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Aceptada a trámite la petición de indulto para Fujimori

Las encuestas indican que un 70% de los peruanos piensa que Fujimori debe pedir disculpas por los delitos y errores cometidos

Imagen de archivo del expresidente peruano Alberto Fujimori.
Imagen de archivo del expresidente peruano Alberto Fujimori. EFE

Casi un mes después de que se presentara la solicitud de indulto humanitario por los cuatro hijos del expresidente peruano Alberto Fujimori, preso desde 2007, la Comisión de Gracias Presidenciales respondió al político que admite a trámite la petición. El documento alimenta ahora un debate en el cual está enfrascado Perú desde hace unos 50 días.

El oficio de la Comisión –una dependencia técnica del Ministerio de Justicia– fue difundido por la excandidata presidencial Keiko Fujimori en su cuenta de Facebook este jueves. En él señala y señala que le solicitarán documentos de acuerdo con lo que estipula el artículo 32 del reglamento.

La norma de la Comisión de Gracias Presidenciales exige diez documentos distintos para el indulto por razones humanitarias, algunos de los cuales ya incluyó la familia en el expediente entregado el 10 de octubre al Ministerio de Justicia, como por ejemplo, la historia médica de su padre.

Fujimori no firmó la solicitud de indulto sino sus cuatro hijos. La Comisión de Gracias Presidenciales lo notificó a finales de octubre para que subsanara el error de haber presentado un documento carente de la firma del posible beneficiado.

Keiko Fujimori y el abogado de su padre consideraron ilegal la petición, pero días después remitieron el documento “para que el Ejecutivo no tenga ninguna excusa respecto de no pronunciarse sobre el tema de fondo (el indulto)”, dijo el defensor César Nakasaki.

Los críticos del fujimorismo señalaron en ese momento que el exmandatario prefirió no firmar para no aceptar los cargos por los cuales fue sentenciado, dado que él y su familia persisten en defender su inocencia.

El exgobernante abandonó la presidencia en 2000, tras la divulgación de vídeos que probaban la corrupción durante su gestión –de la mano de su entonces asesor de inteligencia Vladimiro Montesinos-. Se refugió en Japón, donde candidateó al senado y luego en Chile, donde fue detenido y extraditado al Perú en 2007.

Fujimori fue condenado en 2009 a 25 años de prisión por crímenes de lesa humanidad a causa de la matanza de Barrios Altos (en el centro de Lima) y las desapariciones en la universidad La Cantuta, perpetradas en 1992 por el grupo paramilitar Colina, formado durante su gobierno como parte de la estrategia contra el grupo terrorista Sendero Luminoso.

También fue condenado en 2009 por el secuestro agravado de un periodista y un empresario en 1992. Años después, fue hallado culpable por los delitos de usurpación de funciones, corrupción de funcionarios, peculado (apropiación de bienes públicos), violación del secreto de las comunicaciones, entre otros.

La semana pasada dos diarios de Lima publicaron fotografías de las instalaciones en las que cumple su pena, un chalet que además de la cocina, baño, habitación, living y escritorio, cuenta con un tópico (enfermería), taller de escultura y pintura, un jardín y una huerta: todo ello suma 800 metros cuadrados. Los hijos de Fujimori arguyen que las condiciones de reclusión agravan la salud de su padre, quien en la última década ha tenido cinco cirugías en la lengua debido a lesiones cancerosas. Sin embargo, las imágenes de la prisión no muestran un ambiente perjudicial y el expresidente lleva una vida normal, con atenciones médicas externas cada vez que lo ha requerido.

La campaña a favor del indulto no solo está promovida desde la familia Fujimori, sino también desde la bancada fujimorista en el Congreso: las estrategias van desde el recuerdo de los logros del expresidente hasta la compasión por el enfermo. El pasado viernes, el reo pidió autorización para que le permitieran ser entrevistado por la principal radio noticiosa del país, petición que fue denegada por el Instituto Nacional Penitenciario, hecho que fue criticado por Nakasaki y el hijo menor y congresista Kenji Fujimori, como la imposibilidad de ejercer un derecho constitucional.

La mayoría de las encuestas realizadas en octubre acerca del pedido de indulto, muestran a más del 50% a favor de la gracia presidencial, aunque un 70% indican que Fujimori debe pedir disculpas por los delitos y errores cometidos.

El gobierno de Ollanta Humala hasta el momento ha dado señales contradictorias acerca de la decisión: cuando en septiembre al presidente le consultaron sobre la posibilidad de indultar a Fujimori, dijo que no había ninguna solicitud. Una vez que la familia convenció al preso y pidió la gracia, la ministra de Justicia comentó que hay más de cien pedidos de indulto que deben resolver. En este corto tiempo, de atención de la opinión pública al indulto, un par de presos han muerto pese a que su trámite estaba en curso.