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El gran golpe contra el saqueador de Tabasco

La fiscalía del estado sureño de México encuentra montañas de dinero vinculado al gobernador que arruinó la región

 El dinero decomisado presentado este miércoles
El dinero decomisado presentado este miércoles EFE

El Gobierno de Tabasco parece haber encontrado por fin la punta de la hebra para lograr que paguen quienes saquearon ese Estado del sureste de México. La nueva administración de la entidad, ahora en manos del perredista Arturo Núñez, informó este miércoles de que ha decomisado 88 millones de pesos (6,5 millones de dólares) en efectivo vinculado al tesorero de Andrés Granier, el gobernador que huyó el último día de 2012 dejando tras de sí un pueblo que literalmente se quedó con hospitales paralizados y las arcas vacías.

Desde el pasado 31 de diciembre, el nuevo gobernador Arturo Núñez advirtió a sus paisanos sobre el estado calamitoso en que dejó las finanzas su antecesor. Los hallazgos de irregularidades se han ido acumulando mes a mes al ritmo que creció la impaciencia de que no se procediera contra Granier o los responsables directos de un desfalco que asciende a 20.000 millones de pesos (más de 1.600 millones de dólares).

Hasta la semana pasada parecía que la suerte estaba de lado de Granier. Pero sin que quede claro el origen, salió a la luz pública una grabación donde el exgobernador presume de tener 400 pares zapatos y 300 trajes. Es una conversación que Granier mantuvo con un tal Ruso, y en la que su hijo le corrige cuando la memoria le falla al político mexicano. En ella, el ex mandatario se jacta, sin saber que le estaban grabando, de tener propiedades y de comprar en las tiendas más lujosas de Estados Unidos, mientras que en México vestía como un cualquiera, se entiende que para no llamar mucho la atención. El exgobernador de Tabasco (2006-2012) reaccionó ante la grabación diciendo que estaba borracho y que lo que había dicho no eran más que las fantasías de un ebrio. La mala fama de Granier tocó fondo, lo que sumado al nuevo golpe de la fiscalía resquebraja sus intentos de eludir su responsabilidad.

Las autoridades presentaron este miércoles en Villahermosa, la capital del Estado, una montaña de fajos de billetes que ha sido decomisada en el rancho de su exsecretario de finanzas y hombre de confianza, José Manuel Saiz. Hay tanto dinero que por el momento se desconoce el monto exacto. Apenas lo están contando. El procurador –fiscal- de Tabasco, Fernando Valenzuela Pernas, dijo que llegaron hasta la hacienda del contador durante las investigaciones que comenzaron en febrero sobre el desvío de recursos públicos en el mandato de Granier. La policía entró a las cuatro de la mañana en el inmueble y se topó con cinco cajas de cartón con abundantes fajos de billetes envueltos en ligas.

La investigación sobre los desmanes de Granier, de 65 años y químico de profesión, cuenta con el respaldo directo del presidente mexicano, Enrique Peña Nieto. En un país tan presidencialista esto quiere decir mucho. El fiscal del Gobierno, Jesús Murillo Karam, dijo esta semana que el mandatario federal en persona le había pedido que investigara a fondo el asunto pese a tratarse de un hombre de su partido. Peña Nieto, al llegar al poder, prometió romper con el viejo PRI, el partido que gobernó con impunidad el país durante 70 años y que ahora vuelve al poder tras un paréntesis de dos sexenios panistas. La oligarquía que generaba la formación estaba acostumbrada a cometer toda clase de tropelías sin ninguna consecuencia. Hay indicios –pocos aún- de que algo puede estar cambiando.

Granier quiso poner tierra de por medio cuando abandonó el poder en 2012. Se refugió en Miami (Estados Unidos) del agujero millonario que dejó en Tabasco. Cuando llegó a gobernador en 2006 la deuda era de apenas 500 millones de pesos (40 millones de dólares). Seis años después los tabasqueños deben 1.600 millones de dólares. Las alarmas por el desfalco solo saltaron cuando la falta de fondos creó a finales de 2012 una crisis hospitalaria sin precedentes. Cinco hospitales agotaron sus recursos y tuvieron que anular intervenciones quirúrgicas o recurrir a donaciones para alimentar a los pacientes.

En el escándalo también está involucrada la familia del político. Su hija Mariana Granier buscó el mes pasado descongelar las cuentas bancarias que había ordenado hacienda, pero un juez federal se lo negó porque fue incapaz de acreditar la procedencia de más de un millón de dólares. 

Mientras Granier, con un pie ya fuera del gobierno, aseguraba que el problema de la deuda “se estaba solucionando”, su familia mantenía a 160 personas de servicio y gastaba un millón de pesos mensuales con cargo al erario, según reveló en enero el diario Reforma. El ayuntamiento de un pueblito de costa está investigando también de quién es esa espectacular hacienda de 8.000 metros cuadrados con acceso directo al mar de la que todo el mundo habla. Un periódico local, Tabasco hoy, cree tener pruebas de que pertenece al mismo Granier. El actual gobernador del Estado, en su primer discurso público en diciembre de 2012, aseguró que a los que “robaron” a los tabasqueños “no les espera el disfrute de rentas, sino la cárcel”.