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El parlamento ruso despoja de su escaño a uno de los líderes de la oposición

Guennadi Gudkov acusa al Kremlim de venganza política

Guennadi Gudkov enseña una placa con su nombre tras retirlarle su acta de diputado durante un pleno de la Duma rusa.
Guennadi Gudkov enseña una placa con su nombre tras retirlarle su acta de diputado durante un pleno de la Duma rusa. EFE

La Duma Estatal de Rusia (cámara baja del parlamento) liderada por el partido gubernamental Rusia Unida (RU) despojó hoy de su escaño al diputado Guennadi Gudkov, uno de los líderes de la oposición, mediante un procedimiento precipitado y truculento que puede devaluar aún más la empañada imagen del Legislativo.

Sin sentencia judicial, sin aguardar el resultado de una consulta al Tribunal Constitucional formulada por 116 legisladores (comunistas y miembros de Rusia Justa) y con dudosa base legal, la cámara echó al diputado, alegando que Gudkov compaginaba su mandato parlamentario con actividades comerciales. Un total de 291 (RU y el Partido Liberal Democrático (PLD) del populista Vladímir Zhirinovski) apoyaron la decisión, a la que se opusieron 150 legisladores (Rusia Justa o RJ y los comunistas) en la que se abstuvieron tres (dos de ellos de RU). Concluía así un proceso sin precedentes en el parlamentarismo ruso postsoviético, en el que lo fundamental ha sido la voluntad de castigar a Gudkov y no la “prueba” formal presentada a última hora por los inquisidores, a saber: la copia de un documento no verificado, cuya autenticidad niega además el acusado.

Gudkov, un antiguo oficial del KGB que ha evolucionado a posiciones críticas, era vicejefe del grupo parlamentario de RJ y vicejefe del comité de Seguridad para temas de corrupción. El diputado, que nunca fue un radical, calificó su caso como una “venganza política” contra él y una “vergüenza para el país”. “Esto es una farsa judicial y no un juicio”, dijo Gudkov, que calificó de “idiotas y falsas” las acusaciones contra él. La prisa por despojarle del mandato se debe, afirmó, al deseo de Viacheslav Volodin, (el vicejefe de la administración presidencial responsable de política interior), de acabar con los líderes de la oposición antes del 15 de septiembre, fecha para la que se ha convocado una manifestación contra la política de Vladímir Putin. El objetivo, señaló, es “liquidar la protesta contra la falsificación en las elecciones”. Diputado de la Duma desde 2001, Gudkov fue uno de los líderes en las grandes manifestaciones moscovitas contra el fraude en las elecciones parlamentarias de diciembre y en las presidenciales de marzo.

“El país gime ante la arbitrariedad y la indefensión, y ustedes luchan con la disidencia”, manifestó Gudkov, refiriéndose a los registros practicados en los domicilios de los líderes de las protestas. “Las mejores fuerzas” del Servicio Federal de Seguridad, el Comité de Investigación y otros órganos del orden público se dedican a perseguir a la oposición”, dijo. Y prosiguió: “¿No les parece (…) que los órganos del orden público y los servicios de seguridad ya se están convirtiendo en miembros de la “opríchina” (temible policía secreta de Iván el Terrible), dispuestos a cumplir cualquier tarea política que les manden, incluso si es delictiva?”.

El acoso a Gudkov ha tenido varias fases. En mayo, la policía practicó registros y confiscó las armas en las empresas de seguridad propiedad de la familia Gudkov, que empleaban a miles de personas en distintas localidades de Rusia. Privadas de las armas y las licencias, las empresas, creadas por el ex oficial del KGB a principios de los noventa del pasado siglo, tuvieron que cerrar o ser vendidas. En julio, un juez de instrucción del Comité Investigador cerró por “falta de fundamento” una inspección sobre las actividades del diputado. En agosto, sin embargo, el jefe del Comité Investigador, Alexandr Bastryikin (compañero de curso de Putin), ordenó reabrir la investigación. Después el Comité Investigador y la Fiscalía del Estado enviaron a la Duma “pruebas” de las actividades comerciales de Gudkov que no resultaron válidas, ya que se referían a la anterior legislatura. Ya en septiembre, apareció el “documento” que ha servido para privarle del mandato, a saber un supuesto protocolo de una reunión de accionistas de un mercado de venta de material de construcción (propiedad de Gudkov y su esposa), con la supuesta firma del diputado. El “documento” no ha sido comprobado y Gudkov niega que sea auténtico. Vladímir Vasíliev, jefe del comité encargado de comprobar el patrimonio de los diputados y responsable de llevar el caso al pleno de la Duma, dijo que cualquier legislador podría estar en la situación de Gudkov. Vasíliev, de RU, se manifestó dispuesto a “extender” la lucha contra “los pillos y los ladrones” (una expresión de Alexéi Navalni, otro líder de la oposición, para referirse al partido gubernamental). Un estudio realizado por el partido Yábloko señala que un mínimo de 21 diputados de RU y la formación de Zhirinovski son sospechosos de dedicarse también a los negocios. Está por ver si ahora se les someterá al mismo procedimiento que Gudkov.

De momento, no hay acusaciones penales contra éste diputado, pero no están excluidas en el marco de la investigación contra él que debe concluir el 23 de septiembre, según advirtió un portavoz del Comité Investigación. La ley del estatus de diputado, sin embargo, permite a los legisladores poseer acciones y no les obliga a entregarlas en custodia a otras personas, a no ser que se enfrenten a un conflicto de intereses por sus actividades legislativas.

Antes de abandonar la Duma, visiblemente emocionado, Gudkov dijo a los legisladores que no podrán “forzar a la gente a quedarse en la cocina”. “La gente saldrá y exigirá elecciones honradas”, exclamó. ”Tengo esperanza de que este escándalo, este shabat de brujas no será para mucho tiempo”. “Me voy para volver. Será pronto. Volveremos”, dijo. En la calle, frente a la Duma, varias decenas de personas le rodearon y le aplaudieron.