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Bromas y danzas en el adiós a Madiba

El arzobispo Desmond Tutu despide a su amigo con anécdotas que reflejan su carisma y visión de estadista

Desmond Tutu antes de homenajear a Mandela hoy en Johanesburgo, en víspera del funeral del martes
Desmond Tutu antes de homenajear a Mandela hoy en Johanesburgo, en víspera del funeral del martes getty

Se fue Nelson Mandela pero queda Desmond Tutu. El arzobispo emérito de Ciudad del Cabo, Premio Nobel de la Paz, amigo de Madiba, activista anti apartheid, ha celebrado un acto en recuerdo y homenaje al expresidente fallecido pero al final el acto acabado siendo un auténtico espectáculo.

Tutu, vestido de estricto púrpura, ha cogido el micrófono y ha animado a las 300 personas que llenaban el patio de la Fundación Mandela. No hay funerales tristes. Hasta se ha puesto a bailar con los ritmos de un góspel dedicado a Madiba. El prelado no ha parado de bromear sobre la bondad de Madiba, que tras ser elegido presidente visitó Orania, un enclave en el centro del país que no permite la residencia a los que no sean afrikáners. “Se fue a Orania, ¿para hacer qué? ¿Os lo podéis imaginar imaginar? El presidente yendo para tomar té con la viuda del arquitecto del apartheid. Es increíble. Pero pasó”, ha dicho ante las carcajadas y aplausos del público.

Tutu destacó  la presencia de “tres presidentes de Estados Unidos” en el funeral. Las referencias estaban cargadas de puyas. A los estadounidenses porque se vuelcan en Madiba mientras que tardaron años hasta borrar a Mandela de la lista de terroristas

Comodísimo con el papel de animador, hasta se ha atrevido a imitar la voz de Mandela. Más risas. Igual que cuando ha destacado la presencia de “tres presidentes de Estados Unidos y un representante de la China” en el funeral. Las referencias estaban cargadas de puyas. A los estadounidenses porque se vuelcan en Madiba mientras que tardaron años hasta borrar a Mandela de la lista de terroristas. En cuanto a los chinos, el religioso hace un guiño a su amigo Dalai Lama, que ha sido vetado en más de una ocasión para entrar en Sudáfrica porque el Gobierno de Jacob Zuma quiere evitar a toda costa la confrontación con los aliados del gigante asiático.

Un poco más serio, Tutu se ha preguntado qué hubiera pasado si Mandela hubiera muerto durante el largo presidio y ha agradecido a los “hermanos extranjeros el apoyo que dieron al movimiento antiapartheid”.

No solo es Tutu el que pone humor, el que asegura que su mujer, presente en el acto, le “está intimidando” con la mirada recriminándole las bromas que está haciendo. La fiesta continúa en Sudáfrica. Fiesta para celebrar la vida de Mandela y no llorar su muerte. La música nada fúnebre y los bailes han seguido en la cuarta jornada de luto por la muerte de Nelson Mandela. Tras el domingo de rezo, lunes de preparaciones para el funeral popular de mañana martes en cuatro estadios de Johannesburgo para que los hijos de la nueva Sudáfrica se despidan de su padre por todo lo alto. Como lo acostumbran a hacer en las grandes ocasiones, con alegría. “Él estaría contento de vernos bailar y cantar”, dice una mujer en la calle de Soweto que se ha convertido en el centro mediático estos días.

La ciudadanía ha respondido ante la desaparición del líder que tendió la mano a la minoría que había mantenido bajo el yugo a la mayoría. El mundo ha podido ver a un país unido, como soñó y por la que trabajó Madiba. Mañana esa misma población se juntará con los 91 jefes de Estados y de Gobierno que anoche el Ejecutivo sudafricano daba por confirmados, entre los que destacan el presidente español, Mariano Rajoy, y el príncipe Felipe, así como tres presidentes estadounidenses, con Barack Obama a la cabeza, y hasta el cubano Raúl Castro. Mandela tenía amigos en todas partes, desde los palestinos hasta los israelíes, aunque Benjamin Netanyahu se ha escusado por las protestas que han provocado en Sudáfrica sólo con la noticia de su presencia.

Mañana Johanesburgo madrugará. Con la salida del sol, hacia las seis de la mañana, las puertas del estadio del Soccer City de Soweto abrirá sus puertas para empezar a acoger a las más de 90.000 personas que caben en sus gradas. Serán los privilegiados que vean en directo el primer acto oficial, de carácter popular.

Allí, no faltarán los cantos ni los bailes que tanto gustaban a Madiba pero tampoco las oraciones,. A parte del Soccer City la ciudadanía podrá acudir también a otros dos estadios menores en el mismo barrio de Soweto y al Ellis Park de rugby. Para los que no quepan, el Gobierno ha instalado un centenar de pantallas gigantes en todo el país, lo que seguramente acabará por paralizar el país.

En el acto tomarán la palabra Obama, los presidentes de India, President Pranab Mukherjee, la de Brasil, Dilma Rousseff,y el cubano Castro, así como el vicepresidente chino, Li Yuanchao, entre otros.

A partir del martes, el cuerpo de Mandela se podrá visitar durante tres días en la sede del Gobierno sudafricano, en Pretoria. En otro intento de acercar los funerales a la población, cada día el ataúd recorrerá las calles de Pretoria.