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Snowden denuncia el “amplio” ciberespionaje de EE UU a China

"No soy un traidor ni un héroe", dice el exanalista en una entrevista a un diario de Hong Kong

Un seguidor de Snowden muestra un cartel de apoyo, en una plaza de Manhattan.
Un seguidor de Snowden muestra un cartel de apoyo, en una plaza de Manhattan. AFP

Edward Snowden, el joven estadounidense que ha desvelado el programa ultrasecreto de vigilancia masiva de comunicaciones llevado a cabo por Washington, asegura que tiene documentos que prueban que el Gobierno del presidente Barack Obama ha pirateado de forma amplia redes de ordenadores en China continental y Hong Kong desde hace años. Así lo afirma en una amplia entrevista concedida al diario de Hong Kong South China Morning Post (SCMP), publicada este jueves. “No soy un traidor ni un héroe. Soy un americano”, dice el exempleado de la CIA, quien añade que luchará contra cualquier intento de extradición por parte de Estados Unidos.

El SCMP anunció a última hora del miércoles algunos detalles de la entrevista, que fue realizada ese mismo día en “un lugar secreto en Hong Kong”. El periódico –el principal en habla inglesa de la excolonia británica- asegura que el joven estadounidense ha pedido que no se proporcionen detalles de cómo se produjo el encuentro, que duró una hora.

Las revelaciones suponen un fuerte golpe para Obama y sus continuas quejas a Pekín de que empresas y organismos de Estados Unidos son objeto de ciberataques por parte de China, ya que pierde con ellas credibilidad y autoridad moral para realizar exigencias a Pekín. Además, de ser ciertas dan respaldo a la posición de China, que suele responder que ella misma es objeto de ciberataques cuando es acusada de ciberespionaje.

Snowden afirma que Washington ha pirateado redes de ordenadores en China continental y Hong Kong desde hace años

Snowden trabajaba para un contratista de la Agencia de Seguridad Nacional (NSA, en sus siglas en inglés) de Estados Unidos cuando decidió viajar a Hong Kong el 20 de mayo. Desde allí filtró a los diarios británico The Guardian y estadounidense The Washington Post el extenso programa estadounidense de espionaje a llamadas telefónicas y transmisiones por Internet en grandes compañías como Google, Microsoft, Facebook y Skype.

Según documentos que Snowden tiene en su poder -vistos por SCMP, pero no verificados por el diario-, la NSA ha espiado ordenadores en China y Hong Kong desde 2009. Entre sus objetivos en la excolonia, se encuentran la Universidad de Hong Kong, funcionarios del Gobierno, empresarios y estudiantes.

La entrevista no entra en detalles sobre los ciberataques en el continente. Pero, según el joven, ninguno de los documentos revela información sobre los sistemas militares chinos.

El exespía cree que la NSA llevó a cabo más 61.000 operaciones de pirateo en todo el mundo, cientos de ellas en China y Hong Kong. “Pirateamos las redes troncales que nos dan acceso a las comunicaciones de cientos de miles de ordenadores sin tener que piratear cada uno de ellos”, afirma. “La semana pasada, el Gobierno americano operaba alegremente en la sombra sin respeto por el consentimiento de los gobernados, pero ya no. Cada capa de la sociedad está pidiendo responsabilidades y supervisión”.

Snowden afirma que ha filtrado la información para demostrar “la hipocresía del Gobierno de Estados Unidos cuando asegura que, a diferencia de sus adversarios, no tiene como objetivo infraestructuras civiles”. “No solo lo hace, sino que tiene tanto miedo de que se sepa que está dispuesto a utilizar cualquier medio, como la intimidación diplomática, para evitar que esta información se haga pública”. Dice que se siente orgulloso de ser estadounidense y que cree “en la libertad de expresión”. “Actué de buena fe, pero es correcto que la gente se forme su propia opinión”.

El exespía cree que la NSA llevó a cabo más 61.000 operaciones de pirateo en todo el mundo

Snowden cuenta que siente temor por su seguridad y no ha contactado con su familia. “Nunca me sentiré seguro. Las cosas son muy difíciles para mí en todos los aspectos, pero decir la verdad al poder nunca ha estado exento de riesgos. Ha sido difícil, pero me ha alegrado ver a la gente en todo el mundo hablar contra estos actos de violación sistémica de la privacidad. Lo único que puedo hacer es confiar en mi formación y esperar que los Gobiernos del mundo rechacen ser acosados por Estados Unidos para perseguir a gente que busca refugio político”.

El antiguo analista de la CIA asegura que Washington está acosando a Hong Kong para que lo extradite, y a quienes creen que su intención es esconderse contesta: “La gente que piensa que he cometido un error al elegir Hong Kong malinterpreta mis intenciones. No estoy aquí para esconderme de la justicia. Estoy aquí para revelar unos hechos criminales”.

Dice que luchará contra cualquier intento de extradición por parte de Estados Unidos y que se quedará en la región administrativa especial china hasta que le pidan que se vaya. “He tenido muchas oportunidades de huir de Hong Kong, pero prefiero quedarme y luchar contra el Gobierno de Estados Unidos en los tribunales, porque tengo fe en el gobierno de la ley en Hong Kong”. “Mi intención es pedir a los tribunales y al pueblo de Hong Kong que decidan mi destino”. Recuerda que no ha cometido ningún crimen en el territorio y que no tiene motivo para dudar de su sistema legal. Otra opción para él sería solicitar protección en la oficina del Alto Comisionado para los Refugiados de Naciones Unidas en Hong Kong.

El Gobierno de la excolonia ha rechazado, de momento, manifestarse sobre el caso. Aunque el estadounidense ha recibido las simpatías de diputados, expertos legales y activistas locales, otros como la diputada Regina Ip, exresponsable de la seguridad de Hong Kong y cercana al Gobierno de Pekín, le han pedido que se vaya.

Snowden dejó el hotel Mira, situado en el distrito de Kowloon –en la parte continental de Hong Kong-, en el que estaba alojado, el lunes a mediodía, después de que el día anterior The Guardian desvelara con su consentimiento que era la fuente de una de las filtraciones de seguridad más importantes de la historia de Estados Unidos.

La excolonia británica tiene un tratado de extradición con Estados Unidos firmado en 1996, que incluye algunas excepciones, como crímenes considerados políticos, y Snowden podría intentar acogerse a esta posibilidad. Washington ha comenzado el proceso para acusarle de violación de secretos de Estado, pero, de momento, no ha solicitado su detención y envío.

Cualquier negociación sobre su entrega pasará por Pekín. Aunque Hong Kong goza de un alto grado de autonomía desde su devolución a China por Reino Unido en 1997, su legislación recoge que el Gobierno central puede dictar instrucciones para que se conceda o no una extradición en casos en los que los intereses de China “en asuntos relacionados con la defensa o la política exterior se vean afectados de forma significativa”. Los expertos creen que la potencial extradición llevaría bastante tiempo. Snowden ha dicho que una de las razones por las que decidió volar a la excolonia británica es que piensa que en Estados Unidos no tendría un juicio justo.

Hong Kong tiene una larga tradición de protesta callejera en defensa de las libertades, y el próximo sábado hay convocada una marcha en apoyo del joven estadounidense para presionar al Gobierno local con objeto de que le proteja. Los manifestantes, entre los cuales se prevé que haya diputados, se dirigirán en primer lugar al consulado de Estados Unidos y luego a la sede del Gobierno local para pedir que Snowden no sea extraditado en caso de que Estados Unidos lo solicite. “Debemos protegerlo. Pedimos al Gobierno de Hong Kong que defienda la libertad de expresión”, ha afirmado Tom Grundy, portavoz de los convocantes, informa France Presse. “No sabemos qué ley puede haber o no haber violado; pero si Pekín tiene la última palabra, entonces no debe ser extraditado si es un disidente político”.

In-media, una página web que apoya a los periodistas autónomos y ha organizado la manifestación, ha instado a la gente a manifestarse porque Snowden ha sacrificado su seguridad personal y su libertad para defender la libertad de expresión.

Entre los diputados que han afirmado que participarán en la marcha, están Abert Ho Chun-yan, Claudia Mo y Charles Mok, según SCMP. The Civil Human Rights Front, que es responsable de las convocatorias a favor de la democracia que tienen lugar cada año el 1 de julio –aniversario de la devolución de Hong Kong a China- ha confirmado que tomará parte.

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