Un apagón deja a seis millones de brasileños sin electricidad

Cuatro de las cinco regiones del país han resultado afectadas por el apagón

Funcionarios piden tranquila a clientes en una agencia del Bradesco en el Río de Janeiro.
Funcionarios piden tranquila a clientes en una agencia del Bradesco en el Río de Janeiro.Márcio Alves (O Globo )

En medio de la mayor ola de calor desde el inicio de las altas temperaturas en Brasil, un apagón a dejado a parte de las regiones Sudeste, Sur y Centro-oeste sin energía eléctrica al comienzo de la tarde de este martes. Unos seis millones de personas han resultado afectadas, según el Operador Nacional del Sistema Eléctrico (ONS).

El apagón afectó a 11 Estados: São Paulo, Río de Janeiro, Minas Gerais, Paraná, Santa Catarina, Rio Grande do Sul, Mato Grosso do Sul, Mato Grosso, Tocantins, Goiás y Espírito Santo. En la capital paulista se produjeron tumultos en la línea 4 del metro cuando el servicio fue interrumpido. Se apagaron los semáforos, el abastecimiento de hospitales y comercios se vio afectado y algunos clientes de bancos y tiendas se quedaron atrapados.

El publicitario Paulo Kus, que vive en el barrio de Vila Mariana, en São Paulo, estaba editando un vídeo en su oficina cuando el corte de energía le echó a perder el trabajo. "Además de perder lo que aún no estaba guardado, me quedé una hora y media sin poder trabajar", dice.

La pane comenzó a las 14h03 y consistió en dos cortocircuitos seguidos, segunda una nota del ONS, que afirmó que la energía fue restablecida a las 15h30 en el país. El Gobierno organizó a finales de la tarde una entrevista colectiva con los directores del área eléctrica. Durante más de 20 minutos, el secretario-ejecutivo del Ministerio de Minas y Energía, Márcio Zimmermann, y el presidente de la Empresa de Pesquisa Energética (EPE), Maurício Tomalsquim, demostraron una incapacidad de dimensionar el problema y una dificultad aún mayor en apuntar soluciones objetivas.

gran parte de la entrevista fue ocupada por los directores culpando el régimen anormal de lluvias. "No sabemos el tamaño del problema”, afirmó Tomalsquim en un tramo de la colectiva, en un contexto en que evaluaba que las eventuales correcciones del sistema pueden cambiar si vuelva a llover. Zimmermann, por su parte, afirmó que no hay riesgo de desabastecimiento.

El periódico Valor escribió en suya titular de este martes: “Riesgo de déficit de energía este año ya pasa del 20%.” La previsión acabó coincidiendo con la caída de energía. El mismo día.

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En este contexto, como cerca de 70% energía es producida por fábricas hidrelétricas, los precios dispararon y batieron un récord el viernes pasado (día 1), llegando a 822,83 reales por megawatt-hora, que equivale al consumo de 500 residencias. El récord anterior de 680 reales por megawatt-hora fue alcanzado durante el apagão de 2001.

Para el meteorologista Gustavo Verardo, de la Sumar Meteorología, la expectativa es de que el calor continúe en los prójimos 15 días. "Para tenerse una idea", dice Verardo, "la sensación térmica va a alcanzar de 40 a 50 grados Celsius en varias capitales brasileñas, lo que es anormal incluso para el verano."

Además de las altas temperaturas, el país está sufriendo con una estiagem severa en varías regiones. Verardo afirma que varias áreas de Goiás, São Paulo, Río de Janeiro y Minas Gerais tuvieron menos de mitad de la lluvia prevista registrada históricamente en enero.

Con eso, ciudades del interior paulista como Campinas, Piracicaba, Limeira, Son Carlos y Descalvado ya meditan medidas de racionamento. El reservatório de la Cantareira, responsable por el abastecimiento de 8 millones de personas en la Grande São Paulo, está con cerca de 21% de la capacidad de sus reservatórios. Los reservatórios nacionales terminaron el mes de enero con 42,6% de la capacidad.

El caloraço aumenta más el uso de ventiladores y aire-condicionado, lo que contribuye para sobrecargar el sistema, causando apagões cómo los de este martes.

En la capital gaúcha, Porto Alegre, el mes de enero pasado fue el más caliente desde 1916, cuando comenzó a ser medida la temperatura. En São Paulo, las temperaturas de enero también tuvieron la media más elevada desde 1943.

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