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La aseguradora Zürich entra en escena en el conflicto del Canal de Panamá

El futuro de la ampliación de la vía de Panamá entra a una semana clave para evitar que las obras sean paralizadas

La Autoridad del Canal de Panamá (ACP) dijo prever desde la semana anterior que la constructora Grupo Unidos por el Canal (GUPC), encabezada por la española Sacyr Vallehermoso y la italiana Impregilo y responsable de la ampliación de la vía interoceánica, planeaba obstaculizar una reunión con la aseguradora Zürich América International prevista para este lunes y clave en las negociaciones para impedir que las obras de expansión sean suspendidas a partir del próximo 20 de enero.

En una entrevista con EL PAÍS, el panameño Jorge Quijano, administrador de la ACP, reveló el pasado miércoles que “esperamos que Zürich cumpla (con la cita), porque mostramos inmediata disposición a reunirnos con ellos pero pareciera ser en estos momentos que GUPC, que debía estar en esa reunión, está viendo como obstaculiza que esa reunión se dé. Y eso es vital para ver qué es lo que sigue”.

“Pero nosotros conocemos ampliamente nuestro derecho y estaremos actuando en base al contrato (firmado en 2009) y nuestra actuación no se va a dejar esperar, va a ser rápida. Necesitamos seguir adelante con la obra, con ellos o sin ellos”, advirtió.

Medios panameños de comunicación anunciaron este domingo por la tarde que GUPC pidió postergar el encuentro tripartito para una fecha todavía sin definir, ya que alegó que le faltaba prepararse para el desarrollo de una nueva fase de las negociaciones.

Quijano explicó a este diario que Zürich tiene 600 millones de dólares, desglosados en 400 para afianzar el cumplimiento de la obra, 50 para pagos a subcontratistas y mano de obra y 150 para cubrir pagos adicionales. La expansión empezó en 2007 a un costo total de 5.250 millones de dólares.

En este confuso e incierto panorama, el futuro de la ampliación de la ruta inaugurada en 1914 entra esta semana a una fase crucial, mientras avanza el calendario con la amenaza de paralización lanzada el 30 de diciembre por GUPC—y revelada el 1 de enero—con el alegato de que cancelará los trabajos si no le pagan sobrecostos adicionales por 1.600 millones de dólares. El Grupo firmó en 2009 un contrato con ACP por 3.118 millones de dólares para edificar un nuevo juego de esclusas como parte principal de la ampliación. La ACP aseguró que las esclusas tienen un avance del 65%.

En una entrevista con la agencia de noticias EFE, el español Manuel Manrique, presidente de Sacyr, aseguró el viernes pasado que GUPC “va a terminar” la ampliación y pidió confianza en que la negociación con la ACP permitirá superar el problema de “flujo de caja” que amenaza con la paralización de las labores. Las pláticas, adujo Manrique, son “constantes” y avanzan.

El viernes anterior, el presidente panameño, Ricardo Martinelli, dijo que la expansión se va a terminar, sin importar si “llueve, truene o relampaguee”, y aseguró que GUPC y la ACP “siguen conversando”, por lo que confía en que “se pongan de acuerdo” para evitar que se cumpla la amenaza de suspensión. Panamá, agregó, negociará “solo en base a lo que dice el contrato” firmado por la contratista y la administradora en 2009.

Al reanudarse las conversaciones bilaterales el martes 7 de este mes tras gestiones de acercamiento de la ministra de Fomento de España, Ana Pastor, la Autoridad propuso entregar un anticipo de 183 millones de dólares aunque con la condición de que, de previo, el Grupo retire la amenaza y, además, aporte 100 millones de dólares.

En dos propuestas posteriores, el consorcio planteó primero que el adelanto de ACP sea de 400 millones de dólares, aunque luego endureció su posición y solicitó aumentarlo a 1 mil millones de dólares. La Autoridad ya rechazó las dos ofertas, aunque Manrique aclaró a EFE que la segunda propuesta “es antigua” y está desfasada. En partes iguales de 48%, Sacyr e Impregilo tienen 96% de las acciones del Grupo, y el restante está en poder de la belga Jan de Nul, con 3%, y la panameña Constructora Urbana, con 1%.

Según el plan de 2009, GUPC debería concluir sus obras en 2014, pero los atrasos que comenzaron a ser registrados en 2012 se postergó el final a junio de 2015 y ahora, con la amenaza de parálisis, la nueva fecha es febrero de 2016.

Quijano dijo que ha habido “negligencia de los que son miembros de GUPC” y alertó: “No vamos a eludir nuestra responsabilidad, pero que tampoco piensen que con amenazas y con meter miedo, el Canal se va a voltear y hacer una negociación fuera del contrato”.