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Oslo negocia en secreto con Pekín tras el distanciamiento por el Nobel a Liu Xiaobo

Las conversaciones con China ensombrecen la visita del Dalai Lama a Noruega en mayo

El Dalai Lama, en una imagen tomada en México en 2011. Ampliar foto
El Dalai Lama, en una imagen tomada en México en 2011. AFP

China y Noruega llevan meses manteniendo negociaciones secretas para intentar poner fin a cuatro años de distanciamiento y dificultades comerciales entre ambos países, según la televisión pública noruega NRK. Estas conversaciones habrían comenzado ya durante los últimos meses del gobierno de centro izquierda de Jens Stoltenberg (2005-2013), próximo secretario general de la OTAN, y habrían continuado con la actual primera ministra conservadora Erna Solberg. Los encuentros habrían tenido lugar tanto en la Embajada China en Oslo, como en el Ministerio de Relaciones Exteriores de Noruega. La diplomacia china habría establecido una lista con 14 condiciones, entre ellas, la garantía del Comité Noruego de los Premios Nobel, de no volver a otorgar este galardón a ningún otro disidente chino.

El 8 de Octubre de 2010, se hizo público que el Nobel de la Paz recaía en Liu Xiaobo, intelectual, poeta, profesor y uno los líderes de la revuelta de 1989 en la Plaza de Tiananmen. Quizás el defensor chino de los derechos humanos más conocido fuera de su país. Recibía la noticia en la cárcel, tras ser detenido en 2008 por “incitar a la subversión contra el poder del Estado.” Su condena es la más dura impuesta, en años, a un activista chino y se debe a su implicación en la conocida como La Carta 08. Un texto en el que pedía junto con otros 300 intelectuales, abogados y artistas chinos una reforma democrática para la República Popular China. El manifiesto consiguió 20.000 firmas antes de ser censurado.

El gobierno chino reaccionó al reconocimiento mundial que suponía la concesión de este Nobel de la Paz, congelando relaciones políticas y comerciales con Oslo. Desde el ejecutivo del país se respondió que el premio era independiente del Gobierno de Noruego y que nada podían hacer al respecto. Las conversaciones entre ambos países se rompieron, el acuerdo de libre comercio quedó suspendido, y las empresas noruegas han tenido durante los últimos cuatro años, “frecuentes” dificultades para operar en China.

La prueba de fuego, sobre el verdadero compromiso político de Noruega, tendrá lugar el próximo 7 de mayo, cuando está prevista la llegada a Oslo del Dalai Lama. Todo hace indicar que en lugar de desplegar la alfombra roja, las autoridades noruegas parecen más inclinadas a hacer que el líder espiritual tibetano entre por la puerta de atrás. "Somos conscientes de que, si las autoridades de nuestro país reciben al Dalai Lama, será más complicado normalizar nuestras relaciones con China y es en eso, en lo que tenemos que centrarnos ahora ", ha dicho el ministro de Relaciones Exteriores, Børge Brende en el Palacio de Storting, sede del Parlamento.

China no ha dejado lugar a dudas, "nos oponemos firmemente a que cualquier país extranjero sea una plataforma en la que se dé alas a las palabras y los actos secesionistas del Dalai Lama", advertía Qin Gang , portavoz de la cancillería china. "Si el Dalai Lama es, como él dice, una persona religiosa simple, debería estar descansando adecuadamente en el templo, y no viajar de aquí para allá, involucrarse a nivel internacional en la división de China y dañar la unidad étnica . "

En Noruega han entendido el mensaje y el presidente del Parlamento Olemic Thommessen, segunda autoridad del país después del Rey Harald, ya ha dicho públicamente que no recibirá al líder tibetano, que sí fue recibido en febrero por Barack Obama en la Casa Blanca, pese a las advertencias de China. La postura la de Thommenssen ha recibido duras críticas por parte de la opinión pública por ser, precisamente él, uno de los miembros de la comisión parlamentaria para el Tibet. De acuerdo con una encuesta publicada por el diario sensacionalista Verdens Gang , sólo el 20% de los noruegos apoya la postura de Thommessen, el 60% cree que el Gobierno debe reunirse con el Dalai Lama y el 50% consideraría "cobarde" que no lo hicieran por consideración con Pekín.