Selecciona Edición
Selecciona Edición
Tamaño letra

Hollande invita a Merkel a París para relanzar el proyecto europeo

La derecha francesa elogia las “reformas valientes” de la canciller, y los europeístas reclaman una “confederación franco-alemana”

La clase política francesa ha recibido la incontestable victoria de Angela Merkel y la CDU en las elecciones alemanas sin grandes aspavientos. El presidente de la República, François Hollande, se apresuró a felicitar ayer tarde por teléfono a la canciller por su “éxito”, y la invitó a viajar a París en cuanto forme Gobierno para reactivar el proyecto de construción europea. El Elíseo emitió un comunicado en el que asegura que los dos líderes trabajarán “incansablemente” para seguir acercando a Alemania y Francia y para afrontar “los nuevos retos de la construcción europea”. Los conservadores de la UMP, por su parte, atribuyen el triunfo de Merkel a su “realismo económico” y a sus “reformas valientes”, olvidando que el artífice de esas políticas fue al excanciller socialdemócrata Gerhard Schröder.

Con su pragmatismo habitual, Hollande se había movido en los últimos meses con toda la cautela posible ante el socio europeo que lidera la UE. Aunque mostró su apoyo a los socialdemócratas alemanes al recibir a Peter Steinbruck en abril, el Elíseo exigió al Partido Socialista francés que suavizara un borrador sobre política europea que acusaba a Merkel de egoísmo e intransigencia. El jefe del Estado sabía bien que los próximos tres años y medio va a tener que seguir negociando con Merkel, y según explica un asesor diplomático la relación es hoy mejor que hace año y medio, “porque los contactos son ahora permanentes y ayudan a superar las discrepancias”.

De hecho, ningún dirigente socialista francés ha hecho referencia hoy a la posibilidad de que la canciller acabe pactando una gran coalición de Gobierno con los socialdemócratas, y la mayoría ha preferido celebrar la victoria de Francia en el Europeo de baloncesto a comentar los resultados.

El ala izquierda del PS, a través de la senadora Marie-Noëlle Lienemann, ha pedido a Hollande que adopta una iniciativa rápida para reorientar las políticas europeas. “Que Merkel haya ganado en Alemania no significa que sea la líder incontestada de Europa”, ha dicho evidenciando un notable optimismo.

Para El Elíseo, la relación con Berlúin es hoy mejor que hace año y medio, “porque los contactos son ahora permanentes y ayudan a superar las discrepancias”

Según Benoît Hamon, ministro delegado para la Economía Social y Solidaria, Francia no debe tener complejos ante el modelo alemán, porque algunos aspectos del sistema que triunfa al otro lado del Rin siguen siendo discutibles. “Tienen un modelo económico y social que sin duda ha funcionado en términos de exportación, pero que pone en el corazón del debate el problema del salario mínimo. La bajada del coste de trabajo y el recorte de derechos de los asalariados han sido extremadamente palpables en los últimos años”, ha dicho Hamon.

La derecha se ha mostrado más alegre, y ha aprovechado para criticar a Hollande por no atreverse a hacer las reformas que hizo Alemania hace once años, cuando gobernaban los socialdemócratas. Jean-François Copé, líder de la UMP, lanzó el domingo por la noche un tuit que decía: “El lenguaje anclado en la realidad de Angela Merkel ha seducido a los electores, conscientes de que solo las reformas estructurales permiten la prosperidad económica”. Mientras la exministra Valérie Pécresse afirmaba: “Atreverse a reformar es ventajoso económica y políticamente, ¿no es esa la lección de la reelección de Angela Merkel?”.

Otros miembros centristas y europeístas del principal grupo de oposición, como Luc Chatel y Jean-Pierre Raffarin, han reclamado a Hollande que adopte “una iniciativa contundente con Alemania” y que ponga en marcha la federación franco-alemana. “Confederemos nuestros intereses comunes”, ha pedido Raffarin.

Las notas disonantes en la derecha provienen del soberanista Nicolas Dupont-Aignan, que se ha burlado de la admiración que suscita el éxito económico alemán: “Basta con esta humillación malsana de los dirigentes franceses ante Alemania. Ellos son los responsables de nuestra sumisión y nuestro fracaso”.

Marine Le Pen, líder del Frente Nacional, ha preferido glosar el éxito de Alternativa para Alemania, el partido anti euro. “Fue creado hace seis meses y ha logrado casi un 5% de los votos”, ha señalado.