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El Gobierno argentino avanza en la ley para que voten los mayores de 16 años

La oposición apoya el proyecto que incorpora a 1,4 millones de jóvenes a las elecciones de 2013

El Gobierno de Argentina ha conseguido que la mayor parte de los grupos de la oposición en el Senado aprueben la legalización del voto a partir de los 16 años. Con 50 votos a favor, tres en contra y dos abstenciones, el proyecto de ley quedó el miércoles listo para que se someta a votación en la Cámara de Diputados –donde se espera también su aprobación- y entre en vigor en las elecciones legislativas del próximo año. Estos comicios serán claves para los partidarios de que Cristina Fernández puede presentarse por tercera vez como candidata presidencial. Para ello se necesita reformar la Constitución y para reformarla se requiere una mayoría superior a los dos tercios de los diputados.

El senador oficialista Aníbal Fernández explicó en el Senado que el Gobierno no persigue ningún interés partidista, sino la decisión de escuchar el “reclamo de un segmento de la sociedad” y otorgarle “un derecho que le era propio”. Fernández indicó que en las próximas elecciones el padrón de jóvenes entre 16 y 17 años solo será de 1.415.195 sobre un total de 28.916.183 personas con derecho a voto. “La incorporación va a ser mucho menor al 4,5%. No puede producirse ningún impacto de ninguna característica. ¡Por Dios, terminemos con este tema de ponernos mala fe en aquellos que están generando un proyecto de estas características!”, señaló.

La senadora oficialista Sonia Escudero argumentó contra la supuesta facilidad con la que se puede manipular a los más jóvenes. “Esa es una subestimación absoluta de la juventud. En ese sentido, la UNESCO dice que los jóvenes entre 14 y 25 años tienen mayor capacidad neuronal y mayor capacidad de pensamiento abstracto, creativo y asociativo. Ese es el perfil de los nuevos electores”, indicó.

Desde la llegada de Néstor Kirchner a la presidencia de Argentina en 2003 se ha promovido intensamente la participación de los jóvenes dentro de las filas del peronista Partido Justicialista. La asociación juvenil La Cámpora ha tomado cada vez más presencia dentro del Gobierno. Y también en la calle se muestra mucho más activa que cualquiera de las organizaciones juveniles de los partidos opositores. Tras la ruptura de Cristina Fernández con algunos líderes sindicalistas como Hugo Moyano, la capacidad de convocatoria de las organizaciones juveniles peronistas resulta vital para los intereses de la Casa Rosada. No obstante, el amplio consenso alcanzado ayer en el Senado indica que la mayor parte de la oposición no vislumbra ningún interés partidista por parte del Gobierno.

“Se dijo que había una especulación política con respecto a encuestas a favor para el Frente para la Victoria [el partido del Gobierno]”, indicó ayer la senadora que impulsó el proyecto el pasado marzo, la oficialista Elena Corregido. “Yo les quiero decir que los adolescentes no hacen lo que los adultos queremos que hagan; ellos hacen otra cosa. Son los jóvenes quienes crean la contracultura. Son los jóvenes los que revisan y critican los paradigmas establecidos y son, también, los que proponen nuevos paradigmas”.

La votación del Senado se produce solo tres semanas después de que la presidenta Cristina Fernández pronunciase una conferencia en Boston ante alumnos de la universidad de Harvard en la que insinuó que los estudiantes leían las preguntas que les habían pasado algunos periodistas. “No pueden repetir monocordemente lo que escriben dos o tres periodistas”, contestó a un alumno que le había sugerido aceptar opiniones distintas.

En la actualidad apenas llegan a diez los países que permiten el voto a partir de los 16. En el continente europeo solo Chipre, Austria y Eslovenia (si el joven cuenta con empleo remunerado). En Asia, Irán (a los 15 años) e Indonesia (17). El resto de países se concentran en América Latina: Cuba, Nicaragua, Ecuador y Brasil, pionero en el continente desde 1998. En Venezuela el debate fue promovido por Hugo Chávez en 2007 pero alcanzó el consenso necesario. En Bolivia, Chile y Reino Unido se contempla la opción de rebajar la edad del voto.