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Los documentos secretos de Múnich 72 desatan la polémica

Algunas viudas de los 11 atletas israelíes asesinados durante los Juegos Olímpicos en la ciudad Bávara se plantean denunciar

El Gobierno alemán se negó a interrumpir la celebración porque no disponían de programación televisiva alternativa

A pocos días del 40º aniversario de la matanza perpetrada por la organización terrorista palestina Septiembre Negro en 1972, las viudas de los 11 atletas israelíes asesinados durante los Juegos Olímpicos de Múnich (Alemania) se plantean emprender acciones legales tras la desclasificación de varios documentos confidenciales. Estas viudas, que durante cuatro décadas han luchado por mantener vivo su recuerdo, pusieron ayer el grito en el cielo. Hasta 45 documentos confidenciales de los archivos del Estado de Israel fueron hechos públicos ayer y revelaron que durante las conversaciones mantenidas durante y después de la crisis entre dirigentes alemanes e israelíes, así como con representantes del Comité Olímpico Internacional, el Gobierno alemán se negó a interrumpir la celebración de los Juegos porque las televisiones del país no disponían de programación alternativa al evento deportivo, entre otros motivos.

“Total, eran 11 atletas más después del Holocausto. ¿A quién le importó eso?”, explicó Ilana Romano, viuda de Yossef Romano, al periódico Yediot Aharonot. Yossef Romano fue uno de los levantadores de pesas del equipo de halterofilia asesinado en Múnich. Romano acusa a los organizadores de los Juegos de ignorar premeditadamente la tragedia para que no “perturbara” su celebración. Era la primera vez que este evento deportivo se festejaba en suelo alemán tras los Juegos celebrados en Berlín en 1936, en la época nazi.

La decisión fue recogida en uno de los telegramas recibidos por el Ministerio de Asuntos Exteriores el 5 de septiembre, poco después de que Israel exigiera a las autoridades alemanas la suspensión de los Juegos hasta que los atletas israelíes fueran liberados por los terroristas.

“El Gobierno alemán debería publicar todos los documentos que ha estado ocultando, descubrir sus errores y extraer las conclusiones pertinentes para que al final se haga justicia”, manifestó igualmente al Yediot Aharonot Ankie Spitzer, la viuda de Andre Spitzer, entrenador de esgrima de las delegación israelí, también fallecido.

Romano y Spitzer, que han estado en contacto durante estos años, aseguran que decidirán en breve qué medidas adoptar después de la difusión de los documentos. “No descansaremos hasta que sepamos todo lo que ocurrió”, dice Spitzer que añade que únicamente recibieron información sobre lo ocurrido del entonces jefe del servicio de inteligencia israelí (Mosad), Zvi Zamir.

La desclasificiación de estos documentos en Israel ha coincidido con la publicación en Alemania, por el semanario Der Spiegel, de otros archivos confidenciales relacionados con la gestión de la crisis por parte de las autoridades de este país. Estos informes descubren cómo sus servicios de seguridad ignoraron varias amenazas concretas y alertas específicas recibidas en vísperas de los Juegos.