Selecciona Edición
Conéctate
Selecciona Edición
Tamaño letra

La quiebra de la aerolínea uruguaya arrastra a su ministro de Economía

El 'caso PLUNA' puede convertirse en un tema de campaña clave en las presidenciales de 2014

El ministro de economía junto al presidente Mújica en una imagen de archivo.
El ministro de economía junto al presidente Mújica en una imagen de archivo. AFP

La quiebra de la aerolínea de bandera uruguaya, PLUNA, que dejó en tierra a miles de pasajeros de Uruguay, Chile, Argentina, Brasil y España, y la mala gestión en el proceso de liquidación han arrastrado al ministro de Economía y Finanzas, Fernando Lorenzo, que decidió dimitir tras ser citado para declarar acusado de cometer “abuso de funciones”.

La justicia investiga al exministro por las supuestas gestiones que hizo ante el presidente del Banco de la República Oriental de Uruguay (BROU), Fernando Calloia, también llamado a declarar, para que la empresa española Cosmo lograra el aval para presentar su oferta en la compra de los siete aviones de la quebrada compañía, que además después de hacer una oferta de 137 millones de dólares se retiró alegando que no disponía del capital suficiente.

El anuncio de la renuncia lo hizo el presidente José Mujica en una rueda de prensa el sábado en la que no dio lugar a preguntas. "Lorenzo nos entregó hoy la renuncia por propia iniciativa, buscando facilitarle el camino a la justicia", dijo el presidente, quien dijo no tener dudas de “la integridad ética y el compromiso positivo con el interés nacional del ministro Lorenzo y del presidente del Banco de la República Fernando Calloia" aunque sostuvo que "respetaremos las decisiones que tome la Justicia, íntegramente ". En referencia a las gestiones que se hicieron para solucionar la situación crítica de la compañía, Mujica dijo que "los resultados no fueron para nada satisfactorios y la Justicia resolverá si se cometieron errores instrumentales".

El ministro del Interior, Eduardo Bonomi, considerado uno de los más cercanos a Mujica, estará de manera interina al frente del Ministerio de Economía y Finanzas. Se espera que el Gobierno resuelva lo antes posible el vacío en la silla de economía, y como candidato suena el presidente del Banco Central, Mario Bergara.

Después de tres hora declarando ante la juez Adriana de los Santos, el fiscal Juan Gómez decidió pedir los procesamientos sin prisión de Lorenzo y Calloia, aunque la petición quedó en suspenso porque la defensa interpuso un recurso de inconstitucionalidad que obligará a la magistrada a elevar el caso a la Suprema Corte de Justicia. A la salida del juzgado Lorenzo declaró a la prensa que su decisión de renunciar se debió a su intención de declarar "sin ningún privilegio" ante la jueza.

La dimisión de Lorenzo y la reavivación del caso PLUNA complican al gubernamental Frente Amplio (FA), que tras dos legislaturas en el Gobierno, espera conseguir un nuevo mandato en las elecciones presidenciales de octubre del 2014.

A quien sí procesó la jueza fue al empresario argentino Matías Campiani, exgerente de la aerolínea uruguaya PLUNA, acusado de "un delito continuado de estafa especialmente agravado" y a los también empresarios Sebastián Hirsch y Arturo Álvarez Demalde, los tres integrantes del Grupo argentino Leadgate que fue el principal accionista de la quebrada aerolínea uruguaya PLUNA entre 2007 y 2012.

La fiscalía acusó a los empresarios de haber presentado balances que no se correspondían con la realidad de la empresa y enmascarar la situación de la compañía, que se declaró en bancarrota en julio de 2012 con una deuda de 300 millones de dólares. Entonces el Gobierno uruguayo poseía el 25 % de la aerolínea y el grupo argentino Leadgate un 75 %. Una semana después el Parlamento uruguayo aprobó su liquidación y se creó un fideicomiso para administrar sus bienes.

La justicia uruguaya investiga además la denuncia que presentó la empresa estatal de combustibles Ancap donde se acusó a las ex autoridades de PLUNA durante la gestión de Campani por el pago de combustible con cheques sin fondos.

PLUNA operaba 253 vuelos semanales entre Argentina, Brasil, Chile y Paraguay cuando quebró, lo que suponía cerca del 80 por ciento del total de vuelos en Uruguay.