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Los Comunes investigan si Londres espió en Internet de forma ilegal con ayuda de Washington

The Guardian publica una orden de Obama para que se prepare una lista de objetivos para ciberataques estadounidenses

La comisión de Inteligencia y Seguridad de los Comunes investigará el presunto espionaje ilegal de usuarios de Internet realizado al menos desde 2010 por el GCHQ, siglas en inglés del Cuartel General de Comunicaciones del Gobierno británico, cuya sede central está en Cheltenham. Según el diario The Guardian, el GCHQ ha acumulado inteligencia de forma secreta y aparentemente ilegal a través del programa estadounidense Prisma, puesto en marcha también de forma secreta, aunque aparentemente legal y con el conocimiento del Congreso, gracias a una ley aprobada en su día por el presidente George W. Bush y renovada en 2012 por su sucesor, el presidente Barack Obama. Esa ley permite rastrear el uso de Internet por parte de ciudadanos no estadounidenses fuera de Estados Unidos.

The Guardian ha publicado también un directiva top secret de Obama firmada el pasado mes de octubre con la que el presidente requiere que se elabore una lista de potenciales objetivos para ciberataques lanzados por fuerzas estadounidenses.

La comisión parlamentaria británica espera recibir un primer informe del GCHQ este mismo lunes, Su presidente, el diputado conservador Malcolm Rifkind, ha confirmado: “Esperamos revivir muy pronto un informe completo del GCHQ y en cuanto recibamos esa información decidiremos qué dirección debemos tomar”.

Según The Guardian, el servicio de escuchas británico ha sorteado al menos desde 2010 el circuito legal que está obligado a seguir para poder realizar ese tipo de rastreos en Internet y lo ha hecho a través de su acceso al programa Prisma con la colaboración de las autoridades de Estados Unidos. De esa manera habrían podido reunir inteligencia suficiente para realizar hasta 197 informes en el año 2012. En una declaración al diario londinense, el centro de escuchas del Gobierno británico se ha limitado a enfatizar que se toma “muy en serio sus obligaciones legales”.

Un documento de 41 páginas en forma de presentación en Power Point datado en abril y al que ha accedido el Guardian describe la Agencia Nacional de Seguridad estadounidense (NSA) y el FBI han accedido fácilmente a los sistemas de las nueve mayores compañías de Internet, incluidas Google, Facebook, Microsoft, Apple, Yahoo y Skype y sugiere que estas firmas cooperaron con Prisma. Las compañías han negado esa cooperación y Google ha subrayado que no tiene ninguna “puerta trasera” permitir al Gobierno el acceso a sus datos, aunque han reconocido que están obligadas a acatar sus obligaciones legales.

Si el caso cuestiona el compromiso que tenía Barack Obama como candidato presidencial con el respeto a las libertades individuales, en Reino Unido se añade el interrogante de si la inteligencia británica actuó por su cuenta o con el conocimiento del Gobierno y hasta qué punto lo ha hecho sorteando los preceptivos permisos judiciales. Y llega en un momento en el que el Gobierno se replantea la posibilidad de legislar para que los servicios de inteligencia no necesiten permiso judicial para recoger datos sobre el acceso de los ciudadanos a Internet.

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