de la OSCE al Spiegel Online.

Mientras los Gobiernos occidentales se movilizan para liberar a los observadores militares, el diagnóstico que hace el Kremlin es diametralmente opuesto. Rusia definió este lunes la presencia en el este de Ucrania de inspectores militares europeos como un acto de “provocación” y de “irresponsabilidad”. Así lo dijo en Viena el embajador ruso ante la OSCE, Andrei Kelin, tras una sesión extraordinaria del Consejo Permanente de este organismo. El diplomático ruso explicó que la población del este de Ucrania, en gran parte prorrusa, teme una pronta “agresión militar” de parte de las fuerzas ucranias, que han enviado a la zona “unos 11.000 soldados y cientos de tanques”. “Traer inspectores militares en una situación así fue muy irresponsable”, aseguró.

El diplomático ruso también reconoció que la pronta liberación de los enviados “sería un buen paso hacia una rebaja de la tensión en el conflicto”. El autoproclamado alcalde de Slaviansk, Viacheslav Ponomariov, puso condiciones para entregar a los siete observadores. A cambio reclamó la liberación de su número dos, Ihor Perepechayenko, retenido por el Servicio de Seguridad de Ucrania, según informa la agencia rusa RIA Novosti.

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