Selecciona Edición
Conéctate
Selecciona Edición
Tamaño letra

Obama avisa a Putin de que tiene listas sanciones contra Rusia

El presidente ruso esgrime el caso de Kosovo como precedente en una conversación con el líder estadounidense

Barack Obama y Vladimir Putin en la cumbre del G-20 de 2012
Barack Obama y Vladimir Putin en la cumbre del G-20 de 2012 EFE

Desde que el Parlamento prorruso de la región ucrania de Crimea anunciara la convocatoria de un referéndum secesionista, Estados Unidos, a través de su presidente y de otros miembros de la Administración, ha dejado claro que no reconocerá su resultado por ser contrario a la legislación internacional y a la Constitución de Crimea. Anoche, cuando, con más del 90% de los votos, el resultado anticipaba una victoria de los partidarios de la incorporación a Rusia, el mandatario norteamericano volvió a insistir a su homólogo, Vladimir Putin, en que ni Washington ni el resto de la comunidad internacional iba a admitir "jamás" el contenido de esa consulta y le advirtió de los costes inmediatos que se iban a derivar para Rusia de sus acciones.

"El referéndum, que viola la Constitución ucrania y se ha celebrado bajo la intervención militar rusa nunca será reconocido por EE UU ni la comunidad internacional", le señaló Obama a Putin, de acuerdo con el comunicado emitido por la Casa Blanca. "Las acciones de Rusia violan la soberanía de Ucrania y nosotros, en coordinación con nuestros socios europeos, estamos preparados para imponer medidas en respuesta a esas acciones", le advirtió el presidente estadounidense. Putin, por su parte, insistió en la legalidad de la consulta y le recordó el caso de Kosovo, en 2008, como precedente, según la nota proporcionada por el Kremlin. “Lllamó la atención sobre la incapacidad de las actuales autoridades de Kiev para acabar con los desmanes de los grupos ultranacionalistas y radicales que están desestabilizando la situación y aterrorizando a ciudadanos pacíficos, entre ellos la población rusoparlante y nuestros compatriotas”.

La Casa Blanca sigue apostando por el aislamiento internacional de Rusia como la mejor estrategia para lograr que Putin deponga su actitud respecto de Ucrania y ceda a las peticiones de diálogo con Kiev. En este sentido, el Gobierno estadounidense ha estado trabajando esta semana en un listado de altos funcionarios rusos y ucranios a los que imponer prohibiciones de visados. Washington se está coordinando también con sus socios de la Unión Europea en la selección de aquellos particulares que hayan participado en la evasión de fondos y en la invasión de Crimea a los que imponer, además, otras sanciones como la congelación de sus activos o la prohibición de hacer negocios en EE UU y Europa. Kerry aseguró la semana pasada que, si se celebraba el referéndum, la primera concreción de esas medidas seríaa inmediata.

Si, como ha anunciado, el Kremlin insiste en reconocer el resultado de la consulta y en favorecer la incorporación del territorio de Crimea a la Federación Rusa, las sanciones por parte de Occidente irían mucho más allá alcanzando, según los analistas, a bancos y otros sectores financieros rusos, además de la exclusión de ese país de otros encuentros internacionales, lo que se añadiría al boicot de la cumbre del G-8 del próximo junio en Sochi, confirmado por el resto de países miembros. “Pedimos a la comunidad internacional que siga condenando este tipo de acciones, que adopte pasos concretos para imponer los costes y que se mantenga unida en el apoyo del pueblo ucranio y de la soberanía e integridad territorial de Ucrania”, solicitó el portavoz de la Casa Blanca, Jay Carney, ayer durante la mañana.

Mientras la Casa Blanca se prepara para imponer sus propias sanciones, en el Capitolio republicanos y demócratas también trabajan en leyes que contemplan más medidas de castigo. “Si Rusia acepta anexionarse Crimea, estamos dispuestos a adoptar sanciones muy duras”, adviritó el jefe del Comité de Asuntos Exteriores del Senado, el demócrata Bob Menéndez. La colaboración con Bruselas es esencial para que el aislamiento al que se pretende someter a Moscú tenga éxito, toda vez que la relación comercial entre EE UU y Rusia es paupérrima. El año pasado el intercambio alcanzó los 40.000 millones de dólares, el 1% de las exportaciones estadounidenses.

Varios halcones republicanos, sin embargo, ya se han manifestado a favor de la adopción de medidas más contundentes, que pasan incluso por la asistencia militar a Ucrania.

El Gobierno en funciones de Ucrania ha solicitado a EE UU ayuda militar, incluido armamento y asistencia en inteligencia, pero, de momento, el Pentágono no ha autorizado ningún envío para evitar un incremento de la tensión. La Casa Blanca sigue aportando por la diplomacia para resolver la crisis, pero, como le advirtió Obama a Putin anoche, una solución dialogada "no se logrará mientras las tropas rusas sigan haciendo incursiones en el territorio ucranio".

Más información