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Newtown comienza a despedir a sus vecinos

Este lunes han sido enterrados los cuerpos de dos de los 20 niños que fallecieron en la matanza de Sandy Hook

Un policía acompaña a una de las asistentes al funeral de Noah Pozner.
Un policía acompaña a una de las asistentes al funeral de Noah Pozner. AFP

La comunidad de Newtown ha comenzado este lunes a despedir a las víctimas de la matanza de la escuela de Sandy Hook. A la una de la tarde (siete de la tarde hora peninsular) se han celebrado en esa localidad y en Long Island Sound, a 40 kilómetros de allí, los funerales de Jack Pinto y Noah Pozner.

Pozner, que acababa de cumplir seis años el pasado 20 de noviembre, era la víctima más joven entre los niños que asesinó Adam Lanza el pasado viernes. Sus familiares lo han descrito como “un chaval listo y despierto que siempre se estaba haciendo preguntas”. Su hermana gemela, Arielle, se salvó del tiroteo al estar asignada a otra clase distinta. El gobernador de Connecticut, Dan Malloy, se ha acercado a dar el pésame a la familia unos 45 minutos antes de que comenzara el funeral. El camino que separa la funeraria de la casa de los padres de Ponzer se había engalanado con globos y lazos.

Pinto también tenía seis años. El chaval era un fanático de los deportes y del equipo de fútbol americano New York Giants en particular. Su jugador favorito, el receptor Víctor Cruz, escribió el nombre de Pinto en sus botas y ya ha asegurado que no se lo borrará en lo que queda de temporada. Precisamente, el niño ha sido enterrado con la camiseta con el número 80, que es la que lleva Cruz.

“No he asistido a nada semejante en mi vida”, comentaba Daniel Honan, el director de la única funeraria de Newtown, que lleva abierta en la calle Main Street más de un siglo. Estos dos funerales abren un nuevo capítulo en el doloroso viacrucis que esta atravesando la comunidad de Newtown desde el pasado viernes, el de decir adiós para siempre a las víctimas, la mayoría niños muy pequeños. Y lo hace sin haber hallado todavía una explicación a la sinrazón que se esconde detrás un tiroteo indiscriminado en una escuela llena de menores.

A lo largo de la mañana de este lunes se han conocido unos pocos detalles más acerca del asesino. Al parecer, Lanza ocupaba dos de las habitaciones de la vivienda que compartía con su madre. Una era la que empleaba para dormir y en la otra guardaba sus cosas, entre ellas su ordenador, cuyo disco duro ha sido hallado completamente destruido por la policía. El contenido de su computadora es vital para poder explicar qué llevó al joven a matar a 26 personas, además de a su propia madre, a la que disparó dos tiros en la cabeza mientras todavía dormía, según fuentes policiales citadas por los medios estadounidenses. Las autoridades están tratando de rastrear el origen de las armas que había en casa de Lanza y de averiguar si el autor de la masacre visitó un campo de tiro en los últimos meses.

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