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Detenido Mi Sangre, uno de los mayores capos de la droga de Colombia

Henry de Jesús López Londoño, uno de los máximos jefes de la banda de Los Urabeños, ha sido detenido en Buenos Aires

El narcotraficante Henry de Jesús López Londoño, custodiado por la policía, en Buenos Aires.
El narcotraficante Henry de Jesús López Londoño, custodiado por la policía, en Buenos Aires. EFE

En un restaurante de la capital argentina fue capturado Henry de Jesús López Londoño, conocido en el mundo de la mafia como Mi Sangre, un capo del narcotráfico que era cabecilla de la banda criminal Los Urabeños, que se disputa el negocio del tráfico de drogas en Colombia con Los Rastrojos, y que fue creada luego de la desmovilización de los paramilitares entre 2002 y 2006.

López Londoño, que también es llamado Carlos Mario o Salvador, se hacía pasar como empresario venezolano en Buenos Aires y se refugiaba en el sector de Norbelta, “considerado un paraíso fiscal”, dice un comunicado de la Policía. Esta era la segunda vez que el capo utilizaba este país para esconderse, aunque su presencia en ese lugar se detectó desde hace dos años. Sin embargo, sus constantes desplazamientos hacia Venezuela, Uruguay, Ecuador, México y Paraguay, países de los que portaba pasaportes, dificultaron su localización y en dos ocasiones pudo evadir los operativos.

Mi Sangre compartía el mando de Los Urabeños con Dairo Antonio Úsuga desde enero de este año, cuando su máximo líder, Juan de Dios Úsuga, murió en enfrentamientos con la Policía. Aún así, según fuentes de inteligencia afirman que Mi Sangre sería el de más poder en la organización criminal, que tendría cerca de 1.700 hombres con presencia en varios departamentos al norte del país, en donde controla la producción y el transporte de narcóticos hacia Centro y Norteamérica.

Su captura se produjo luego de un mes de pacientes seguimientos por parte de un grupo especial de la División de Investigación Criminal de la Policía colombiana, DIJIN, que coordinó la búsqueda con las autoridades argentinas y la DEA. La Policía reveló que la captura, la que calificó de una operación “quirúrgica”, se dio luego de infiltrar los esquemas de seguridad del capo, “la administración de fuentes humanas, el monitoreo electrónico de las comunicaciones de su círculo más cercano y el rastreo satelital de los vehículos utilizados por él y su organización”. También se supo que se pagará recompensa por información suministrada.

Mi Sangre era uno de los narcotraficantes más buscados de Colombia y también está solicitado en extradición por los Estados Unidos. En los próximos días, las autoridades judiciales definirán si es llevado a Colombia o entregado a la DEA. El director nacional de la Policía, general José Roberto León Riaño, dijo a medios colombianos que al capo le espera una larga condena por sus delitos y agregó que Argentina se ha convertido en un destino para narcotraficantes que se hacen pasar por prósperos negociantes, por lo que los dos países trabajan en el rastreo de bienes ilegales.

De 41 años, nacido en un barrio popular de Medellín, la segunda ciudad más importante de Colombia, López Londoño comenzó su carrera criminal a finales de los noventa con la llamada Oficina de Envigado, un grupo de sicarios y narcotraficantes que primero estuvo al servicio de Pablo Escobar y luego de la muerte del capo pasó a manos de jefes paramilitares como alias Don Berna, otro capo del narcotráfico extraditado a los Estados Unidos en 2008. Luego ayudó a la expansión de las autodefensas en el oriente del país con el llamado Bloque Centauros y se convirtió en la mano derecha de otro extinto jefe paramilitar llamado Miguel Arroyave.

A este narco se le atribuye la creación en 2001 del llamado Bloque Capital de los paramilitares, cuyo centro de operaciones era Bogotá y los alrededores. Se desmovilizó en 2005 con el Bloque Centauros de esa misma organización pero siguió delinquiendo. Según organismos de Inteligencia, en 2009 comenzó a trabajar con los hermanos Úsuga, al mando de Los Urabeños, en el control de rutas del narcotráfico e intentó retomar el control de la Oficina de Envigado.

Luego de la muerte del máximo líder de Los Urabeños, la banda recibió otro duro golpe el 12 de julio de este año, cuando fue capturado en Honduras, Alexander Montoya Úsuga, segundo al mando.

El secretario de Estado de Seguridad del Gobierno argentino, Sergio Berni, calificó a Jesús López Londoño como el “narco criminal más importante del mundo", informa Francisco Peregil desde Buenos Aires. Berni indicó que Mi Sangre había entrado en Argentina a finales de 2011 con un pasaporte venezolano falsificado. "Vino con su mujer y su hijo, pero vivían en lugares separados por cuestiones de contra inteligencia. Su esposa vivía en Nordelta [barrio de alto nivel adquisitivo en las afueras de Buenos Aires} con su hijo. Él se mudaba semana a semana". Mi Sangre se movía con la custodia de varios guardaespaldas ex militares, se hacía pasar por un empresario venezolano y fue detenido en un restaurante italiano de las afueras de Buenos Aires, cuando cenaba con su gente de confianza.