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Kerry se reunirá con Lavrov el viernes para tratar de calmar la crisis en Ucrania

El secretario de Estado viajara a Londres para ofrecer “opciones” que traten de distender la tensión en vísperas del referéndum secesionista de Crimea

Advierte de que la situación empeorará si no toma las correctas

El secretario de Estado, John Kerry, durante su comparecencia en el Congreso.
El secretario de Estado, John Kerry, durante su comparecencia en el Congreso. Reuters

El secretario de Estado norteamericano, John Kerry, advirtió a su homólogo ruso, Sergei Lavrov, el sábado pasado, de que cualquier paso de Moscú para anexionarse Crimea podría cerrar las puertas de la diplomacia para resolver la crisis ucrania. Kerry, sin embargo, parece dispuesto a mantener activa esa vía y ha anunciado que viajará el viernes a Londres para reunirse con el ministro de Asuntos Exteriores ruso y tratar de evitar que el referéndum secesionista de Crimea del próximo domingo inflame todavía más la tensión entre Occidente y Rusia

“Le ofreceremos ciertas opciones al ministro que respeten al pueblo de Ucrania, la legislación internacional y los intereses de todos los actores para que se las haga llegar al presidente [Vladimir] Putin con la esperanza de que podamos ser capaces de encontrar una nueva vía de solventar la situación”, ha señalado este miércoles Kerry durante una audiencia ante el Comité de Presupuesto para Operaciones Extranjeras. “Haremos lo que debamos hacer si Rusia no encuentra el modo de adoptar las decisiones correctas y la cosa se puede poner peor si no encuentra la forma de dar con las soluciones adecuadas”, ha advertido.

Haremos lo que debamos hacer si Rusia no encuentra el modo de adoptar las decisiones correctas y la cosa se puede poner peor si no encuentra la forma de dar con las soluciones adecuadas"

John Kerry

El secretario de Estado ha confirmado el encuentro horas antes de reunirse con el primer ministro en funciones de Ucrania, Arseni Yatseniuk, que se encuentra en Washington para recabar apoyo político para el Gobierno interino que dirige, y económico para la frágil economía de su país. Kerry también estará presente en el encuentro que, posteriormente, mantendrá el dirigente ucranio con el presidente de Estados Unidos, Barack Obama, en el Despacho Oval.

EE UU ya ha dejado claro que no reconocerá el resultado del referéndum en Crimea por considerar que viola la Constitución rusa, una determinación a la que este miércoles se han sumado el resto de los países que integran el G-7. Este miércoles, el secretario de Estado ha insistido en que la anexión de Crimea por parte de Rusia sería inaceptable e ilegal y ha advertido de que, si la consulta tiene éxito, desde el punto de vista de los intereses del Kremlin, la Duma debería suspender cualquier movimiento a favor de la incorporación de Crimea.

Desde que la toma de control de la región de Crimea por parte de Rusia agravara la crisis en Ucrania, Kerry y Lavrov se han reunido en varias ocasiones y han mantenido un estrecho contacto telefónico para abordar la situación y tratar de explorar una solución pacífica a la misma. Tras su conversación del pasado sábado, EE UU hizo llegar al Kremlin un formulario con varias cuestiones sobre su seriedad y compromiso para rebajar la tensión en la región, suspender el avance militar en Ucrania y parar las deliberaciones en el Parlamento para facilitar la potencial incorporación de Crimea a la Federación Rusa, de acuerdo con altos funcionarios del Departamento de Estado. También se sondeaba a Rusia sobre la aprobación del grupo de contacto que favorezca la mediación entre Moscú y Kiev, una propuesta de la que el portavoz de Putin dijo la semana pasada que les “hacía sonreír”.

Obstáculos en la aprobación de ayudas

La Administración Obama insiste en buscar una solución pacífica al conflicto en Ucrania que prevé, además de las reuniones bilaterales y los contactos con otros líderes mundiales, la adopción de sanciones económicas y medidas estratégicas que ahonden en el aislamiento internacional de Rusia en represalia por la intervención en Crimea.

Kerry ha advertido de que advertido de que la Duma debería suspender cualquier movimiento a favor de la incorporación de Crimea

La semana pasada, el Gobierno de EE UU anunció la aprobación de una orden ejecutiva para autorizar la congelación de activos y la prohibición de hacer negocios con determinados particulares y empresas rusas. La Casa Blanca continúa concretando el tipo y el alcance de las nuevas sanciones particulares y, muchos analistas, coinciden en que podría anunciarlas antes del fin de semana, para tratar de debilitar al Kremlin en vísperas de la consulta secesionista en Crimea. La Administración está calibrando los pasos en este sentido ante la preocupación de varias empresas estadounidenses con vínculos con Rusia, como Boeing, Pepsi o Ford, de ver afectados sus intereses. Representantes de la Cámara de Comercio de EE UU, la Asociación Nacional de Fabricantes y el Consejo de Empresarios EE UU-Rusia ha visitado la Casa Blanca para advertir de la importancia de que las medidas sean equilibradas.

A las sanciones se suman las ayudas económicas a Ucrania para poder hacer frente a su debilitada economía y recuperar los activos evadidos por los oligarcas del anterior Gobierno de Víctor Yanúkovich. La semana pasada, durante su visita a Kiev, Kerry anunció un paquete de 1.000 millones de dólares que el Congreso debía autorizar. Aunque en el Capitolio ambos partidos están de acuerdo en aprobar los fondos, la mención a una reforma del Fondo Monetario Internacional que garantice la asistencia monetaria en casos de crisis ha estancado las negociaciones en el Senado, ante las reservas del Partido Republicano. “Sólo a través de un FMI reformado es como Ucrania va a poder recibir la ayuda adicional que necesita para poder salir por sus propios pies de la crisis", ha señalado Kerry.