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REPORTAJE

“Rubia, te hago de todo”

El alcalde de Buenos Aires defendió los halagos groseros y después se arrepintió

Campaña contra el acoso verbal de la artista Tatyana Fazlalizade
Campaña contra el acoso verbal de la artista Tatyana Fazlalizade EFE

Una polémica se ha desatado en Argentina por los piropos que muchos varones de este país tradicionalmente lanzan a las mujeres en las calles. Mientras que en sitios como España los halagos callejeros y espontáneos a la belleza femenina en general han pasado de moda, en la vía pública de Argentina son frecuentes y a veces llegan a tornarse groseros. El asunto no merecía antes demasiado debate público, pero este año cobró fuerza porque una organización no gubernamental, Acción Respeto, difundió el pasado día 7 con afiches en las calles y mensajes en las redes sociales una campaña a propósito de la llamada Semana Internacional contra el Acoso Callejero, que organiza la ONG Stop Street Harassment en todo el mundo.

El alcalde de Buenos Aires, el conservador Mauricio Macri, se metió en la discusión y dijo en una entrevista de radio este martes: "En el fondo, a todas las mujeres les gusta que les digan piropos. Aquellas que dicen que no, que 'me ofende', no les creo nada. Porque no hay nada más lindo que te digan: 'Qué linda sos'. Por más que te digan alguna grosería, como 'qué lindo culo que tenés'. Pero está todo bien". En Argentina, culo es mala palabra y se suele usar cola para referirse al trasero. El comentario de Macri, tercero en las encuestas para las elecciones presidenciales de 2015, despertó el repudio del Instituto Nacional contra la Discriminación del Gobierno de la peronista Cristina Fernández de Kirchner.

La campaña de hace dos semanas apuntaba contra los piropos ordinarios que desconocidos les sueltan a las argentinas cuando caminan por la acera. Varios afiches los reproducían: "Te rompería el orto (culo) hasta que sangres", "¡Cómo te chuparía las tetas, morocha (morena)", "Gordita, te hago todo menos upa (alzar en brazos)", "¡Qué culito, mi amor!", "Rubia, te hago de todo", "Mami, si te agarro, te hago otro hijo", "Mamita, con esas tetas me salen dientes de leche nuevos", "Ay, hermosa, con esa boquita...". Después de cada frase, la campaña decía: "Si te incomoda leerlo, imagináte escucharlo".

Al mismo tiempo, la Universidad Abierta Interamericana, de Buenos Aires, difundió una encuesta que decía que el 72,4% de las mujeres argentinas había recibido recientemente al caminar por las calles algún silbido, grito o palabra vulgar. De ese 72,4%, el 59,2% confesó haberse sentido incómoda, intimidada o violentada, pero el 76,2% reaccionó en silencio, el 6,3% sonrió y el 13,5% respondió con un insulto. El 42,9% de las encuestadas dijo que sentía temor de caminar sola por la calle y el 56% que cruzaba de acera antes de toparse con un grupo de muchos varones.

El 72,4% de las mujeres argentinas ha recibido al caminar por las calles algún silbido, grito o palabra vulgar, según la Universidad Abierta Interamericana

Apenas el 6,6% de los hombres sondeados reconoció que pronunciaba piropos ofensivos en las calles. De esa minoría, el 57,1% dijo que a las mujeres les gustaba escucharlos.

Algo similar opinaba hasta el martes el alcalde de Buenos Aires, que llegó a la política después de una carrera como empresario y presidente del Boca Juniors. "Vos le preguntás a las mujeres escandinavas, a las inglesas y lo que más les gusta de los italianos con los que conviven por cercanía, y les pasaría lo mismo con nosotros, que somos parecidos a los tanos (apodo argentino para los italianos), es esta cosa de piropear, de mirar a la mujer", dijo Macri a la emisora FM Masters, de la ciudad sureña de Ushuaia. "Si yo veo una mujer linda hoy, desde un lugar casi como un observador pasivo retirado, capaz (quizá) que le digo (un piropo). La verdad es que no hay nada más lindo que la belleza de la mujer, ¿no? Es casi la razón por la que los hombres respiramos", dijo Macri, que a los 55 años va por su tercer matrimonio y tiene cuatro hijos. En 2009, El País le preguntó si se parecía al exprimer ministro de Italia Silvio Berlusconi, que en aquel tiempo aún no había sido condenado en la justicia por fraude tributario, y Macri respondió: "A mí me faltan las chicas de 18 años".

Mi hija me llamó por el tema del piropo, pido disculpas

Mauricio Macri, alcalde de Buenos Aires

El Gobierno de Fernández rechazó los dichos del alcalde. "Repudiamos que Macri diga que una mujer disfrute cuando la acosan en la calle. Tendría que pensar qué le pasaría si eso le ocurre a su esposa o hija", dijo el interventor del Instituto Nacional contra la Discriminación, Pedro Mouratian. "Las mujeres se sienten inseguras, violentadas cuando se las acosa en la calle. En nuestro país tenemos leyes para prevenir este tipo de violencias. No me sorprende esta nueva actitud del jefe de Gobierno de la ciudad, porque para el último Día de la Mujer la campaña que impulsó se basó en una imagen de la mujer ubicada solo en el ámbito doméstico, estereotipada, lejos del lugar real que hoy ocupa", añadió Mouratian.

Una diputada de la nueva coalición de centroizquierda Frente Amplio Unen, Victoria Donda, se sumó a un repudio que se propagó por las redes sociales. "A él le gustará que lo traten como una cosa en la calle... Nos tiene que pedir disculpas porque además es un dirigente político que tiene una responsabilidad, y hay que ser muy cuidadoso. En Argentina las mujeres todavía están en una situación de desprotección y desigualdad por parte del Estado. El problema es que del 'algo lindo' a la grosería hay un paso, y de hecho lo demostró Macri". También cuestionó al alcalde por decir que no les cree a las mujeres que se reconocen ofendidas con los piropos: "Es la idea de que las mujeres somos todas unas histéricas. Yo no tengo ninguna visión clerical de la vida, estoy bastante lejos. Pero es indispensable entender en Argentina que a las mujeres nos tienen que tratar como personas". Donda apoyó en 2007 la llegada al poder de una mujer como Fernández, pero dos años después se distanció de ella. La lucha contra la violencia de género y la despenalización del aborto han sido dos de las banderas de la diputada, una de las que se oponen a una eventual alianza del Frente Amplio Unen con Propuesta Republica (PRO) de Macri para derrotar a los peronismos kirchnerista y opositor.

Al igual que con otros de sus dichos y políticas, y a diferencia del estilo empecinado de Berlusconi, Macri acabó por arrepentirse de lo expresado. Este miércoles envió un mensaje por la red social Twitter: "Mi hija me llamó por el tema del piropo, pido disculpas".