Israel desmantela durante la noche el campamento de Bab el Shams

El Gobierno de Netanyahu plana levantar un nuevo asentamiento en ese terreno cisjordano

Activistas palestinos, antes del desalojo.
Activistas palestinos, antes del desalojo.AHMAD GHARABLI (AFP)

En plena noche, la policía y el Ejército israelí han evacuado al más de un centenar de activistas palestinos acampados en Bab el Shams, el terreno cisjordano en el que el Ejecutivo de Benjamín Netanyahu planea levantar un nuevo asentamiento. El pasado viernes, un grupo de palestinos instalaron una veintena de tiendas de campaña en una zona bautizada por los israelíes como E-1 y situada entre Jerusalén oriental y Jericó, en los territorios palestinos.

“A las 2.30 de al mañana, unos 500 policías israelíes y de fronteras evacuaron el campamento”, indica por teléfono Micky Rosenfeld, quien detalla que expulsaron a unos 120 activistas. “No ha habido heridos ni detenidos y que la evacuación duró cerca de una hora”, añadió Rosenfeld.

Ireen Nasser, una de las acampadas indica sin embargo que “seis personas resultaron heridas en la operación”, durante la cual la policía “les golpeó en la cara”. Un comunicado emitido por los activistas considera que la expulsión es “ilegal, porque Bab al Shams se estableció en terrenos palestinos”. Y añade que piensan seguir adelante con la “lucha popular”.

Con la acampada, los manifestantes han querido protestar contra los nuevos proyectos colonizadores israelíes. En las últimas semanas, el Gobierno de Netanyahu ha anunciado la expansión de varias colonias y la puesta en marcha de los trabajos iniciales para urbanizar E-1, donde planean instalar 4.000 viviendas. Estados Unidos y la Unión Europea consideran que la creación de un asentamiento en E-1 dinamitaría la continuidad territorial de un futuro Estado palestino. La comunidad internacional considera que por su situación estratégica, E-1 resulta clave para conectar el norte y el sur de Cisjordania. Más de medio millón de colonos israelíes viven incrustados en los territorios palestinos.

La acampada de Bab el Shams constituye una forma de protesta inédita en el eterno conflicto que enfrenta a palestinos e israelíes desde hace décadas. Los activistas palestinos han optado por imitar las tácticas de los colonos israelíes que instalan caravanas en los territorios palestinos que luego se convierten en grandes asentamientos, algo que en la jerga diplomática se conoce como “hechos sobre el terreno”. 

Únete a EL PAÍS para seguir toda la actualidad y leer sin límites.
Suscríbete

El primer ministro Netanyahu dejó ayer claro sin embargo que no piensa tolerar iniciativas como la de Bab el Shams. Felicitó a las fuerzas de seguridad tras la expulsión de los palestinos y advirtió de que “no permitiremos que nadie ponga en peligro la continuidad entre Jerusalén [y el asentamiento israelí de] Maaleh Adumin”.

El levantamiento y posterior evacuación de Bab el Shams se produce a poco más de una semana de las elecciones israelíes. Netanyahu, se esfuerza estos días por seducir a parte del electorado de la derecha que en las encuestas refleja su preferencia por Naftali Bennett, líder de la Casa Judía y gran defensor de las colonias. “Benjamín Netanyahu va a tratar de dominar la agenda hasta las elecciones, para evitar que sus rivales acaparen la atención [del electorado]. Por eso, por ejemplo, el primer ministro decidió anoche asaltar el enclave en E-1 y declararlo zona militar cerrada. A falta de operación Pilar Defensivo y Uvas de la Ira a mano, tenderemos que contentarnos con una operación para salvar al Jerusalén unificado de unas cuantas tiendas de campañas ondeando en el viento”, escribía en el diario Maariv Shalom Yerushalmi.

Regístrate gratis para seguir leyendo

Normas

Archivado En

Recomendaciones EL PAÍS
Recomendaciones EL PAÍS
Recomendaciones EL PAÍS