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La represión en Siria mata a más de 300 personas en un día, según la oposición

Todos los grupos de oposición creen que es la jornada más sangrienta desde el inicio de la revuelta

La ONU asegura que el número de refugiados llegará a los 700.000

El recuento diario de víctimas mortales por la represión del régimen de Bachar el Asad en la revuelta que vive Siria desde hace 18 meses alcanzó en la madrugada del jueves cifras nunca vistas. Al menos 343 personas murieron el miércoles en Siria, en lo que supone la jornada más sangrienta desde el inicio del conflicto en el país árabe, según han denunciado los Comités de Coordinación Locales (CCL). Del total, el mayor número de víctimas mortales se ha registrado en Damasco y en sus suburbios, con 162 fallecidos. La matanza más numerosa se ha producido en el distrito capitalino de Thiabieh, con 107 muertos.

La ONU advirtió este jueves que el número de refugiados procedentes de Siria podía alcanzar los 700.000 antes de fin de año, una cifra muy superior a las estimaciones realizadas en los meses anteriores. Actualmente, 294.000 personas han dejado el país y se encuentran en campos de Turquía, Jordania y Líbano.

"Las cifras son horribles", ha dicho el portavoz de los CCL Rafif Jouejati a la cadena estadounidense CNN, citada por Europa Press. "El régimen sirio lleva a cabo una escalada de violencia en cada oportunidad que tiene. Está decidido a acabar con la revolución como sea", ha advertido.

Además, ha denunciado que la actuación de las fuerzas y de las milicias gubernamentales no se plasma solo en el balance de fallecidos, sino que "el mundo debe saber que están aumentando la violencia sexual y las torturas contra niños".

En este contexto, Jouejati ha instado a la comunidad internacional a reaccionar. "Hay un incremento sistemático de la violencia y los poderes mundiales no parecen dispuestos a ir más allá de las condenas que hemos escuchado en los últimos 19 meses", ha lamentado.

Por su parte, la Comisión General de la Revolución Siria señaló que fueron 313 los muertos el miércoles. Todas las organizaciones coincidieron en que el mayor número de víctimas se registró en Damasco y su periferia, aunque también hubo muertos en otras provincias como Deir al Zur (este), Deraa (sur), Hama (centro), Alepo (norte), Homs (centro) e Idleb (norte).

La Comisión señaló que en las localidades de Barze y Ziabiya, en las afueras de la capital, los leales al presidente ejecutaron a familias enteras, al igual que en Deir al Zur.

Los grupos de la oposición informaron ayer de que dieciséis personas de tres familias habían sido ejecutadas a disparos por "shabiha" (milicianos progubernamentales) en Barze. Entre los muertos había varias mujeres y menores de edad.

La Comisión resaltó, además, que quince personas detenidas en Hama fueron asesinadas y tiradas a un pozo de agua en el barrio de Al Arbain.

Estas informaciones no han podido ser verificadas de forma independiente debido a las restricciones impuestas por las autoridades sirias a los periodistas para trabajar.

La masacre del miércoles coincide con el doble atentado que el Ejército Libre Sirio (ELS) ha perpetrado contra el cuartel del Estado Mayor del Ejército sirio en Damasco, haciendo explotar dos bombas que han dejado cuatro muertos y 14 heridos y han provocado un incendio que ha arrasado el edificio.

Después de la de ayer, la jornada más sangrienta fue la del 25 de agosto, cuando, según datos de los CCL, 330 personas murieron a causa de la violencia. Por su parte, el director del Observatorio Sirio de Derechos Humanos, con sede en Londres, Rami Abdulrahman, ha informado de que 30.716 personas —entre ellas al menos 21.534 civiles— han muerto en Siria desde que comenzó el conflicto, en marzo de 2011.

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