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La enseñanza de un hombre que antepuso el bien común al dolor personal

Escritores y editores de la Feria del Libro de Guadalajara recuerdan los desafíos que deja al mundo Mandela

“Ha sido un ejemplo enormemente importante para la humanidad en diferentes ámbitos. La manera como Mandela salió de la cárcel sin odio y renunciando a la violencia con el fin de reconstruir y reintegrar Suráfrica es una gran enseñanza. Es increíble que un solo individuo haya podido cambiar la historia de manera positiva”, estas palabras del escritor irlandés Colm Tóibín resumen las diferentes reacciones de pesar de los escritores y editores reunidos en la 27 Feria Internacional del Libro de Guadalajara (FIL), en México.

Una idea que complementa Marisol Schulz, directora general de la FIL, al recordar que “pocos líderes de la calidad moral y personal, del activismo y la representación social que tuvo Nelson Mandela, podremos vivir en estas épocas. Mandela tuvo una gran entrega, un gran compromiso y mucho sufrimiento por defender sus ideales y a su pueblo”. El escritor portugués Goncalo M. Tavares resaltó su ejemplo de resistencia y tranquilidad, y su capacidad y generosidad para olvidar su sufrimiento en favor de un bien común.

La imagen que queda de Mandela, recuerda Edmundo Paz Soldán, “es la de un líder en el molde de Gandhi o Marthin Luther King, un luchador de los derechos civiles que aguantó estoicamente 27 años en prisión para, una vez liberado en 1990, negociar con los afrikaners el fin del apartheid y convertirse en el primer presidente negro de Sud África. Fue en en esos años de prisión que Mandela se convirtió en símbolo moral de la resistencia contra el racismo institucionalizado”. Tan crucial ha sido la actitud y la labor de Mandela que para el autor boliviano “el desafío de las nuevas generaciones será el de estar a la altura del sueño de Mandela. No será fácil.