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Francia convoca al embajador de EEUU tras saber que fue espiada

'Le Monde' revela detalles de la cibervigilancia de la NSA

John Kerry junto al ministro francés de Exteriores, Laurent Fabius.
John Kerry junto al ministro francés de Exteriores, Laurent Fabius. REUTERS

La lista de países que descubren que han sido espiados por la Agencia de Seguridad Nacional estadounidense (NSA, en sus siglas en inglés) crece semana tras semana. Esta vez es Francia la que, gracias a un reportaje publicado por el vespertino parisiense Le Monde, ha descubierto que la inteligencia de EE UU tenía acceso a sus llamadas telefónicas y mensajes de texto.

El diario francés ha revelado que en solo 30 días la Agencia de Seguridad Nacional estadounidense (NSA) interceptó más de 70 millones de llamadas y mensajes de texto de particulares y empresas en el país amigo. Nada más conocerse la noticia, París ha llamado a consultas al embajador estadounidense, al que ha pedido de nuevo garantías de que este espionaje “ya no tiene lugar”. Las revelaciones coinciden con la visita a Francia del Secretario de Estado estadounidense, John Kerry, en principio dedicada a los esfuerzos por lograr convocar una conferencia de paz para Siria.

Fabius recuerda que su país ya había reaccionado "enérgicamente" cuando salieron a la luz las primeras revelaciones del caso Snowden.

Al conocerse el reportaje del vespertino, el Elíseo ha convocado “inmediatamente” al embajador estadounidense en París, Charles Rivkin, en respuesta a estas prácticas que el ministro de Exteriores, Laurent Fabius, ha calificado desde Luxemburgo donde se encontraba para participar en una reunión europea de “inaceptables”. Durante el encuentro, celebrado durante la mañana en el ministerio de Exteriores, le ha pedido “que aporte en el plazo más breve posible una respuesta tangible a nuestras preocupaciones”, según ha declarado el responsable de prensa del ministerio Alexandre Giorgino. “Le hemos recordado que este tipo de práctica entre socios es totalmente inaceptable y que debían asegurarnos de que no volverá a ocurrir”, añadió.

El propio Fabius tendrá este martes la ocasión de pedir explicaciones directamente a Kerry, con quien tiene previsto reunirse. El ministro de Exterior ha explicado también que Francia tiene previsto tratar el tema de la protección de datos en el Consejo Europeo en Bruselas del jueves y del viernes. El presidente francés, François Hollande, “pedirá a la Unión Europea adoptar un reglamento sobre la cuestión de los datos personales”.

La oleada de indignación oficial ha llegado este lunes hasta la oficina del primer ministro, Jean-Marc Ayrault, quien se mostró “consternado” por las revelaciones y exigió “respuestas claras que justifiquen los motivos” de este espionaje y sobre todo que “creen las condiciones de transparencia para que se ponga fin” a dichas prácticas. El ministro del Interior, Manuel Valls, consideró por su parte necesarias unas “explicaciones concretas” por parte de las autoridades estadounidense. “Si un país amigo, un país aliado, espía a Francia o a otro país europeo, es totalmente inaceptable”, añadió.

El diario Le Monde ha tenido acceso a los documentos revelados por el exanalista de la NSA Edward Snowden, refugiado temporalmente en Rusia, y se ha detenido en su impacto concreto en Francia. La documentación consultada por el vespertino revela que entre el 10 de diciembre de 2012 y el 8 de enero de 2013, el NSA ha realizado hasta 70,3 millones de grabaciones de datos telefónicos. Los elementos apuntan a que los objetivos de estas grabaciones son personas sospechosas de actividades terroristas, al igual que personas simplemente vinculadas al mundo empresarial, político y de la función pública.

La media de intercepciones es así de unos 3 millones de datos diarios, con picos de hasta casi siete millones los días 24 de diciembre de 2012 y el 7de enero de 2013. Sin embargo, entre el 28 y el 31 de diciembre, no se registra ninguna intercepción. El apagón podría deberse al plazo requerido para reanudar a finales de diciembre la autorización por parte del Congreso estadounidense de la sección 702 de la ley que enmarca el espionaje electrónico en el exterior. Tampoco hubo intercepciones los 3, 5 y 6 de enero, otra pausa para la que el diario no encuentra explicación aparente.

Una de los dispositivos utilizados para recoger la información consistía en que cuando ciertos números eran descolgados, se activaba una señal que provocaba automáticamente la grabación de algunas conversaciones. Los mensajes de texto también eran vigilados por un sistema de palabras clave. El NSA conservaba de forma sistemática el histórico de las conexiones de cada objetivo. El diario explica que NSA llama al programa utilizado para esta vigilancia “US-985D”, unas siglas cuyo significado exacto se desconoce, pero similar al usado en el mismo programa en Alemania, que era “US-987LA2 y “US-987LB”.

Dos empresas parecen haber concentrado en particular la atención de los servicios secretos estadounidense durante el mes de enero de 2013. Se trata de las mensajerías electrónicas de cuentas de Wanadoo.fr, antigua filial de la francesa Orange que todavía cuenta con 4,5 millones de usuarios, y alcaltel.lucent.com, empresa franco-estadounidense de telecomunicaciones que desempeña un papel clave en materia de equipamiento de redes de comunicación. El periodo coincide además con el anuncio del ministerio de Finanzas francés, a finales de 2012, de que estudiaba recuperar a través de Orange parte de los activos de Alcatel, según recuerda el diario Le Figaro.

A nivel europeo, Le Monde señala que solo Alemania y el Reino Unido –en este caso con el consentimiento británico- han sido espiados a mayor escala en términos de número de intercepciones. Afganistán, Rusia y China son, fuera del continente europeo, son otros de los países más espiado.

El embajador estadounidense ya había sido llamado a consultas en julio, tras las primeras revelaciones sobre el espionaje estadounidense a sus socios europeos. Los objetivos controlados por la vigilancia estadounidense incluían las comunicaciones de la embajada francesa en Washington y de su representación ante la ONU en Nueva York. Otras revelaciones también apuntaron al control de las comunicaciones del Ministerio de Exteriores en París y a los ordenadores de los dirigentes de varios países durante el G20 de Londres en 2009.