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La fiscal del ‘caso Ruby’ pide seis años de cárcel para Silvio Berlusconi

La fiscalía sostiene que existía un "sistema de prostitución" para satisfacer a Il Cavaliere

También solicita la inhabilitación de por vida para ocupar un cargo público

Silvio Berlusconi, en un mitin en Brescia este sábado.
Silvio Berlusconi, en un mitin en Brescia este sábado. EFE

La fiscal de Milán Ilda Boccassini ha pedido este lunes una condena de seis años de cárcel para Silvio Berlusconi por los delitos de inducción a la prostitución de menores —un año—y abuso de poder —cinco— por el llamado caso Ruby. La fiscal, que también ha solicitado la inhabilitación perpetua del exjefe del Gobierno italiano, considera “fuera de toda duda” que Berlusconi mantuvo relaciones sexuales pagadas con Karima El Marough cuando la marroquí aún no había cumplido los 18 años. También que, la noche del 27 al 28 de mayo de 2010, se sirvió de su cargo de primer ministro para llamar a la comisaría central de Milán y pedir a los policías que pusieran en libertad a la menor bajo el pretexto, falso, de que era la sobrina del entonces presidente egipcio Hosni Mubarak. Il Cavaliere, según la fiscal, quería evitar a toda costa que saliera a la luz “el sistema de prostitución organizado en la mansión de Arcore para la satisfacción de su placer sexual”. La sentencia está prevista para el próximo 24 de junio.

Las últimas causas de Il Cavaliere

  • Caso Ruby. Los jueces determinarán el 24 de junio si Berlusconi sabía que Karima El Mahroug era menor cuando mantuvo relaciones sexuales con ella y si abusó de su poder cuando la rescató de una comisaría de Milán diciendo a los policías que se trataba de la nieta del entonces presidente egipcio Hosni Mubarak. La fiscalía pide 6 años de prisión y acusa al ex primer ministro de tener una “red de prostitución” a su servicio.
  • Caso Mediaset. El tribunal de apelación de Milán confirmó la semana pasada la condena a cuatro años de cárcel y cinco de inhabilitación por un delito de fraude fiscal. Como ya hizo otra sentencia en octubre de 2012, la resolución considera probado que el grupo de comunicación de Berlusconi alteró de forma artificial el precio real de los derechos de transmisión de películas estadounidenses para evadir dinero al fisco y enviarlo a cuentas de Il Cavaliere en el extranjero. El líder del PDL aún puede recurrir al Supremo.
  • Caso Unipol. En marzo, Berlusconi fue condenado a un año de prisión por revelar secretos de sumario para perjudicar a un enemigo político. El periódico Il Giornale, propiedad de su hermano Paolo (también condenado), publicó una conversación grabada entre el presidente de la aseguradora Unipol, Giovanni Consorte, y Piero Fassino, entonces líder del partido opositor DS.

Según la fiscalía de Milán, Silvio Berlusconi tenía muy claras dos cosas cuando en 2010 invitó y reinvitó —14 de febrero, 4 y 25 de abril, 1 de mayo…— a Karima El Marough a sus famosas cenas de Arcore: que la joven era todavía menor de edad y que se dedicaba a la prostitución. Sobre estas dos certezas ha tratado de anclar Boccassini la presunta culpabilidad del entonces jefe del Gobierno por unos hechos que tuvieron lugar desde principios de febrero a finales de mayo de 2010. Por aquella época, ya todo el mundo tenía sobradas noticias de la afición del primer ministro a la vida disipada.

Sin embargo, aquella noche del 27 al 28 de mayo ocurrió algo que se convertiría enseguida en piedra de escándalo. Una joven de origen árabe fue detenida por la policía en Milán tras haber sido acusada por su compañera de piso —una bailarina llamada Caterina Pasquino— de haberle robado 30.000 euros. No mucho después, en la comisaría central se recibió la llamada del primer ministro Berlusconi quien, desde París, aseguró que la menor detenida era sobrina del entonces presidente egipcio Hosni Mubarak y que, para evitar un posible conflicto diplomático, debía ser puesta en libertad y entregada a Nicole Minetti, íntima amiga suya y consejera regional de Lombardia.

Según ha asegurado la fiscal Boccassini, aquella “operación militar” para sacar rápidamente a la muchacha del talego solo tenía un fin: evitar que trascendiera la verdad sobre Ruby. “El imputado”, dijo la fiscal, “es por ello culpable del delito de abuso de poder, al utilizar su cargo para que la menor pudiera salir de la esfera de control de la policía”.

Pero, a pesar de las precauciones del entonces primer ministro, la verdad —o una parte de ella— empezó a flotar enseguida. En primer lugar porque los policías de Milán se barruntaron enseguida que Ruby tenía de egipcia lo que de sobrina de Mubarak. La muchacha, nacida el uno de noviembre de 1992 en Marruecos, había emigrado de pequeña junto a su familia a Sicilia. Una familia trabajadora y honrada, según el retrato pormenorizado de la fiscal, pero incapaz de meter en vereda a Karima, que en cuanto tenía ocasión se escapaba y solo regresaba acompañada de los carabinieri [cuerpo policial italiano].

“Ruby”, ha dicho la fiscal Boccassini, “ha sido víctima del sueño italiano, pero en negativo, que tienen muchas jóvenes, entrar en el mundo del espectáculo y hacer dinero fácilmente”. La oportunidad de la joven marroquí se presentó a través de un concurso de belleza en el que el presidente del jurado era Emilio Fede, un presentador de televisión amigo íntimo de Berlusconi. La fiscal ha subrayado que está circunstancia es crucial: “El 14 de febrero de 2010 [fecha de una de las veladas de Il Cavaliere], fuera de toda duda, cuando Emilio Fede llevó a Ruby a Arcore ya sabía que la muchacha era menor de edad, porque había sido el presidente del jurado del concurso de belleza. Y también lo sabía Lele Mora [representante de famosos y también amigo de Berlusconi], porque lo reconoció la misma Ruby. ¿Podemos imaginar entonces que una persona con quien tenía una relación de fidelidad como Fede no le hubiese dicho a Berlusconi que había metido en Arcore a una menor de edad…?”.

Durante varias horas, Boccassini no ha escatimado detalles sobre la manera en que Ruby aprovechó la amistad de Berlusconi: “Obtenía de Berlusconi mucho dinero a cambio de las veladas de Arcore. Es difícil poder creer que una chica pueda tener 1.000 euros en el bolsillo siendo animadora, que quiere decir hacer reír a clientes estúpidos… No existe duda de que Karima mantuvo sexo con Berlusconi y obtuvo beneficios a cambio”. Berlusconi ha replicado que la petición del fiscal se basa en "conjeturas y falsedades inspiradas en el odio".

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